Caminar rápido reduce un 20% la mortalidad

Una gran parte de la humanidad se ha sentado. Y está pagando las consecuencias. La más sofisticada medicina, que sortea tumores, virus o toda clase de destrozos, no logra contrarrestar el efecto de…
— Leer en www.lavanguardia.com/vida/20181021/452453648649/caminar-rapido-efectos-positivos-salud-reduce-mortalidad.html

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Zuchinni al pesto con huevo y nueces

Ya os puse una receta de falsa pasta al pesto y otra de falsos espaguetis con pesto de aguacate, pero aquí os dejo una nueva opción sobre la misma base que queda muy rica.

INGREDIENTES

  • 1 calabacín mediano
  • 1 huevo
  • 1 puñado de nueces
  • Parmesano rayado

Para la salsa pesto

  • 50 g albahaca fresca (si es de vuestro huerto urbano mejor)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada sopera de piñones o nueces peladas
  • 2 cucharadas sopera de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de parmesano rallado
  • 1 pizca se sal

PREPARACIÓN

Para hacer tallarines de calabacín necesitaremos un utensilio con el que cortarlo en tiras. A saber, el clásico pelador; un pelador para cortar en juliana con dientes en zig zag, un spirelli (cortador de verduras cónico) o una máquina spirali.

En las recetas anteriores ya os enseñé cómo hacerlo sin maquinitas.

Una vez cortados los calabacines en tiras para obtener ‘espaguetis’ los reservaremos y haremos la salsa pesto

Preparar la salsa pesto es tan fácil como echar todos los ingredientes en la batidora. Colocaremos primero el ajo y un poco de aceite. Una vez machacado, añadiremos los piñones , la albahaca, y por último el parmesano, aderezando con sal.

Ya solo nos queda emplatar la “pasta” y regarla con la salsa.

Cuando la tengamos emplatada, freíremos el huevo y lo pondremos encima. Trituraremos unas cuantas nueces (podéis ponerlas en un papel y darles unos golpes) y acompañaremos con un poco más de parmesano y….A disfrutar !!

Como elegir la leche vegetal – sin lactosa y vegana

Hola, he leído este blog de aventurasenlacocina y me ha parecido muy interesante, os lo adjunto por si queréis saber sobre el tema

Como elegir a la leche vegetal – sin lactosa y vegana

https://aventurasencocinablog.wordpress.com/2018/06/15/como-elegir-a-la-leche-vegetal-sin-lactosa-y-vegana/
— Leer en aventurasencocinablog.wordpress.com/2018/06/15/como-elegir-a-la-leche-vegetal-sin-lactosa-y-vegana/

Gomasio

Hola, hoy os pongo una receta porque la he utilizado para la siguiente y quería que pudierais hacerlo en casa. Se trata del gomasio, también conocido como sal de sésamo. Este es un condimento que se ha empleado tradicionalmente en recetas japonesas pero que aquí también nos puede ir muy bien. 

Además de tener una alta calidad nutricional, está muy rico y su preparación es muy sencilla.

El gomasio, entre otras cosas, tiene cualidades muy buenas, por ejemplo, es un buen aporte complementario de proteínas. 
Es fácil de digerir. Ayuda a tener una buena circulación sanguínea ya que proporciona al organismo ácidos grasos insaturados cardiosaludables. Es un condimento remineralizante por su concentración de sales, en particular, por el calcio. Ayuda a regular el tránsito intestinal porque aporta fibra, nutriente con funciones laxantes. Ósea, que parece que es interesante de utilizar,¿no?

Podéis comprarlo en tiendas especializadas pero la preparación en casa es sencilla y rápida.


Es tán sencillo como coger siete cucharadas de semillas de sésamo y tostarlas en una sartén. 


Hay que calentar la sartén sin aceite, añadir las semillas y remover de forma constante para que no se quemen. Sabremos cuando están tostadas cuando empiezan a saltar como si fueran palomitas de maíz, o cuando estén marrón oscuro, también podéis coger una semilla y si se “pela” bien también está, ojo que no se quemen. 
Luego se dejan enfriar  y se mezclan con una cucharada de sal marina.  Por último, se machacan en el mortero. El resultado es el gomasio, que debe guardarse en un frasco hermético. 
Es un ingrediente muy versátil, que merece la pena añadir, de vez en cuando, a los siguentes platos:
Ensaladas, en sopas o guisos, en carnes, pescados y mariscos. 

Pues ya sabéis, lo guardáis en un bote hermético de cristal y cuando lo utilicéis, a disfrutar!!

Crema de boniato, calabacín y granada,

Ya llega el frío y con él la temporada de cremitas. Llegar a casa de la calle y abrazarse a un buen bol de crema calentita sienta de maravilla. Y si hacemos cremas en otoño, qué mejor que utilizar productos de temporada, en este caso utilizaremos boniatos y granadas, productos de otoño por excelencia.

INGREDIENTES:

  • 3 boniatos
  • 1 calabacín
  • 1 puerro
  • 1 cucharadita de jengibre molido
  • ½ cucharadita de canela molida
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Unos dos litros de agua aprox.
  • 1 granada (opcional, pero “obligatoria”)

PREPARACIÓN ;

Lo primero que haremos para hacer la Crema de boniato, calabacín y granada será pelar los boniatos y cortarlos en trozos pequeños, el calabacín también lo pelaremos y cortaremos en trozos pequeños y al puerro le quitaremos la parte verde y la primera capa blanca, lo limpiaremos y también lo cortaremos en rodajas.

Usaremos una olla grande y pondremos un poco de aceite de oliva virgen extra a calentar suavemente y añadimos las verduras cortadas.

Lo rehogaremos todo durante unos minutos para que las verduras cojan color y dejen ir el agua.

Añadiremos las especias, un poco de sal y rehogamos un poco mas.

A continuación incorporamos el agua, que cubra todo.

Y dejamos cocinar unos 30 minutos, o hasta que con un palillo, si tocamos un trozo de boniato,este, se deshaga.

Una vez estén las verduras cocidas iremos sacándolas con un cazo  y poniéndolas en el vaso triturador y a continuación lo trituraremos añadiendo parte del caldo que nos ha quedado para que la crema quede menos espesa.

A la hora de servir pondremos unos granos de granada, que aunque haya dicho que son opcionales, hacen que la crema pase de ser una crema más o menos normal a tener un punto Gourmet inesperado.

Y ahora, ya sabéis… cuchara y, a disfrutar!!

Pautas para estar sanos

Lo que intentamos siguiendo estas pautas es evitar basar nuestra alimentación en sustancias que agreden nuestro sistema inmunitario, obtener una nutrición adecuada y completa con alimentos ricos en nutrientes y mínimamente procesados y/o refinados para así no desequilibrar nuestro sistema hormonal y conseguir minimizar la búsqueda del efecto recompensa en la alimentación.
Básicamente propondremos 10 pasos y cuantos más cumplas más sano estarás 

1º Primero de todo descansa y duerme bien, no te imaginas lo importante que es para tu salud. Evita las adicciones a la comida o bebida (alcohol en exceso o fumar es contraproducente si lo que buscas es estar sano)

2º Elimina la mayor cantidad posible de azúcares (especialmente el que bebes sin darte cuenta en refrescos, zumos y en la leche (lactosa), a la hora de beber lo mejor es agua, infusiones o café, sin azúcar y mejor si no usas edulcorantes. Al principio cuesta y mucho, pero es importante hacerlo.
3º Elimina el gluten presente en los cereales (trigo, centeno, espelta y avena en la mayoría de casos). Seas celíaco o no, el gluten es una proteína que daña tu sistema inmunitario, y no sabrás el daño que te hace hasta que dejes de consumirlo. Limita cereales sin gluten (arroz y maíz) sobre todo si quieres perder peso, puesto que son alimentos muy glúcidos que aportan mucha energía y apenas tienen interés nutritivo, si no tienes problemas de peso consúmelos en la cantidad que tu metabolismo tolere sin que resulte en ganancia de peso o problemas de triglicéridos altos, glucosa alta o resistencia a la insulina.

Elimina alimentos procesados especialmente aquellos que contengan grasas trans (hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas) y también la harina de trigo refinada y todos sus derivados.

4º Elimina los aceites vegetales derivados de cereales o semillas (maíz, girasol, colza, sésamo, soja..etc) plagados de toxinas y excesivamente altos en omega6. En cambio usa Ghee, mantequilla, grasas animales (sebo, manteca) aceite de coco, aceite de aguacate. La grasa no es el enemigo.
Se moderado con los frutos secos especialmente si consumes soja y cacahuetes, tienen alto porcentaje de omega 6. Se trata de elevar tu ingesta de Omega3 y reducir el Omega6 en caso que no tomes suficiente pescado (que debieras) suplementa con aceite de pescado omega3.

5º Come bien y sin picoteos, no es necesario más, te sentirás satisfecho y no pasarás hambre, no eres un herbívoro para estar todo el día pastando.

6º Come carne de todo tipo con su grasa, huevos, pescados y marisco ( ojo si tienes el ácido úrico alto). Esa debe ser la base de tu dieta. Y recuerda que somos una especie que evolucionó gracias a comer y cocinar carne. Intenta que la calidad de los alimentos de origen animal sea la mejor posible, notarás la diferencia.

7°. Las grasas animales son un estupendo combustible y son necesarias para aprovechar las vitaminas liposolubles que traen consigo. Además son el reemplazo perfecto para las calorías que antes nos aportaban azúcares y harinas. 
8º Toma el sol, lo necesitas para metabolizar la vitamina D3 y que el calcio de tu dieta se pegue a tus huesos, en caso que no puedas tomar el suficiente suplementa tu dieta con vitamina D3.
9°. Come frutas y verduras: come diferentes verduras y hortalizas, las que más te gusten y como más te gusten. Se equilibrado, un poco es mejor que nada pero comer ensalada y fruta todos los días no te hará estar más sano, no es tan imprescindible como seguramente creas. El exceso de fruta tiene consecuencias.

10°. Haz ejercicio, tanto el ejercicio de resistencia como el aeróbico tienen beneficios, incluido el beneficio para nuestro cerebro. Los beneficios se ven en los periodos de recuperación tras el esfuerzo. Haz el ejercicio que quieras (a mí me va perfecto el Esqui y la Marcha Nórdica , pero hazlo por estar activo y porque te divierte, no por tu salud, eso ya vendrá.


Extracto de http://megustaestarbien.com/

Dieta Paleo comer o no comer, esa no es la cuestión. la cuestión es qué.


 

 

QUÉ COMER

La base de tu dieta deben ser las verduras. En segundo lugar está la carne, el pescado y los huevos. Y por último la fruta, los frutos secos, semillas, aceites (de oliva o de coco), especias y hierbas.

Es así de simple. Si quieres simplificarlo todavía más se podría decir que debes comer plantas (verduras, frutas, frutos secos, semillas, hierbas y especias) y productos animales (carne, pescado y huevos).

Mientras que las verduras, frutas, hierbas y especias no aportan muchas calorías, deberían ser la principal fuente de la que obtienes carbohidratos (los pocos que vas a consumir) y micronutrientes (vitaminas, minerales, etc.).

Los frutos secos, semillas y productos animales son calóricamente densos, estimulan una producción de insulina mínima y son una fuente perfecta de proteínas y grasas saludables.

Puede que te cueste un poco centrar tu dieta alrededor de las verduras, ya que estamos tan acostumbrados a comer cosas procesadas, empaquetadas y altas en carbohidratos. No sigas el ejemplo de los restaurantes que sirven unas pequeñas cantidades de verduras como decoración y sírvete grandes porciones de las mismas que llenen tu plato. Disfruta de las verduras crudas, guisadas, hervidas o al horno. Hazte deliciosas cremas de verduras, compra algunas que nunca hayas probado e infórmate de las mejores recetas.

En la era paleolítica, la mayoría de las calorías de la dieta humana provenía de comer todo tipo de animales, incluyendo insectos, anfibios, pájaros, sus huevos, pescado y marisco, pequeños mamíferos y en ocasiones algunos mayores. Aquellos humanos que vivían cerca del ecuador comían más plantas y menos animales, mientras que los que vivían en latitudes más frías tenían menos plantas a su disposición por lo que consumían más carne.

Estas comidas les proporcionaban cantidades considerables de proteína y todo tipo de ácidos grasos y vitaminas. Se estima que en épocas de abundancia comían entre 300 y 400 gramos de proteínas y hasta 200 o más gramos de grasa en un día y aún así mantenían un físico delgado y esbelto. Por supuesto también consumían muy pocos carbohidratos por lo que mantenían niveles bajos de insulina y eran excelentes usando la grasa como fuente de energía.

QUÉ NO COMER

Hoy en día el número de agentes tóxicos en nuestra dieta es peor que nunca. Por tóxicos quiero decir productos manufacturados que son extraños a nuestros genes y que alteran el funcionamiento normal y saludable del cuerpo humano.

Los peores de todos son obvios: refrescos, azúcares, grasas químicamente alteradas y comidas altamente procesadas.

Sin embargo otras comidas son generalmente aceptadas como saludables o energéticas aun siendo igualmente inapropiadas en nuestra dieta: granos procesados (cereales, trigo,harina y sus derivados, pan, pasta, maíz etc.).

Evitar completamente:   

 -Cualquier cosa con azúcar: refrescos, zumos, dulces etc.

-Cualquier cosa con harina, trigo, maíz: pan, pasta, pizza etc.

-Comer sólo de vez en cuando y en poca cantidad:

Aunque no sean precisamente lo que comían nuestros ancestros, un consumo moderado de los siguientes alimentos puede añadir un beneficio nutricional a tu dieta sin consecuencias negativas, siempre que no se les dé mucho protagonismo. Si tu objetivo es una reducción a niveles ambiciosos de grasa corporal (menos del 10%) deberías también eliminar estos alimentos.

En este caso hablamos de: café, productos lácteos (no leche), alcohol, chocolate y arroz (evitar otro que no sea el arroz blanco).

En esta categoría también entrarían las legumbres, que son ricas en minerales como potasio y magnesio, pero son bajas en proteínas en comparación con la carne y bastante altas en carbohidratos.

 

extracto de http://www.estilopaleo.com/