Hamburguesas caseras

Hola, me han regalado un aparatico para hacer hamburguesas. Bueno, en realidad es un molde, con un tope para prensar la carne. Pero, ¿que más necesito si así salen bien?

Pues, os explico qué es lo que necesito. Buena materia prima y ponerme manos a la obra.

Las hamburguesas se pueden hacer de muchas maneras. También podemos hacer de muchos ingredientes, de carne, de pescado, vegetales… Hoy os voy a mostrar cómo las hecho utilizando carne.

Hacer las hamburguesas en casa es, desde luego, más complicado que comprarla hechas, pero a parte de saber lo que llevan, además puede ser incluso divertido, por lo tanto, ¿qué más queremos?

Los ingredientes son variados pero fáciles de conseguir.

INGREDIENTES: (para 4)

  • 600 g de buena carne picada (puede ser toda de ternera o, si preferís, podéis mezclar ternera y cerdo). Pero en cualquier caso que sea de calidad.
  • 4 Huevos
  • Queso de cabra en rulo
  • Una Cebolleta.
  • Perejil fresco.
  • Alcaparras (opcional)
  • Mostaza antigua.
  • Sal y pimienta.
  • Para acompañar
  • Bacon.
  • Ensalada.
  • Tomate.
  • Pepinillo en vinagre
  • Queso para fundir, tipo Havartty, Gouda…
  • Y lo que prefieras más

PREPARACIÓN:

Como os he comentado, la preparación es divertida y si queréis podéis animar a los más pequeños de la casa para que nos echen una mano. Seguro que lo pasarán bien.

Empezaremos picando la cebolleta muy pequeña y también el perejil y las alcaparras, estas últimas las he puesto como opcionales porque hay gente a quien no les gusta su sabor fuerte

En un recipiente grande, mezclaremos todos los elementos que conforman nuestra hamburguesa: la carne, los huevos, el perejil, la cebolleta, las alcaparras, una cucharada de mostaza, y lo salpimentaremos.

Cuando tengamos todo mezclado lo dividiremos en cuatro partes ya que son cuatro hamburguesas las que tenemos que hacer.

Cogeremos cada una de las partes y las pondremos en el molde, si no tenéis este molde podéis utilizar cualquier otro.

Apretaremos (o con la propia pieza que lleva el kit, o si utilizáis otro tipo de molde, con un vaso o similar que coincida con el diámetro)

Y, en principio, ya tendríamos hecha la hamburguesa. Pero, claro, hemos dicho que queríamos una hamburguesa especial porque para eso lo hacíamos en casa . Bien, pues una manera de hacerla especial es, hacer una hamburguesa rellena.

Y, aquí es donde entra el queso de cabra. Podéis utilizar cualquier tipo de queso que se funda bien, pero, el queso de cabra como va en rulo, nos va perfecto para integrarlo en la hamburguesa ya que es redondo.

Con la otra parte del molde que es más estrecha, haremos un hueco en el centro de la hamburguesa. Si no tuviéramos el molde recordar que lo podéis hacer con algún otro objeto, como por ejemplo, un vaso de chupito.

Tened en cuenta que, si la intención era hacer las hamburguesas rellenas deberemos reservar un poquito de carne para luego tapar el queso.

Pues, utilizaremos el resto de carne para tapar el queso, y volveremos a presionar hasta que nos quede la hamburguesa compacta. Es importante que apretemos bien si no queremos que luego se nos desmonte

Pues, ahora que ya tenemos hechas las hamburguesas solo nos quedará montar el plato.

Para ello, en la misma plancha donde vayamos hacer las hamburguesas pasaremos el bacon hasta que quede torrado y crujiente y luego los reservaremos. Utilizando la grasa que ha dejado el bacon, tostaremos un poco el pan del hamburguesa para que coja el gusto. Cuando lo tengamos hecho también reservaremos el pan.

Ahora, con cuidado de que no se nos desmonte la hamburguesa, la ponemos en la plancha, en la que habremos puesto unas gotas de aceite y la haremos a fuego fuerte por ambos lados.

Mientras se hace, cortaremos el tomate y el pepinillo en rodajas. Cuando ya esté bien dorada la hamburguesa, la pondremos sobre el pan, a continuación el bacon y por encima el queso de fundir, para acabar un poco de lechuga el tomate y el pepinillo. Pero claro, esto es sólo un ejemplo, siempre podemos añadir lo que nuestra imaginación nos dicte (un huevo frito, cebolla, cebolla caramelizada, otros quesos, etc… a nuestra discreción.

Opcionalmente podemos poner justo encima del pan una salsa, esto depende de nuestro gusto pero, por ejemplo la salsa barbacoa o la espectacular mermelada de bacon le va genial

Y así, ya simplemente nos quedaría hincarle el diente, y…a disfrutar!!

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Rollo de hojaldre relleno


Ni paleo ni historias, hoy tenía ganas de hacerme algo heavy. Teníamos una reunión de amigos a los que les importaban poco los hidratos y necesitaba una cosa rápida para comer mientras charlábamos. No sé si me entendéis, a veces, ya lo dicho en más de una ocasión, hay que darse un respiro.

El caso es que tenía una masa de hojaldre en la nevera y algunas cosas para rellenar, así que me decidí. La verdad es que la idea ha sido fantástica porque queda super bueno sea o no paleo. (de hecho no es paleo por el hojaldre, aunque todo lo demás si lo es, incluso se puede hacer hojaldre paleo, pero este no era el momento).

INGREDIENTES (para unos 3 o 4 dependiendo si hay más cosas o no)

  • Una masa de hojaldre
  • Jamón serrano
  • Jamón York
  • Queso Havarti (O cualquier otro para sandwich)
  • Mayonesa casera

PREPARACION

Precalentamos el horno a 180°

Extendemos la masa de hojaldre con un rodillo para que quede fina.

Luego ponemos encima las lonchas de jamón serrano. Luego por encima de estas el jamón York y a continuación el queso.

Ahora sólo tenemos que enrollar el hojaldre intentando que os quede bien cerrado.

Cuando lo tengamos cerrado lo ponemos encima de una bandeja de horno con papel de hornear. Ahora le pondremos un poco de la mayonesa (A ser posible casera, que es muy fácil de hacer) por encima.

Lo metemos en el horno a media altura y lo dejamos entre 15 y 20 minutos controlando que vaya quedando bien, sin quemarse.

Y, ya estaría, solo tenemos que cortarlo en porciones y llevar a la mesa. Y como no? …A disfrutar!!

Patatas “tornado”

Si queremos seguir la dieta Paleo estricta, deberíamos evitar las patatas. Hay quien dice, que las patatas blancas son carbohidratos altos en calorías y pobres en nutrientes. Bueno, no voy a ser yo quien diga que no. Pero, como ya he dicho en alguna otra ocasión, las reglas están para saltárselas y, aunque no habitualmente, alguna vez nos hemos de dar un premio aunque sea simplemente para no acabar mal de la cabeza.

Y puestos a saltarnos la reglas, qué mejor que hacerlo de una manera divertida. Para ello, nada mejor que estas patatas tornado, llamadas así por la forma que les damos para la presentación.

Nos preocupéis, porque aunque parezca que es complicado, ya veréis que cuando le cogéis el truco son super fáciles.

INGREDIENTES : (para 2)

  • 2 patatas medianas
  • 4 cucharadas de mantequilla derretida
  • 1 taza de queso parmesano, rallado
  • ½ cucharadita de pimienta negra
  • 1 cucharada de ajo en polvo
  • 1 cucharada de pimentón
  • 1 cucharadita de sal
  • Perejil, picado

PREPARACIÓN

Empezaremos precalentando el horno a 160ºC.

Y, ahora viene lo divertido!

Insertaremos un pincho en la patata y lo empujaremos suavemente hasta atravesarla. ( si el pincho es de madera, mejor que lo pongáis en remojo para que no se queme en el horno)

Cogeremos un cuchillo afilado y lo sujetaremos en ángulo y haremos un corte en una punta de la patata. Cortaremos en la dirección opuesta a la que iremos girando la patata ensartada.

Iremos cortando por toda la longitud del pincho mientras lo vamos girando, procurando que haya un espacio parejo entre las rodajas que formaran la espiral.

Ya veréis que es muy fácil, aunque explicado parezca complicado

Cuando ya tenemos las patatas cortadas en espiral, las reservamos

Derretiremos la mantequilla y con un pincel, la utilizaremos para pintar las patatas.

En un tazón, mezclaremos el queso parmesano, la pimienta negra, el ajo en polvo, el pimentón y la sal.

Con esta mezcla cubriremos toda la patata, si el recipiente es suficientemente grande podemos ir girando la patata por encima de la mezcla. Si no lo fuera, vamos tirando el polvo de la mezcla por encima de la patata para que llegue a todos los rincones.

Colocaremos las patatas en una bandeja para hornear y la introduciremos en la parte baja del horno

Hornearemos unos 25-30 minutos, o hasta que esté bien dorado.

una vez horneado, las adornaremos pulverizando un poco de perejil y parmesano por encima.

Ya solo nos quedará servirlas (cuidado que queman!) y… a disfrutar!!

Contramuslo de pollo al cava

Hoy os pongo otro de esos platos fáciles que salen muy ricos y sanos. Ya sabéis que os he puesto muchos platos de pollo, pero como es un producto muy asequible y fácil, os pongo otro más, que nunca está demás tener nuevas maneras de hacerlo.

INGREDIENTES:

  • 8 contramuslos de pollo
  • 1 cebolla
  • 2 ajos
  • 2 zanahorias
  • 1 vasito de cava brut, o en su defecto uno de vino blanco
  • Un chorrito de aceite de oliva
  • 1 ramita de perejil
  • 2 Vasos de caldo de pollo

PREPARACIÓN :

Recomiendo que antes de hacer esta, o cualquier otra receta, tengáis todos los ingredientes preparados, y sí, como es el caso, hay que tenerlos cortados mejor aprovechar a empezar a cortar antes. Así no nos pillará el toro.

Picaremos muy menudito la cebolla, el ajo y el perejil, también la zanahoria en rodajas finas.

Una vez limpiados los contra muslos de pollo, pondremos un poco de aceite en una cazuela y cuando esté caliente doraremos los contra muslos que, previamente habremos salpimentado.

Cuando esté la carne dorada, echaremos a la cazuela todas las verduras.

Las removeremos y añadiremos el cava. Si no tuviéramos cama podemos utilizar vino blanco.
Añadiremos también el vino blanco y los dos vasos de caldo.

Ahora, ya solo nos quedará dejar cocer a fuego suave entre 20 y 30 minutos, girando de vez en cuando los contra muslos para que se hagan por todas partes y, además,vigilando que no se quede sin caldo. En caso que así fuera, podéis ponerle un poco de agua.

Y ahora, como siempre, solo me queda deciros buen provecho y… A disfrutar!!

Meloso de ternera

Se me ha ocurrido una poesía, jeje

De la carne roja no hay que abusar

pero cuando la prepares vas a alucinar

Y sí, según dicen la carne roja hemos de limitarnos a una vez por semana. Bueno, pues si hemos de limitarla, que mejor que el día que la comamos sea en una receta tan buena como esta con un producto como la carrillera (mejilla).

Hay que tener en cuenta que las carrilleras tienen una relación calidad precio impresionante. Hay que saber qué las carrilleras de ternera se compran – a muy buen precio – en las paradas de despojos de los mercados ya que en las carnicerías no suelen tener.

La carrillera es, junto con el rabo, la parte más melosa del animal, está muy entre vetada con gelatina y, prácticamente, sin grasa. Es una carne muy sabrosa y con una textura muy suave y  si la hacemos bien queda como mantequilla. El secreto para sacarle todo su potencial es una larga cocción. Pero si además, lo preparamos el día anterior, será aún más sabroso.

Guisaremos la carne preparadola con vino tinto y verduras, ingredientes que le aportan un agradable aroma y sabor. A su  fina salsa,  le he querido dar un toque de distinción, añadiéndole un poquito de chocolate.

INGREDIENTES (para 8, O para menos y que sobre)

  • 4 Carrilleras de ternera
  • 1 cabeza de ajos entera
  • 2 puerros
  • 3 cebolletas
  • tomillo
  • un par o tres de onzas de chocolate
  • pan seco
  • 15 avellanas tostadas
  • 15 almendras crudas
  • 1 diente de ajo
  • perejil fresco
  • 6 tomates
  • aceite virgen extra
  • sal
  • pimienta
  • 6 clavos de especia
  • 1l de vino tinto bueno
  • 1l de caldo de carne (A poder ser casero)

PREPARACIÓN

Os aconsejo que cuando compréis las carrilleras le pidáis a la carnicera que os las limpien y os las den sin hueso, y a ser posible, ya cortadas a tamaño ración.

Una vez en casa, podemos acabar de limpiarlas y quitarle la poca grasa que puedan tener por encima.

En una cacerola grande marcaremos las carrilleras por ambos lados dejándolas con la parte exterior crujiente. No es aconsejable que de momento las salemos ya que de esta manera garantizamos que mantengan todos los jugos dentro. Las iremos haciendo por partes para que se haga mejor y luego las iremos reservando aparte.

Cortaremos los puerros y las cebolletas en juliana pequeña y la cabeza de ajo la cortaremos en horizontal por la mitad.

En la misma cazuela que hemos hecho la carne, pondremos aceite y el puerro, la cebolleta, la cabeza de ajos cortada por medio Con los dientes hacia abajo. Lo dejaremos a fuego medio que vaya salteándose hasta que esté todo dorado.

Mientras tanto vamos rayando los tomates.

Una vez dorado, echamos la mitad del vino tinto, subiremos el fuego para evaporar el alcohol. Cuando se haya evaporado ponemos las carrilleras, el resto del vino tinto, los tomates rallados, una ramita de tomillo y el clavo y lo cubrimos de caldo (podéis poner agua). Lo dejamos hervir durante un mínimo de dos horas (aunque yo siempre lo dejo una hora más). Debemos vigilar que siempre esté cubierto de líquido hasta arriba, si baja el volumen podéis agregar un poco más de caldo o de agua.

Mientras se va haciendo la carne haremos la picada. Simplemente tendremos que poner las avellanas, las almendras, el pan seco cortado en pequeños trozos, las onzas de chocolate partidas, el ajo pelado y sin el germen interior y el perejil fresco en un mortero y machacarlo muy bien .

Cuando ha pasado el tiempo (cuanto más tiempo más tierno) sacamos las carrileras y pasamos el resto de la salsa que queda en la cazuela por el colador chino. Es conveniente que mientras colamos apretemos para que salga todo el jugo de las verduras.

Añadimos de nuevo la salsa colada a la cazuela e incorporamos la picada a la salsa removiendo para que se integre.

Tomaremos las carrilleras y las pondremos otra vez en la cazuela donde tenemos la salsa y cocinaremos durante unos 20 minutos más. Al remover tenemos que ir con mucho cuidado porque las carrilleras empiezan a estar muy tiernas.

Ahora ya tenemos el plato, podemos servirlo o guardarlo para el día siguiente (seguro que estará mejor) en el último momento antes de ponerlo en la mesa lo calentamos un poco en la misma cazuela y cuando esté caliente lo servimos. Tendremos que tener mucho cuidado al servir, pues las carrilleras están tan tiernas que se pueden deshacer.

Y ahora, como siempre… Ya sabéis, a disfrutar!!

Peras rellenas con nueces y gorgonzola

Hola, hoy os voy a poner una receta que, aún siendo muy fácil, es perfecta para las fiestas.

Se trata de unas peras rellenas al horno. La combinación que haremos con la pera y el queso gorgonzola es maravillosa y nos garantizará que el sabor del plato sea fantástico. Por otra parte, el crujiente de las nueces, acaba de redondearlo.

INGREDIENTES:

  • Una pera conferencia por persona
  • Masa de hojaldre
  • Nueces
  • Gorgonzola
  • Moscatel (opcional)
  • Huevo
  • Zumo de limón
  • Hojas de espinaca baby (para decorar)

PREPARACIÓN:

Primero empezaremos poniendo las nueces en remojo con un poco de agua, o un poco de moscatel. De esta manera, cuando estén en el horno no se resecarán y, además si les ponemos el moscatel cogerán un gustito especial.

Continuaremos pelando las peras. A medida que las vamos pelando las rociamos con zumo de limón par que no se oxiden.

Una vez peladas, las cortamos por la base de manera que se mantengan de pie. Con ayuda de una cuchara especial la vaciamos por dentro y quitaremos las semillas.

Escurriremos las nueces y las romperemos.Para ello, una buena opción es envolverlas en papel de aluminio y golpearlas con un objeto contundente, yo utilizo el rodillo de amasar.

Una vez trituradas, las pondremos en un bol al que añadiremos el queso gorgonzola. Mezclaremos ambos ingredientes hasta obtener una masa uniforme.

Ahora, cogeremos cada pera y con una cuchara iremos rellenando el agujero que habíamos hecho anteriormente.

Ahora es hora de empezar a trabajar con el hojaldre. Extenderemos el hojaldre lo máximo que podamos, para ello utilizaremos el rodillo del que ya os he hablado. Una vez extendido, recortaremos tantos círculos como peras tengamos. Para ello, yo utilizo un molde de emplatar.

Utilizaremos estos círculos para tapar la parte de abajo de la pera.Con ello conseguiremos que no se no se esparza el relleno.

Luego, cortaremos unas tiras a todo lo largo de la masa de hojaldre. Con estas tiras iremos envolviendo las peras desde abajo, recogiendo la base con la tira y luego hacia arriba. Si la tira de hojaldre no nos llega añadiremos otra y la uniremos mojando las puntas.

Pondremos el horno a calentar a 200 °C.

Cogeremos una bandeja de horno y pondremos un papel de hornear la base para que no se nos peguen las peras a la bandeja. Pondremos las peras encima del papel de hornear de la bandeja de horno.

Dependiendo del número de peras cogeremos uno o dos huevos y tiraremos la yema en un bol. Batiremos la yema y con un pincel, e iremos pintando las peras.

Solo nos quedará meter la bandeja en el horno y hornear durante unos 15 a 20 minutos. Tendremos que prestar atención hasta que la masa de hojaldre esté dorada, ese será el momento de sacarlas del horno.

Ahora, simplemente tendremos que emplatarlas. Yo les suelo poner unas hojas de espinacas baby.

Ya solo nos queda servirlas y… A disfrutar!!

Conejo al ajillo

Aunque hay personas a la que no le gusta la carne de conejo, e incluso, hay culturas en las que directamente es un animal que no se utiliza para la alimentación. Pero a mí me encanta y, además, es una carne blanca con poca grasa, adecuada para dietas bajas en calorías. Destaca por su aporte de potasio, fósforo y calcio y encima es económica.

Hoy os pongo una receta tradicional. Se trata del conejo al ajillo. Aunque, el conejo se puede preparar de muchas maneras, esta es una de las más típicas. Además, es muy fácil y muy sabrosa

Veréis que necesitaremos muy pocos ingredientes y además, es muy fácil de hacer y, si a eso le añadimos que queda muy sabroso pues, ya tenemos una nueva receta para nuestra lista de recetas.

INGREDIENTES:

  • Un conejo troceado
  • Una cabeza de ajos
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen
  • Tomillo
  • Romero
  • Sal y Pimienta

PREPARACIÓN :

Cuando compremos el conejo podemos comprarlo, entero y que nos lo troceen pero, también podemos comprarlo ya troceado y elegir las partes que más nos gusten. A mí, concretamente me gustan más los muslos, pues tienen más carne y menos huesos y entonces, cuando compro conejo compró la parte de los muslos. Pero cada uno que lo haga a su elección.

Lavamos la carne bajo el grifo, la dejamos escurrir y después la salpimentamos. También la condimentaremos con tomillo y romero, a ser posible fresco.

Sacaremos los dientes de ajo de la cabeza pero no los pelaremos, solo los machacaremos. Para ello machacaremos cada diente con la mano o con la hoja del cuchillo. Esto lo hacemos porque de esta manera el ajo deja salir mejor los jugos. En principio contaremos una cabeza de ajo, pero si os gusta mucho el ajo podéis poner alguna más, porque al final quedan muy buenos y así no habrán peleas.

A continuación, en una cazuela de buen tamaño echaremos un chorreón de aceite de oliva virgen y la pondremos a calentar.

Cuando el aceite esté caliente, incorporaremos los ajos machacados. Iremos dorando los ajos a fuego suave removiendo de vez en cuando, ya que nos interesa que se cocinen lentamente y queden bien dorados, pero no que se nos quemen. Cuando estén listos los apartamos para más adelante.

En la misma cazuela echaremos el conejo troceado, y lo freiremos en el mismo aceite en el que habíamos dorado los ajos. Subiremos la intensidad del fuego para cocinarlo a fuego medio-alto, removiendo de vez en cuando para que el conejo se marque bien por todos lados.

Una vez tengamos la carne sellada, agregaremos el vino a la cazuela, y subimos el fuego para que el alcohol se evapore, tardará unos 5 minutos. Pasados esos minutos se habrá formado una salsa entre el aceite, el vino y los jugos que fue soltando el conejo.

Incorporaremos de nuevo los dientes de ajo que teníamos reservamos y podemos añadir alguna hierba aromática más y rectificar de sal.

Volveremos a bajar el fuego a fuego medio y en unos 20-25 minutos el conejo deberá estar ya listo para servir.

Ya solo nos quedará emplatar y… a disfrutar!!