Magdalenas de plátano y chocolate

Ya os he puesto otras recetas para aprovechar los plátanos muy maduros, pero hoy he decidido hacer unas magdalenas para desayunar. Ya os he puesto alguna otra receta de magdalenas, como por ejemplo las magdalenas de calabaza o las de plátano y calabacín, pero, en la innovación está el gusto.

Realmente, lo de aprovechar los plátanos es solo una excusa. He de reconocer que alguna vez los dejo madurar mucho para poder hacer estas recetas.

Os pongo la receta para que podáis disfrutar de un buen desayuno o merienda.

INGREDIENTES

• 4 plátanos muy maduros

• 2 huevos

• 120 gr de azúcar moreno

• 100 ml de aceite de oliva virgen extra

• 250 gr de harina (en caso que queráis que sean 100 % paleo utilizar harina que no sea de trigo)

• 1 cucharadita de canela molida

• 1 sobre de levadura

• 100 gr de pepitas de chocolate

PREPARACIÓN.

Empezaremos pelando los plátanos y los trituraremos con un tenedor en un bol hasta que esté bien chafados.

Los reservaremos mientras seguimos con la receta

En un cuenco amplio pondremos los huevos con el azúcar y batiremos bien hasta que se integre todo.

A continuación iremos incorporando el aceite poco a poco, mientras continuamos batiendo.

Cuando esté bien batido todo el aceite, añadiremos la harina, la canela, y la levadura y seguiremos batiendo hasta obtener una masa.

A esta masa le añadiremos los plátanos y seguiremos batiendo hasta que se integren. Y, por último, introduciremos las pepitas de chocolate, que iremos removiendo para esparcirlas por toda la masa.

Cuando lo tengamos mezclado, lo tendremos que poner en los moldes. Hay diferentes tipos de molde, yo aconsejo los de silicona porque son mucho más fáciles de desmoldar. Aunque tengáis molde podéis poner papel o no, pero últimamente yo acostumbro a no poner papel.

Metemos en el horno que teníamos precalentado a 180 º,y las dejamos unos 25 minutos, introduciendo un palillo para ver si ya están en su punto, en ese caso tiene que salir seco.

Dejamos enfriar y ya podremos comerlas, y , como siempre… A disfrutar!!

Salmorejo de papaya

En realidad el salmorejo se hace con tomate, pero tenía excedente de papaya y se me ha ocurrido que podíamos substituir los tomates por papaya manteniendo el resto de ingredientes y, aunque le hubiera podido llamar crema fría de papaya, he decidido mantener también el nombre de salmorejo.

La verdad, es que el resultado es bastante bueno.

La papaya es una fruta tropical de gran tamaño originaria de México. Sus nutrientes son fundamentalmente azúcares de absorción rápida. El aporte de proteínas es bajo y su contenido en grasas es escaso.

Debido a su alto contenido en agua es un buen diurético, es rica en vitamina A y C, es un buen antioxidante y contiene minerales como el calcio, el magnesio, el potasio y el fósforo, que ayudan a restaurar el equilibrio ácido-base del organismo. Si a todo eso añadimos que está muy rica, ¿qué más queremos?

INGREDIENTES :

  • 300 gramos de papaya,
  • 1/2 vaso de aceite de oliva,
  • 100 gramos de virutas de jamón,
  • 100 ml de agua fría
  • 1/2 cucharita de vinagre,
  • 2 huevos cocidos,
  • Una rebanada de pan sin corteza (remojada en agua) opcional
  • sal y pimienta.

PREPARACIÓN

Pelaremos la papaya y le quitaremos las pepitas. Dependiendo de cómo esté de madura, esto lo podemos hacer con una cuchara.

Cortaremos la fruta en trozos y la pondremos en la trituradora junto con el aceite de oliva, el agua (un poco), el vinagre (en esta ocasión yo he puesto vinagre de mango que le queda genial, pero podéis usar cualquier otro), una pizca de sal y otra de pimienta.

Trituraremos hasta conseguir una crema. Si queremos darle algo más de consistencia podemos hacerlo añadiendo al triturar, unos trozos de miga de pan mojada y así se parecería más a la textura del salmorejo, pero probarlo primero sin el pan y ver la consistencia que os queda

Con eso ya tendríamos la base del salmorejo. Pero hay que darle algo de crunchy por lo que seguiremos utilizando la receta del salmorejo y picaremos finamente los huevos cocidos (supongo que cocer huevos lo tenéis claro, si no, me preguntáis) y las virutas de jamón.

Distribuimos el salmorejo en el recipiente que prefieras para emplatar y colocamos por encima un poco de huevo duro picado y un poco de jamón.

Incluso si lo queremos servir como aperitivo, se puede “emplatar” en vasos de chupito (en ese caso no añadiremos el pan)

Pues, de una manera u otra y ya sea de aperitivo o de primer plato, ya sabéis…A disfrutar!!

Fish and Chips.(Pescado rebozado)

Este plato, popular de la cocina inglesa, es una manera rápida y rica de comer pescado. Quizás, debido al rebozado, no es la forma más sana, pero si una de las más sabrosas.

Esta manera de rebozar el pescado es diferente de la que habitualmente utilizamos en España, a base de harina y huevo, pero es uno de los rebozados que mejor resultado dan para freír pescados blancos, ya que quedan crujientes por fuera, jugosos por dentro y apenas absorben aceite

INGREDIENTES:

• 200g de Harina de trigo,

• Botellín de cerveza muy fría,

• 3 cucharaditas de Levadura

• 500 g de Pescado blanco en filetes (merluza o bacalao),

• 1 patata mediana por persona,

• Aceite

• Sal

PREPARACIÓN

Pondremos la cerveza bien fría en un bol. Aparte mezclaremos la levadura con la harina (reservando un poco para luego enharinar el pescado) y vamos tamizando la mezcla sobre la cerveza para que no haga grumos, a la vez que vamos batiendo hasta obtener una especie de crema.

Cortamos el pescado a tamaño bocado y lo secamos bien (pero bien) con papel absorbente y lo salamos al gusto ( ojo si el bacalao es al punto de sal) y los pasamos por harina sacudiendo el exceso, con esto conseguiremos que el rebozado se enganche.

Ahora podemos freírlo con una sartén o con una freidora. Si lo hacemos con una sartén tendrá que ser honda y poner bastante aceite a fuego medio alto. Si lo hacemos con una freidora tendremos que quitar la rejilla pues si no se engancharía la pasta del rebozado

Sabremos que el aceite está en su punto cuando tiremos un poquito de rebozado y haga burbujas.

Cuando el aceite esté listo, pasamos los trozos de pescado enharinados por el rebozado y, con cuidado, los vamos colocando en el aceite para evitar salpicaduras.

Los freímos durante unos 3 – 4 minutos por cada lado, dependiendo del grosor de los filetes, hasta que estén dorados.

Según estén, los vamos sacando del aceite y los dejamos escurrir, mejor sobre una rejilla que sobre papel, pues quedarían menos crujientes.

Ya tenemos hecho el pescado, pero la receta original, tal como su nombre indica, nos obliga a acompañarla con patatas fritas, pero esa opción os la dejo a vuestra valoración. También suele ser habitual junto a las patatas acompañarlo de guisantes cocidos y salsa holandesa it’s up to you!.

Y, lo acompañemos o no, ya sabéis…A disfrutar!!

Zumo de tomate

Hoy, al cocinar me he acordado un plato viejuno, de aquellos que antes había en los menús como entrante pero que últimamente está en desuso. Se trata del zumo de tomate, he recordado que hace mucho tiempo cuando ivas a un restaurante de menú habían tres platos, un entrante un primero y un segundo y el entrante de siempre acostumbraba a ser o un vaso de zumo de tomate, una pequeña ensalada, o alguna cosa parecida. Así que, recordando viejos tiempos hoy os voy a poner esta receta que sobre todo es muy sana

Cuentan (a saber) que el zumo de tomate es una bebida creada por Louis Perrin en 1917. Se dice que un día se le acabó el zumo de naranja en su hotel, y tenían que sustituirlo de alguna forma 🤷🏻‍♂️. 

El zumo de tomate ofrece muchas propiedades para el organismo ya que tiene nutrientes beneficiosos para nuestra salud y es un claro exponente de la dieta mediterránea.

Se puede servir solo como zumo, o de acompañamiento con algún tipo de aperitivo.

INGREDIENTES :

  • Una rama de apio (opcional)
  • Cuatro tomates frescos
  • Dos ramitas de perejil fresco
  • Albahaca o hierbabuena, o ambas
  • Pimienta negra
  • Sal
  • Aceite de oliva

PREPARACIÓN

Pelaremos los tomates, para ello hay varias maneras, se puede hacer tal cual, si son pocos, o utilizar una olla con agua hirviendo y una pizca de sal e introducir los tomates (a los que habremos hecho un corte en cruz) dejándolos escaldar durante unos segundos. Y, una vez listos, pasarlos a un bol con agua fría. Así la piel debería salir sin esfuerzo.

Es conveniente utilizar tomates de calidad, yo a veces utilizo tomates de diferentes clases.

Si decidimos utilizar apio (hay a quien no le gusta el sabor) lo limpiaremos y cortaremos en trozos medianos.

Colocaremos los tomates y el apio en la batidora y trituraremos hasta obtener una mezcla líquida y homogénea.

Lavaremos y picaremos, la hierbabuena (y/o) la albahaca y el perejil fresco y lo agregaremos a la licuadora. Trituramos durante unos segundos más, hasta que todo se haya mezclado bien.

Salpimentamos y añadimos aceite de oliva al gusto.

y ya estaría…. A disfrutar!!

Frankfurt ”con gabardina”

Os vengo observando, y he visto que las recetas con hojaldre os suelen gustar mucho. Quizás esas recetas no sean las más sanas, o las más saludables, pero sin duda, son de las más sabrosas.

Como os he dicho muchas veces, es importante que de cuando en cuando nos permitamos un capricho, por lo que ahora os paso esta receta de salchichas de Frankfurt “en gabardina” que es una forma diferente y divertida de presentarlas.

Salchichas de Frankfurt hay muchas, por lo que os aconsejo que a la hora de preparar esta receta escojáis unas salchichas de calidad (qué también las hay)

INGREDIENTES

    1 lámina de Masa de hojaldre rectangular
    Salchichas de Frankfurt (depende del tamaño, las que os quepan en la masa, de 4 si son grandes a 12 si son pequeñas)
    1 Huevo
    50 gr Ketchup
    50 gr Mostaza
    50 gr Mayonesa

PREPARACIÓN

Primero precalentaremos el horno a 200º

Mientras tanto cortaremos tiras de hojaldre de 1 cm. de grosor

Enrollaremos las tiras sobre la salchicha de Frankfurt en forma de espiral. A medida que tengamos envueltas las salchichas las iremos poniendo sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal

Cuando las tengamos todas, batiremos un huevo y pintaremos el hojaldre con él.

Hornearemos durante 15 minutos, hasta que el hojaldre esté dorado

lo serviremos acompañado de ketchup y mostaza, a poder ser también de buena calidad.

Y ya sabéis… A disfrutar!!

Yogur salado de Oriente Medio

Os pase la receta de garbanzos crujientes y algunos me habéis preguntado qué, ademas, de como aperitivo, en qué otras recetas se pueden utilizar. Pues os paso esta receta en la que encajan perfectamente.

Le he puesto este nombre a la receta porque tiene unos sabores muy de Grecia, Turquía, Líbano y zonas adyacentes, bueno, y porque yo soy así!😉

INGREDIENTES (para dos)

  •  2 yogures griegos
  •  2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  •  sal y pimientas variadas recién molidas
  •  queso feta en dados
  •  Unas hojas de menta fresca
  •  Jugó de limón

PREPARACIÓN

podemos prepararlo todo junto o ya directamente emplatar para cada comensal, como es muy fácil, es mejor emplatar individualmente.

En el recipiente elegido, pondremos el yogur griego haciendo que cubra la base

Rociaremos con el aceite de oliva, y espolvorearemos la sal y la pimienta.

Si tenéis sal de limón este es el momento de usarla, pero sino, podéis usar una normal.

Añadiremos el queso feta y los garbanzos crujientes,

Si no tenéis los garbanzos crujientes los podéis sustituir por piñones tostados con una pizca de pimienta de cayena.

Decoraremos con las hojas de menta troceadas que le darán un plus de frescor y pondremos un poco de jugo de limón (poco que no queremos que mate el sabor del plato.

Y ya está, servir y… A disfrutar!!

GARBANZOS CRUJIENTES AL HORNO

¿Os habéis encontrado que a veces no sabéis que poner en un aperitivo para que no sea uno de esos nada saludables aperitivos preparados?

Estos garbanzos crujientes al horno os servirán de sano aperitivo y además añadirán un toque crunchy y especiado a muchos platos, sin olvidar que son una excelente fuente de proteínas vegetales.

La forma de prepararlos siempre es la misma, aunque podéis ir cambiando los condimentos y así darles diferentes sabores, que siempre está bien innovar!

INGREDIENTES

  • Unos 200g cocidos (si no te quieres liar mucho siempre los puedes utilizar de bote)

Una opción (con sésamo)

• 1 Cda. de aceite de oliva

• 1/4 cdta. de pimentón dulce

• 1/4 cdta. de comino

• 1/4 cdta. de sal

• 1 Cda. de semillas de sésamo

Otra opción ( al Curry)

• 1 Cda. de aceite de oliva

• 1 cdta. de curry

• ½ cdta. de comino

• ¼ cdta. de pimentón dulce

• ¼ cdta. de cúrcuma

• ¼ cdta. de sal

ELABORACIÓN

Precalentaremos el horno a 200°C y forraremos una bandeja de horno con papel vegetal.

Lavaremos y secaremos muy bien los garbanzos con papel absorbente. Luego los volveremos a secar otra vez, ya que, cuanto más secos estén más crujientes quedarán

Mezclaremos (Excepto el aceite) los ingredientes del adobo elegido (o cualquier otro) en un bol,

Pondremos los garbanzos en la bandeja del horno extendiéndonos para intentar que no se amontonen entre ellos y luego introduciremos la bandeja en el horno durante unos 15 minutos.

Sacaremos la bandeja del horno y verteremos un poco de aceite sobre ellos. A continuación añadiremos las especias y removeremos intentando que todos los garbanzos queden bien rebozados con la mezcla.

Volveremos a meter los garbanzos en el horno unos 10 minutos más y los volveremos a sacar para removerlos.

Volvemos a meterlos 5 o 10 minutos más hasta que estén crujientes y luego los dejamos enfriar con el horno apagado y la puerta abierta

Y ya los tendríamos hechos pudiendo utilizarlos solos o combinados con mas cosas en alguna ensalada, por ejemplo.

Y ya solo nos quedará servirlos y…A disfrutar!!