Boniatos fritos

Vuelve el otoño y como cada año, el otoño nos ofrece un excelente ingrediente con el que brindaremos nuevos sabores a los paladares, se trata del Boniato o batata.

Ya os he puesto otras recetas de boniato, comoel boniato dulce ,o el boniato asado con salsa de yogurt, las brochetas de boniato con glaseado de mandarina y miel, la super receta de temporada crema de boniato, calabacín y granada y el popular boniato relleno .

(Aunque en esta ocasión os voy a poner uno todavía, si cabe, más fácil, aunque no por ello menos sabrosa.

INGREDIENTES

  • 1 o 2 boniatos
  • aceite de oliva
  • sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • pimentón picante.(Opcional)
  • una pizca de curry (opcional)

PREPARACIÓN

Si sabéis freír patatas ya está todo dicho, pero de todas maneras os explico.

El método sería el mismo aunque hemos de tener en cuenta que el boniato es más dulce, por lo que, a lo mejor, tendríamos que poner un poquito más de sal.

Bien, pues empezaremos pelando los Boniatos y cortándolos en forma de tiras largas.

Una vez pelados y cortados, los freíremos en abundante aceite.

Aconsejo freírlos primero a fuego medio y volverlos a freír a fuego fuerte. Con ello conseguiremos que la parte interior esté blanda y qué la parte exterior quede bien crujiente.

Es muy importante que después de freírlos, en las dos ocasiones, los pongamos en papel absorbente para que pierdan todo el aceite.

Aderezaremos con sal y el pimentón y el curry (estos dos últimos opcionales) y serviremos junto con la salsa alioli para ir mojando.

Pues ya lo tenemos, y ahora… A disfrutar!!

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Navajas a la plancha

Hola, hoy os pongo un plato de marisco que siempre va bien darle una alegría al cuerpo.

Ya os puse también otros platos de marisco, como las gambas a la plancha o Las cañaillas con salsa de mostaza, aunque siempre podéis hacerlo todo y hacer una comida a base de mariscos.

Se trata de hacer navajas. Aunque hay que diferenciar las navajas y los longueirones este plato se puede hacer indistintamente con cualquiera de los dos.

Las navajas tienen una concha ligeramente curva que las diferencia del longueirón que la tiene totalmente recta y más sólida, siendo además más grandes que las navajas.

Elaboraremos esta receta de un modo muy sencillo dando el protagonismo al producto y no ocultando su sabor con salsas especiadas.

Se pueden comprar congeladas, aunque yo prefiero comprarlas frescas.

Si las compramos frescas, antes de cocinar hay que hacer que pierdan la arena. Eso se llama desbabar. Para ello hay que poner un cuenco lleno de agua fría y sal gruesa (una cucharada sopera por cada litro) y dejarlas unas horas para que vayan soltando arena.

Es mejor ponerlas de modo vertical con el agua cubriéndolas para que suelten bien la arena. Yo acostumbro a cambiarles el agua un par o tres de veces.

Cuando las saquemos del cuenco, veremos que en el fondo queda la arena. Las pasaremos a otra fuente donde las secaremos un poco.

INGREDIENTES: (4p)

1 kg de navajas

3 dientes de ajo

Zumo de medio limón.

Perejil fresco

Sal gruesa

Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN

Ya tenemos las navajas limpias y preparadas, ahora haremos el aliño.

Para ello pondremos en la batidora el ajo pelado y laminado, el perejil fresco, el aceite de oliva, el zumo de limón y un poco de sal y trituraremos hasta tener una salsa que resérvaremos.

Pondremos una plancha antiadherente con unas gotas de aceite de oliva con el fuego a tope.

Cuando esté caliente hacemos una cama con la sal gruesa y colocaremos las navajas con la carne tocando la superficie muy caliente.

La cama de sal, nos permitirá que no se enganchen a la plancha , y que sea mucho más fácil limpiarla

Cuando estén sobre la plancha pondremos unas cucharadas del aliño por encima y en unos 30 segundos daremos la vuelta a las navajas poniéndolas con la carne hacia arriba.

Volveremos a poner aliño y dejaremos unos 30 segundos más.

Es importante que no las dejemos mucho tiempo al fuego, porque si no se vuelven duras y gomosas.

Serviremos de inmediato, porque el marisco se ha de comer acabado de cocinar

Y como siempre… A disfrutar!!

Tartar de fuet o longaniza

A esta receta la he llamado tartar, porque tiene pinta de tartar y, parece un tartar pero a diferencia del auténtico tartar, no está hecho con carne cruda, o si, si consideramos cruda la carne del fuet.

La auténtica receta del tartar tiene diferentes orígenes que no quedan claros. Unos dicen que fue importada de la Polinesia Francesa y viene del apelativo tartare, que en francés significa crudo. Otra versión hace referencia, a los pueblos Tartaros de Asia Central.

En cualquier caso, yo he decidido hacerla porque aquí en Cataluña, el fuet es un ingrediente muy importante y típico, aunque, si no encontráis fuet, la podéis hacer con cualquier otro tipo de salchichón.

INGREDIENTES:

Para picar 4 personas, como aperitivo

  • 70 g de fuet
  • 1 cucharadita de pasas
  • 20 g de pepinillo agridulce
  • 20 g de cebolla roja
  • 1 cucharadita de miel
  • ½ cucharadita de mostaza de Dijon
  • 1 yema de huevo de codorniz
  • 1 vaina de cebollino

PREPARACIÓN:

una vez tengamos todas las ingredientes preparados, lo primero que haremos será quitar la piel al fuet.

Una vez pelado, lo trocearemos y lo pondremos en la picadora junto con las pasas. Trituraremos el fuet y las pasas hasta dejarlo todo fino, pero no triturado del todo.

Lo pasaremos a un bol. A continuación picaremos a cuchillo el pepinillo y la cebolla.

Una vez cortadas muy pequeñito, mezclaremos en el bol, el fuet, las pasas, el pepinillo, la cebolla roja, la miel y la mostaza hasta crear una pasta homogénea.

Ayudándonos de un aro de emplatar formaremos el tartar. Apretaremos bien para que quede consistente.

Cortaremos el cebollino también pequeñito y espolvorearemos con él el tartar.

Por último, antes de servir, separaremos la yema de la clara del huevo de codorniz (si no tenéis de codorniz, podéis utilizar uno de gallina) y la pondremos encima del tartar.

Podemos servirlo solo o acompañado de, por ejemplo, crackers.

Y, a partir de aquí… A disfrutar!!.

Boletus (ceps) con mantequilla

Bueno, pues parece que ha vuelto a comenzar la temporada de setas.

Este fin de semana los amigos hemos salido a buscar setas, y la verdad es que nos ha ido bastante bien. Así que me he encontrado con varios tipos de setas a los que darle salida.

Ya os he puesto varias recetas de setas, una que tiene mucho éxito es la butifarra con níscalos. Y desde luego, la super seguida crema de trompetas de la muerte.

Pero hay más tipos de setas, por lo que esta temporada empezaré por los boletus.

Entre las setas más valoradas gastronómicamente está el boletus edulis, también conocido como boleto, hongo o honguito (que en Cataluña llamamos Ceps). El Cep (procedente del francés cèpe, derivado del gascón cep, del que deriva el nombre catalán en cep) En inglés se llama king bolete o penny bun. Otro nombre común es porcini (plural del italiano porcino).

Acostumbro a poneros recetas fáciles pero, en la sencillez de esta radica el secreto de este plato. La receta me la pasó mi colega de setas Andrés y no se equivocó cuando me dijo que estaba exquisita.

INGREDIENTES

  • boletus edulis (Ceps) frescos
  • mantequilla,
  • sal y pimienta.

PREPARACIÓN :

Primeramente, tenemos que limpiar muy bien los boletus (ceps),

A continuación, los cortaremos en láminas delgadas, aunque suficientemente gruesas para que mantengan su estructura.

Pondremos una sartén en el fuego y derretiremos un poco de mantequilla ( si utilizamos mantequilla de Soria añadiremos un toque especial, pero se puede hacer con cualquier mantequilla).

Cuando se empiece a derretir la mantequilla, añadiremos los boletus y les daremos un par de vueltas.

Cuando empiecen a tomar un color dorado, los retiraremos del fuego y salpimentaremos.

Si ya disfrutamos al ir a recogerlos, solo nos queda emplatarlos y volver… A disfrutar!!

Licuado de naranja, kiwi y pera

Hola, habitualmente os suelo poner platos, aunque alguna vez os pongo zumos o batidos. Pues ahora en verano es cuando mejor sientan los zumos de frutas frescas, por lo que os voy a pasar algunos que, aparte de ser muy sanos, refrescarán y darán energía.

Alguno de los que ya os he puesto son:

El refresco de sandía o la limonada húngara.

Aunque, estos dos básicamente son refrescos. Sin embargo la receta de este licuado, por su consistencia, la podemos utilizar como desayuno o merienda. De momento os paso este, pero en breve os pasaré más

Además, la combinación de estas tres frutas, nos irá bien si tenemos algún problema de hipertensión.

INGREDIENTES

  • Una naranja
  • Un kiwi
  • Medio vaso de agua
  • Una pera mediana
  • Una hoja de menta (opcional)
  • PREPARACIÓN
  • Lo primero que haremos, será obtener el zumo de la naranja. Una vez lo tengamos lo introduciremos en la licuadora o batidora de vaso. Si no tenéis batidora siempre podéis comprarla aquí, a ser posible con filtro, si no queréis demasiada pulpa.

    Añadiremos a la licuadora la pera cortada a trozos y sin el rabo ni las semillas. Pelaremos el kiwi y lo trocearemos y también lo meteremos en la batidora. Por último, añadiremos el agua fría. Y solo nos quedará batirlo bien. Si no tenéis filtro, servirlo a través de un colador. Añadimos las hojas de menta fresca y … A disfrutar!!

    Pizza tartufo e funghi o pizza de setas y trufa

    Voy a poner una receta, que en principio no es paleo, a no ser que utilicéis algunas de las bases de pizza paleo que os he ido mostrando en el blog como la base de pizza de boniato o la de coliflor. Utilicéis alguna de estas masas o cualquier otra el resultado es espectacular.

    Veréis que la foto es de solo un trocito de pizza, pero es que cuando la hice tenía la casa llena de amigos y a la que me di cuenta había desaparecido el resto. Con esto quiero decir que sale buenísima. Ah! Y que mis amigos tiene la mano muy larga ja ja.

    La verdad, es que con los pocos ingredientes que lleva el resultado es sorprendente

    INGREDIENTES:

    • Una base de pizza (vosotros mismos, ya sabéis)
    • Unos cuantos champiñones cortados en láminas.
    • Una trufa negra.
    • Aceite de trufa.
    • Un ajo
    • Mozzarella fresca
    • Un trozo de Gorgonzola (O cualquier otro queso que os guste)

    PREPARACIÓN

    Extenderemos bien la base de la pizza para que quede muy delgadita.

    Cortaremos en laminas el diente de ajo y los champiñones. Pondremos una sartén a calentar con un poquito de aceite de trufa.

    Pondremos a confitar los champiñones y el ajo, digo a confitar porque interesa hacerlos a fuego lento para que vayan cogiendo el gusto del ajo y nos queden sabrosos.

    Cuando ya estén confitados, Quitaremos el ajo, salpimentaremos y reservaremos.

    Mientras los champiñones se confitan, cogeremos la masa de pizza e iremos poniendo trocitos de mozzarella en los bordes. Bordes que iremos doblando hacia dentro hasta envolver el queso.

    Ahora, pondremos un poco de aceite de trufa en la base de la pizza y añadiremos los champiñones.

    A continuación pondremos los diferentes tipos de queso que hayamos elegido. En esta ocasión yo he utilizado gorgonzola y mozzarella rayada y sin rayar, aunque podéis elegir algún otro tipo de queso, pero hay que tener en cuenta que sea un queso que funda bien.

    Pre calentaremos el horno a 220 °C

    Una vez extendido el queso, cogeremos la trufa y la rayaremos por encima de la pizza. Y por último volveremos a ponerle un chorrito de aceite de trufa.

    Hecho esto, la meteremos en el horno durante unos 12 minutos (comprobando que se dore pero que no se queme) y ya solo tendremos que sacarla del horno y poner un poco más de aceite de trufa por encima y servir. Y como siempre, a disfrutar!!

    Limonada húngara

    De Hungría, podemos comentar muchas cosas buenas, entre ellas su gastronomía. Como habéis podido comprobar en el Blog cuando viajo, siempre intento traerme alguna receta. Concretamente, de Hungría entre otras cosas me traje el pollo a la Kalocsa. Pero otra gran receta que me traje fue la receta de la limonada. Si, ya se que el plato más famoso húngaro es el Gulash, un guiso enriquecido con verduras y basado en la ancestral tradición de preparar nutritivos platos en una sola cazuela.

    Pero ese plato, ya lo dejaremos para más adelante ahora que ha empezado el verano creo que es más conveniente una limonada para refrescarnos.

    En principio, una limonada parece ser una cosa muy fácil, y sí, lo es. Pero, hacer una buena limonada tiene su secreto.

    Cuando estuve en Hungría hacía un calor asfixiante y pude observar, como los autóctonos soportaban ese calor a base de limonada. En las terrazas se acostumbraban a ver dos tipos de bebida, la cerveza y la limonada. De la cerveza hoy nos voy a hablar pero si de la limonada.

    La limonada húngara es similar a muchas limonadas pero tiene algunos aspectos especiales que la hacen diferente. Podríamos decir que el secreto de la limonada está en la naranja, ¿curioso no ?

    INGREDIENTES;

    • 1 taza y media de agua mineral
    • 1 taza de azúcar
    • 2 tazas de agua con gas
    • 1/2 taza de zumo de limón
    • 1/2 taza de zumo de lima (opcional)
    • 1/2 taza de zumo de naranja (todo recién exprimido)
    • Y más naranjas limas y limones para cortar
    • Hielo (mucho)

    PREPARACIÓN

    Lo primero que haremos, será disolver el azúcar en el agua. Lo mejor es poner el agua a hervir, verter el azúcar e ir removiendo. Si lo hacéis con agua fría os costará mucho más.

    Disolver el azúcar en el agua es muy importante, ya que eso permitirá que cuando sirvamos la limonada no se quede el azúcar en el fondo de la jarra

    Una vez disuelto el azúcar en el agua la dejaremos enfriar, mientras tanto nos dedicaremos a hacer los zumos

    Os decía, que el zumo de lima es opcional. Con eso quiero decir que si por un casual no tenéis limas sustituir este por zumo de limón. Aunque mejor proveerse de limas antes de hacer la receta.

    Mezclaremos el agua azucarada, los zumos y el agua con gas (a ser posible fría) esto lo podéis hacer en un recipiente grande o en la misma jarra, yo prefiero hacerlo en un recipiente y luego ir llenando las diferentes jarras.

    Os aconsejo que cuando vertamos los zumos lo hagamos a través de un colador para que no tenga demasiada pulpa.

    Haremos rodajas de las diferentes frutas que nos servirán para adornar la limonada. Cuando las tengamos las añadiremos a la mezcla.

    Pondremos todo en la nevera hasta que lo vayamos a servir ya que es imprescindible que esté frío

    A la hora de servir, probáis la mezcla y podéis poner un poquito más de agua con gas (o mineral) fría dependiendo de lo fuerte que haya quedado, luego rellenar las jarras con el hielo que quepa y … A disfrutar!!