Tomate cherry con mozzarella y Olivada

Hoy os traigo esta receta, sencilla, deliciosa y resultona, que puede convertise en un aperitivo, una deliciosa ensalada o en un picoteo con los amigos.

La olivada es un puré o pasta de aceitunas que se suele usar como tentempié para untar en pan o también como salsa o condimentos para diversos platos. Combina muy bien con ensaladas y platos de pasta.

Su ingrediente principal es la aceituna, por lo que contiene todas las propiedades de este fruto carnoso. Es rico en ácidos grasos poliinsaturados (grasas beneficiosas), fibra, vitamina E y A.

INGREDIENTES

  • tomates cherry (cereza)
  • olivada
  • Bolitas de mozzarella mini
  • ralladura de limón
  • aceite de oliva virgen extra
  • hojas de albahaca fresca picadas
  • Sal y pimienta
  • Palillos.
  • PREPARACIÓN :
  • podemos servir el plato de varias maneras, o por separado, como si fuera una ensalada(acompañado con un poco de lechuga), o con los ingredientes ensartados en un palillo como si fuera una mini brocheta. Si queremos montar un picoteo o un aperitivo, esta última manera será la más aconsejable
  • Podemos poner la olivada por dentro de los tomates o por fuera. Si la ponemos por fuera es mucho más fácil pero os indico la manera de ponerla por dentro para que lo veáis. ( aunque si tenéis dudas de si a alguno de los comensales no le gusta la olivada, es mejor ponerla por fuera y así es más fácil de retirar)

    Cortamos la parte superior de los tomates. Con la ayuda de una cucharilla retiramos las semillas y rellenamos los tomates con olivada.

    Insertamos los tomates junto con la mozzarella y una oliva negra en un palillo aunque también podemos usar una brocheta larga de madera.

    Si decidimos poner la olivada por fuera, cuando tengamos hecha la brocheta simplemente pintaremos esta con la olivada.

    Mezclamos el aceite, la albahaca fresca y la ralladura de limón.

    Para terminar rociamos los tomates con la mezcla antes de servir y… A disfrutar!!

    Calabacin al horno relleno de jamón y queso

    Os pongo un plato fácil que nos solucionará una cena en un plis plas y además está buenísima

    INGREDIENTES (para 3) :

    • 2 o 3 Calabacines
    • 100 Gramos de Jamón york
    • 1 Cuña de queso tierno
    • 2 Huevos
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Sal

    PREPARACIÓN :

    Precalentamos el horno a 200ºC.

    Lavamos y cortamos los calabacines en láminas con ayuda de una mandolina.

    Colocamos la mitad de las láminas de calabacín en una bandeja de horno previamente untada con aceite de oliva. Las pondremos separadas para luego poder manipularlas con facilidad.

    Salamos los calabacines y colocamos encima el jamón york sin que se salga de las láminas.

    Puedes colocar la cantidad que quieras dependiendo del grosor que prefieras.

    Después laminamos la cuña de queso y colocamos unas láminas por encima del jamón York (vuelvo a dejar a vuestra elección el grosor) También os dejo elegir el queso, pero intentar que sea un queso que funda bien.

    Ahora colocaremos els resto de láminas del calabacín que teníamos reservadas por encima del queso para hacer una especie de sándwich.

    Batimos los huevos con un poco de sal y con ayuda de un pincel los untamos por encima de cada sándwich.

    Meteremos la bandeja en el horno durante unos 20 minutos.

    Una vez cocinado, espolvoreamos queso rayado por encima de cada “sándwich” y lo volveremos al horno para gratinarlo.

    Podemos utilizar el mismo tipo de queso o cualquier otro especial para gratinar.

    Esta receta está hecha con jamón York pero podemos utilizar jamón serrano o incluso si queremos hacerlo más ligero podemos utilizar pavo

    Y ya solo nos quedará servir y …A disfrutar!!

    Ensalada de escarola, mango, nueces y pipas de calabaza

    Esta receta es para realzar el olvidado valor de la escarola. Su alto contenido en agua convierte a la escarola en un vegetal saciante y muy bajo en calorías. Además, es diurética, depurativa y digestiva.

    Su contenido en vitamina C interviene en la formación del colágeno, los huesos y los glóbulos rojos. Aumenta la absorción de hierro y la resistencia a las infecciones.

    Contiene potasio y magnesio, es la verdura con más ácido fólico junto con las espinacas y es rica en betacaroteno.

    Ósea que hay que aprovecharse de este producto que además es económico.

    Como la escarola tiene un ligero toque amargo es conveniente, como en este caso, mezclarla con algo dulce como el mango

    INGREDIENTES (4 personas):

    • 1 escarola

    • 1 mango

    • 30 g de pipas de calabaza

    • Nueces peladas.

        PARA LA VINAGRETA:

    • Aceite de oliva virgen extra.

    • Vinagre de manzana.

    • Sal.

    • Una cucharadita de mostaza de Dijon.

    PREPARACIÓN

    Separaremos las hojas de la escarola, desechando las que tengan color amarillento o parduzco

    Las lavaremos, secaremos y trocearemos y las colocaremos en una fuente.

    pelaremos el mango y lo cortaremos en daditos y los añadiremos a la fuente.

    Tostaremos las pipas de calabaza en una sartén para aumentar su sabor hasta que se inflen un poco. Cuando estén tostadas las agregaremos a la ensalada.

    Trocearemos un poco las nueces y también las añadiremos

    Mezclaremos bien preferiblemente con las manos, y ya podríamos servirla así aliñándola con aceite y sal, pero nos quedará mejor si hacemos una vinagreta

    Están sencillo como, introducir todos los ingredientes en un recipiente y batirlos hasta conseguir una vinagreta, con la que luego aliñaremos la ensalada

    Y así, en un momento, tendremos un plato rico saciante y fácil.

    Así que ….A disfrutar!!

    ALCACHOFAS RELLENAS

    La receta de alcachofas rellenas se puede hacer con diferentes tipos de relleno, por ejemplo jamón o salmón pero en este caso la pongo con carne picada que queda muy buena.

    A la alcachofa se le atribuyen muchas propiedades, en su mayoría vinculadas al funcionamiento del hígado y la vesícula. Favorece la digestión y a la eliminación de toxinas por la orina. Por ello, la inclusión de esta verdura en la dieta aporta grandes beneficios para la salud y además está riquísima.

    INGREDIENTES para 2 personas

    • 6 alcachofas
    • carne picada
    • 1 cebolleta
    • 1 diente de ajo
    • 2 cucharadas de tomate frito
    • 1 copa de vino tinto
    • Sal y pimienta
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Zumo de limón
    • Agua
    • Queso para gratinar (mozzarella o el que prefiráis)
  • PREPARACIÓN
  • Comenzaremos limpiando las alcachofas.

    Para ello, empezaremos con un bol grande lleno de agua en el que exprimiremos zumo de limón. Esto no servirá para que a medida que vayamos limpiando las alcachofas las vayamos introduciendo y así no se oxidarán.

    Comenzaremos a limpiar cortando el tallo, una vez cortado lo pelaremos y lo introduciremos en el agua con limón

    Quitaremos las hojas externas que son las más duras y cortaremos la punta de la alcachofa, seguidamente vaciaremos el centro dejando un buen hueco para luego poder rellenarlas. A medida que las tengamos preparadas, las iremos sumergiendo en el agua con limón

    Una vez limpias, las escurrimos, secamos y ponemos en una cacerola cubiertas con agua con sal. Cocinaremosa fuego suave unos 20 minutos hasta que estén tiernas.

    Escurrimos y secamos el exceso de agua con papel absorbente y reservamos.

    Mientras se cocinan las alcachofas, prepararemos el relleno.

    Pelamos una cebolleta y un diente de ajo y los troceamos bien finitos, ahora podemos aprovechar para cortar también muy pequeño los troncos de la alcachofa y agregarlo a la sartén.

    Ponemos todo a pochar en una sartén con aceite y sal. Una vez transparentes, añadimos la carne, salpimentamos y rehogamos todo un par de minutos.

    Pasado este tiempo, añadimos el vino y subimos el fuego hasta que reduzca. Luego añadimos el tomate frito y dejamos cocinar durante 5 minutos a fuego suave.

    Retiramos del fuego y procedemos a rellenar las alcachofas apretando bien para que quede compacto.

    Una vez rellenas, espolvoreamos con queso rallado y ponemos en el horno a gratinar unos 5 minutos hasta que el queso se haya fundido,.

    y ahora solo nos quedará emplatar y… A disfrutar!!

    Tortilla de calabacín

    Siempre intentó que los platos y recetas que pongo sean fáciles y rápidas, a la par que deliciosas.

    Pero alguno de vosotros me habéis dicho que estáis negados en el tema de cocinar (ya sabéis quiénes sois 😉)

    Intentaré poneros alguna receta realmente fácil para que vayáis empezando a coger afición.

    Una receta súper fácil, esta tortilla de calabacín es rápida, buena y barata. Si es que lo tiene todo!

    INGREDIENTES (para 2)

    • 1 calabacín grande o 2 pequeños
    • 6 huevos
    • 1 cebolleta grande
    • sal
    • aceite de oliva virgen extra

     PREPARACIÓN

    Empezaremos limpiando la cebolleta deshaciéndonos de la parte verde y de la capa más externa y la cortaremos finita.

    Lavaremos muy bien el calabacín bajo el grifo, frotando bien la piel. Lo secaremos y lo cortaremos en rodajas o en cuadraditos del mismo tamaño (yo prefiero cuadraditos) desechando los extremos.

    En una sartén, pondremos a pochar la cebolleta a fuego suave con una pizca de aceite. Cuando empiece a estar tierna y transparente añadimos el calabacín, salamos y dejamos cocinando hasta que haya soltado toda el agua y esté tierno.(esto lo podéis comprobar pinchando un trocito del calabacín con la cuchara de cocinar)

    Mientras tanto, batimos los huevos en un bol.

    Una vez que las verduras estén cocinadas las escurrimos muy bien (esto lo podemos hacer con ayuda de un colador, pues es muy importante que el calabacín pierda todo el liquido ya que si no, es más difícil de cuajar la tortilla) y las incorporamos a los huevos batidos, removiendo para que queden repartidos.

    Pondremos unas gotas de aceite en una sartén antiadherente, y cuando esté caliente añadimos la mezcla de huevo cebolleta y calabacín. Dejamos que se vaya haciendo, a fuego suave.

    Es importante no ir removiendo como locos la mezcla en la sartén, hay que dejar que se vaya haciendo una costra y cuando la tortilla se separe facilmente de los laterales, le daremos la vuelta. Para ello podéis ayudaros de un plato

    Continuaremos calentándola hasta que esté hecha a nuestro gusto. Podéis dejarla cuajada por el centro o más hecha , dependiento de vuestra preferencia.

    Ya solo nos quedará emplatar y … A disfrutar!!

    Tarta de zanahoria

    Hoy os voy a dejar una receta de una de las tartas más típicas.

    Concretamente os la pongo hoy porque es tan famosa que tiene su propio día para conmemorarla, el 3 de febrero.

    La tarta de zanahoria también conocida como pastel de zanahoria o carrot cake, se ha hecho muy popular últimamente. Quizás se deba a su sabor suave y delicado que contrasta con su cobertura de queso cremoso que le va a la perfección.

    Esta tarta probablemente sea uno de los postres más emblemáticos de la cocina norteamericana. Sin embargo, es un postre originario de Europa, donde los cocineros mezclaban vegetales dulces en sus bizcochos como sustitutivo barato del azúcar, las nueces y otros frutos secos.

    La verdad es que recetas de tarta de zanahoria hay muchas pues cada quien le pone su particular punto, pero está queda muy bien. Concretamente queda húmeda y sabrosa, por lo que es la que os pongo.

    INGREDIENTES:(para 6 ~8)

    Os pongo las medidas en tazas, así os ahorro pesar

    • 6 tazas de zanahorias ralladas
    • 1 taza de azúcar moreno
    • 1 taza de pasas (opcional)
    • 4 huevos
    • 1 1/2 tazas de azúcar blanco
    • 1 taza de aceite
    • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
    • 3 tazas de harina
    • 1 1/2 cucharaditas de bicarbonato
    • 1 cucharadita de sal
    • 4 cucharaditas de canela molida (también se puede poner un poco de jengibre, nuez moscada y clavo)
    • 1 taza de nueces picadas

    PARA LA COBERTURA

    • 300 g de queso crema Mascarpone
    • 300 ml de nata para montar 33% M.G.
    • 250 g de azúcar en polvo
    • 50 g de mantequilla
    • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla

    PREPARACIÓN

    Iremos rayando las zanahorias y las iremos poniendo en un recipiente, cuando las tengamos añadiremos el azúcar moreno y removeremos.

    Dejaremos reposar durante unos 60 minutos, veremos que transcurrido ese tiempo habrá agua en el recipiente. Pues nos deshacemos de ella pasándolo todo por un colador. Si opcionalmente queréis poner pasas y nueces ahora es el momento.

    Mientras tanto, en un recipiente grande, mezclamos por otro lado los ingredientes secos. Tamizaremos la harina con colador, así evitaremos grumos, añadiremos el bicarbonato, la levadura en polvo y las especias (la canela, y si queréis, el clavo, la nuez moscada y jengibre) en un recipiente grande.

    Precalentaremos el horno a 160° C y engrasaremos el molde donde vayamos a preparar la tarta. Para evitar que se pegue forraremos la base con papel parafinado. Luego la tarta la cortaremos por la mitad para rellenarla, por lo que hay quien prefiere en vez de hacer la tarta en un molde utilizar dos. Uno para la base y otro para la parte de arriba, lo dejo a vuestro gusto. Yo hago solo uno y luego lo voy recortando.

    En un tazón grande, batiremos los huevos hasta que estén bien aireados. Continuaremos batiendo y gradualmente iremos añadiendo el azúcar blanco, el aceite y la vainilla.

    Cuando lo tengamos bien batido agregaremos la mezcla de los ingredientes secos en la mezcla húmeda e iremos removiendo con cuidado hasta que se absorba.

    Finalmente agreguaremos la mezcla de zanahoria, pasas y las nueces.

    Removeremos todo hasta tener una masa homogénea. Esta masa será la que verteremos en el, o los moldes.

    Hornearemos durante 45 a 50 minutos en el horno precalentado, hasta que podamos introducir un palillo y salga seco.

    Dejaremo enfriar durante 10 minutos antes de retirar del molde.

    Cuando esté completamente frío lo desmoldaremos y si habéis hecho dos bizcochos lo montáis o si habéis hecho uno lo cortáis por la mitad una o dos veces.

    Mientras se enfría haremos la cobertura (frosting de queso). Esta tarta se puede servir sin cobertura y también está muy buena pero claro, con la cobertura pasa a ser impresionante

    Mezclaremos la mantequilla, que estará a temperatura ambiente con el queso Mascarpone y la esencia de vainilla, siempre es mejor utilizar varillas eléctricas porque se consigue un resultado mucho más suave y cremoso. Cuando estén mezclados, añadimos el azúcar glas.

    Montamos la nata (para ello os aconsejo también frío porque así se monta mejor, es decir el bol donde la móntenos lo pondremos en la nevera) y la incorporamos a la mezcla anterior con movimientos envolventes.

    Para montar la tarta, cortaremos el bizcocho por la mitad (1 o 2 veces) para rellenarlo con una fina capa de la mezcla anterior. Si no queréis no lo cortéis y simplemente untar el frosting de queso por la parte superior y los bordes.

    Para acabar puedes colocar zanahoria rallada, hacer pequeñas zanahorias con fondant o colocar nueces picadas por los bordes de la tarta de zanahoria.

    Y ya solo nos quedará compartirla y… a disfrutar!!.

    Caminar rápido te llevará más lejos

    He visto este artículo que me ha parecido muy interesante, os lo paso para que lo tengáis en cuenta.

    elpais.com/elpais/2018/06/11/buenavida/1528726145_420325.html