Tiras de pollo crujientes

Otra vez pollo, pues sí, está demostrado que el pollo es una de las carnes que más nos gustan.

Pero como ya os he dicho en alguna otra ocasión, lo último que queremos es que el pollo se vuelva aburrido. Para eso vamos a reinventarlo.

Del pollo, podríamos decir que tiene un bajo contenido en grasas, que tiene un alto contenido en proteínas y aminoácidos, que es rico en minerales y vitaminas y bajo en colesterol, que es muy fácil de digerir y por encima de todo, que está riquísimo.

Y si vamos cambiando las maneras de cocinarlo nos dará muchos beneficios y también alegrías.

INGREDIENTES (para 4)

  • 500 grs. Pechuga de pollo en tiras
  • 1/2 cucharadita de pimentón
  • 50 gr. de queso rallado
  • 50 gr. de cereales
  • 1 dl. de aceite de oliva
  • 1 pastilla de caldo de pollo
  • Ajo en polvo
  • Perejil seco

PREPARACIÓN

Empezaremos cortando las pechugas de pollo en tiras. Las mojaremos en aceite haciéndole un pequeño masaje y cuando estén impregnadas en aceite las salpimentaremos.

Pondremos en la trituradora los cereales, el queso rallado, el pimentón, la pastilla de caldo desmenuzada, el ajo y el perejil y trituraremos hasta hacer una mezcla para rebozar. Precalentaremos el horno a 220ºC

Rebozaremos las tiras de pollo con la mezcla consiguiendo que queden bien impregnadas.

En una bandeja de horno pondremos papel de hornear y distribuiremos las tiras de pollo.

Hornearemos durante unos 10 minutos a 220ºC.

Serviremos caliente y, ya sabéis…a disfrutar!!

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wok de pollo y verduras salteadas

El salteado en wok es la técnica más conocida de la gastronomía china para preparar comida. Lo más importante en esta forma de cocinar es la velocidad de ejecución, la cantidad de calor utilizado y la cantidad de movimiento que se le da a los alimentos en el wok.

Es de gran importancia que el salteado en wok se elabore a una alta temperatura y, lógicamente, en una sartén wok. Aunque, os he de decir, a costa de que muchos puristas me digan de todo, que si no tienes una sartén wok y lo haces en otro tipo de sartén el resultado es muy similar 🤫.

Hay estudios que indican qué ambos utensilios son igual de sanos para cocinar un salteado. Porque de lo que realmente depende la salubridad de un alimento es de la técnica culinaria.

Sea como sea, utilizar la técnica del wok nos vendrá bien para hacer un plato sano y además en muy poco tiempo.

Los ingredientes de esta receta sirven para hacer un buen wok, pero eso no significa que si tenéis preferencia por alguna otra verdura la añadáis al plato.

 

INGREDIENTES:

  • 2 zanahorias,
  • 1 calabacín,
  • 1/2 cebolla
  • Pechuga de pollo,
  • 1 huevoa
  • ceite de oliva y de sésamo
  • salsa soja dulce y soja salada.
  • Almendras, anacardos o similar

Con estos ingredientes queda perfecto, pero podéis añadir otros como pimiento rojo o verde, champiñones, berenjena, etc.…

 

PREPARACIÓN :

 

Comenzaremos cortando todos los productos, ya sea carne o verduras en tiras pequeñas.

Cuando ya tengamos todo preparado, pondremos el wok (o la sartén) a calentar a fuego fuerte sin usar aceite.

Cuando ya esté bien caliente, añadiremos 4 cucharadas de aceite de oliva y una de aceite de sésamo. Si no tenéis aceite de sésamo, tampoco pasa nada, pero la receta perderá ese punto oriental.

Freiremos las carne cortada en tiras y en cuanto esté, la retiramos.

En el mismo aceite, salteamos las verduras y hortalizas. Una vez que las verduras empiecen a tomar color, reincorporamos el pollo y añadimos una cucharada de salsa soja dulce e iremos removiendo para integrar todos los sabores.

A continuación, añadimos otra cucharada de salsa de soja salada y continuamos removiendo a buen ritmo.

Añadimos los frutos secos elegidos, troceados pequeñitos, lo que nos dará un plus de grasa buena y crunchy.

Y por último, cuando se ha integrado bien la soja, rompemos un huevo encima del wock y removemos para que también se integre con el resto de ingredientes.

Ya solo nos quedará servir, coger los palillos y… a disfrutar!!

Pizza tartufo e funghi o pizza de setas y trufa

Voy a poner una receta, que en principio no es paleo, a no ser que utilicéis algunas de las bases de pizza paleo que os he ido mostrando en el blog como la base de pizza de boniato o la de coliflor. Utilicéis alguna de estas masas o cualquier otra el resultado es espectacular.

Veréis que la foto es de solo un trocito de pizza, pero es que cuando la hice tenía la casa llena de amigos y a la que me di cuenta había desaparecido el resto. Con esto quiero decir que sale buenísima. Ah! Y que mis amigos tiene la mano muy larga ja ja.

La verdad, es que con los pocos ingredientes que lleva el resultado es sorprendente

INGREDIENTES:

  • Una base de pizza (vosotros mismos, ya sabéis)
  • Unos cuantos champiñones cortados en láminas.
  • Una trufa negra.
  • Aceite de trufa.
  • Un ajo
  • Mozzarella fresca
  • Un trozo de Gorgonzola (O cualquier otro queso que os guste)

PREPARACIÓN

Extenderemos bien la base de la pizza para que quede muy delgadita.

Cortaremos en laminas el diente de ajo y los champiñones. Pondremos una sartén a calentar con un poquito de aceite de trufa.

Pondremos a confitar los champiñones y el ajo, digo a confitar porque interesa hacerlos a fuego lento para que vayan cogiendo el gusto del ajo y nos queden sabrosos.

Cuando ya estén confitados, Quitaremos el ajo, salpimentaremos y reservaremos.

Mientras los champiñones se confitan, cogeremos la masa de pizza e iremos poniendo trocitos de mozzarella en los bordes. Bordes que iremos doblando hacia dentro hasta envolver el queso.

Ahora, pondremos un poco de aceite de trufa en la base de la pizza y añadiremos los champiñones.

A continuación pondremos los diferentes tipos de queso que hayamos elegido. En esta ocasión yo he utilizado gorgonzola y mozzarella rayada y sin rayar, aunque podéis elegir algún otro tipo de queso, pero hay que tener en cuenta que sea un queso que funda bien.

Pre calentaremos el horno a 220 °C

Una vez extendido el queso, cogeremos la trufa y la rayaremos por encima de la pizza. Y por último volveremos a ponerle un chorrito de aceite de trufa.

Hecho esto, la meteremos en el horno durante unos 12 minutos (comprobando que se dore pero que no se queme) y ya solo tendremos que sacarla del horno y poner un poco más de aceite de trufa por encima y servir. Y como siempre, a disfrutar!!

Gazpacho de calabacín

Empiezan los días de sol y empieza la temporada de los gazpachos. Aunque últimamente nos estamos volviendo un poco locos porque, de lo que era el típico gazpacho andaluz, hemos pasado a un montón de sopas frías que aunque se le sigue llamando gazpacho tienen poco que ver con el original.

De todas maneras, de alguna manera había que llamarlas. Pues vale, las llamaremos gazpacho ya tengan frutas u hortalizas, qué más da!!

Ya en este blog os he puesto varias recetas de gazpacho, desde el típico gazpacho pasando por el gazpacho de sandía o el gazpacho de fresas. Todos ellos muy buenos y refrescantes. Pero en esta ocasión, os pongo uno diferente, que por ser diferente, incluso es diferente en color, ya que los otros son más o menos rojos y este tiende más a verde.

Ingredientes para 4 personas

  • 4 calabacines medianos,
  • medio pimiento verde,
  • media cebolla,
  • medio pepino,
  • un diente de ajo,
  • tres rebanadas de pan sin la corteza,
  • 2 hojas de albahaca fresca,
  • Un vaso de agua fría y hielo
  • vinagre,
  • aceite de oliva virgen extra,
  • sal,

Para la guarnición :

  • dos huevos duros
  • tomates cherry

PREPARACIÓN:

primero, pondremos en remojo el pan con un poco de vinagre.

Ahora, lavaremos bien las verduras y las iremos troceando. Pondremos el calabacín, sin pelarlo en el vaso de la batidora junto con el pimiento, la cebolla, el pepino, el diente de ajo y las hojas de albahaca fresca.

Precisamente, vuelvo a recomendar, como ya he hecho en otras ocasiones, que tengáis un pequeño huerto urbano en el que poder cultivar vuestras plantas para cocinar. La albahaca estará mucho más buena si la recogemos de nuestra pequeña plantación.

Añadimos el pan y un poco de agua y batimos hasta tener una crema bien fina.

Ponemos un chorrito de aceite y un poco de sal, y seguimos triturando. Si vemos que queda muy espeso añadimos un poquito más de agua.

Probamos un poco y, de ser necesario, rectificaremos de sal, aceite o vinagre.

Si la intención es servirlo al momento podemos echar un poco de hielo y batirlo un poco más. Si por el contrario, es para luego, lo pondremos en la nevera a enfriar.

Mientras se estaba triturando, o posteriormente, haremos un par de huevos duros por el método que prefiráis. Cortaremos los tomatitos en rodajas y trocearemos los huevos duros, todo esto nos servirá de guarnición.

Serviremos el gazpacho con un poco de la guarnición por encima y acabaremos poniendo un chorreoncito de aceite.

Recordad que se ha de servir bien frío. Y ya solo nos queda coger una cuchara y….a disfrutar!!

Hojaldre con calabacín y bacon

He visto que os encantan las recetas con hojaldre. Pues, para hacerlos felices voy a poneros otra que también está muy rica.

INGREDIENTES:

  • 1 Base de masa hojaldre refrigerada (rectangular o redonda, según lo que vayáis a hacer, si la cogéis redonda podéis hacer una quiche)
  • 1/2 Sobre de queso rallado tipo para gratinar
  • 150 g de bacon cortado en trocitos
  • 125 ml de nata líquida
  • 2 calabacines grandes
  • 1 Pastilla de caldo de pollo concentrado
  • 1 Cebolla picada
  • 2 Huevos
  • Sal

Comenzaremos lavando y cortando los calabacines en rodajas finas. Podéis dejar la piel o quitársela como más os guste.

En una sartén, pondremos aceite y empezaremos a freír el calabacín junto con la cebolla que previamente habremos picado pequeña. Desmenuzaremos la pastilla de caldo y la añadiremos a freír junto al calabacín y la cebolla y añadiremos una pizca de sal.

Cuando la cebolla y el calabacín estén casi fritos, añadiremos el bacon e iremos moviendo para que se sofría todo. Si durante este proceso nos quedáramos cortos de aceite podemos poner un poquito más.

Mientras se acaba de hacer lo que hay en la sartén, precalentaremos el horno a 180°C.

Cuando los calabacines estén bastante hechos, veréis que quedan muy blandos, entonces añadiremos el bacon en trocitos Y dejaremos freír un poco más.

Cuando veamos que ya se han cocinado el calabacín y el bacon, lo sacaremos de la sartén y lo reservaremos.

Si nos hubiéramos pasado de aceite, antes de reservar lo colaremos, puesto que no nos interesa nada que quede grasiento.

Pondremos en una bandeja el hojaldre, si queréis lo podemos poner en un molde y hacer una quiché, pero también lo puedes poner directamente en la bandeja del horno con papel de hornear y tendremos un hojaldre rectangular. Lo hagamos como lo hagamos, estarás igual de bueno.

Pondremos el hojaldre en el horno pero antes, pincharemos la masa para que no suba demasiado. Otra opción es poner legumbres secas tipo garbanzos para que hagan peso, pero pinchándolo bien hace el mismo efecto.

Hornearemos la masa durante unos 10 minutos.

En un bol, mezclaremos la nata, los huevos y el queso batiendo bien hasta tener una masa pastosa.

Sacaremos la masa del horno y quitaremos las legumbres, si habíamos puesto, o acabaremos de pinchar un poco para que la parte central se deshinche.

Colocaremos el calabacín y el bacon por encima de la masa ocupando todo el hojaldre exceptuando un poquito por los lados.

Justo encima pondremos la mezcla de huevos, nata y queso extendiéndola bien para que cubra todo el calabacín.

Volveremos a hornear durante 10 minutos a 180ºC.

Cuando el hojaldre (o la quiche) esté doradita, ya está lista. 

Ahora, solo nos quedará repartirla en raciones y… A disfrutar!!

Ensalada de fresas, aguacate y vinagreta de miel

Aunque parecia que no iba a llegar. Al final,ha llegado la primavera y con ella, el tiempo de las fresas.

Los fresales florecen, según las variedades, desde finales del invierno hasta principios del verano, por lo que los frutos maduran durante toda la primavera y bien entrado el verano. Estas frutas desprenden un perfume inconfundible cuando se encuentran en su punto óptimo de consumo.

Además, las fresas, son ricas en vitamina C y en minerales como el hierro y el yodo, seguidos del calcio, fósforo, magnesio y potasio. Y están indicadas en personas con hipertensión arterial.

Si a eso añadimos que están buenísimas, poco faltará para que las incluyamos en nuestras recetas.

Se acostumbran a comer de postre, pues bien, démosle la vuelta. Y encontraremos una forma sencilla y exquisita de utilizarlas, por ejemplo, en una ensalada.

INGREDIENTES :

  • 200 Gramos de fresas.
  • 1 Aguacate.
  • Lechugas variadas tipo mezclum.
  • Queso de cabra
  • 100 Gramos de almendra cruda

Para la vinagreta:

  • 3 Cucharadas de vinagre (si pudiera ser de fresa o de manzana),
  • 6 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra,
  • 2 Cucharadas de miel,
  • 1 Cucharada de mostaza de Dijon,
  • Pimienta negra molida y Sal.

PREPARACIÓN :

Lavaremos bien los diferentes ingredientes para la ensalada y lo escurriremos.

Cortaremos: las lechugas variadas, las fresas y el aguacate.

Para hacer la vinagreta pondremos en un bol la miel y le daremos unos segundos en el microondas para que esté más líquida y se manipule mejor.

Cuando esté caliente, añadiremos la sal, la pimienta molida, el vinagre y la mostaza y batiremos bien hasta obtener una mezcla homogénea.

Por último, añadiremos el aceite de oliva y volveremos a remover hasta que todo quede bien ligado.

Cogeremos el queso de cabra, lo cortaremos en rodajas y en una sartén antiadherente le daremos vuelta y vuelta sin que llegue a deshacerse. En la misma sartén echaremos las almendras y las doraremos un poco. Intentemos que no se nos tuesten demasiado y se quemen. Simplemente, queremos que estén calentitas cuando las pongamos la ensalada

Cuando ya tengamos todo, emplataremos la ensalada y para finalizar, la aliñaremos con la vinagreta

Y ya estaría, y solo nos quedará servirla y… A disfrutar!!

Mongetes del ganxet “judias”

Este plato se puede hacer con cualquier tipo de judías pero utilizo la mongeta del ganxet porque es típica de mi tierra (El Vallés, Catalunya), Donde tienen Denominación de Origen Protegida. La mongeta del ganxet es una judía blanca de forma arriñonada, muy ganchuda y plana. Con una piel rugosa, pero una vez cocida es muy fina

Su principal característica alimentaria es la elevada proporción proteica, mientras que a nivel gastronómico destaca por su piel muy poco perceptible, cremosidad elevada y persistente, y sabor extremadamente suave y característico.

En esta receta, os explicaré la forma de cocerlas.Una vez aprendamos a cocerlas podremos hacerlas de 1000 maneras diferentes. Estás maneras ya os las iré mostrando en posteriores posts

Acompañando a unas salchichas

INGREDIENTES.

300 grs. de “judías”.

1 cabeza de ajos.

1 cebolla.

4 clavos de especie.

2 zanahorias.

1 hoja de laurel.

Sal.

PREPARACIÓN:

La noche anterior ponemos en remojo las “judías” en agua fría. Ponemos suficiente agua para que las cubra, pensar que las judías crecen el doble de su medida. También os digo, que cuanto mejor sea el agua más buenas estarán. De cualquier manera, si estamos seguros que mongetes del ganxet nuevas nos podríamos ahorrar el paso de dejarlas en agua por la noche. Pero ante la duda, mejor seguir este paso

Al día siguiente ponemos agua nueva en la cazuela, un puñado de sal y se ponen las judías al fuego hasta que hiervan. En el momento de hervir, las sacamos y las pasamos por agua muy fría (podemos añadir hielo) y las volvemos a poner a fuego bajo. El hecho de hervirlas y luego usar un fuego bajo y la sal, se hace para evitar que se separe la piel de la judía y queden más tiernas.

Añadimos la hoja de laurel, una cebolla entera donde habremos clavado 4 clavos de especie, 2 zanahorias troceadas y una cabeza de ajos (la cabeza de ajos, hay quien la pone entera para luego quitarla, pero como a mí me gustan esos ajos, los desengancho de la cabeza y los pongo sueltos porque luego los aprovecho)

Dejamos cocer durante 1 hora y media aproximadamente a fuego medio lento, intentando evitar que hiervan a fuego fuerte, para que no se rompan las judías.

Es importante no remover la cazuela, sino sacudirla, ya que las judías son frágiles y tenemos que intentar no romperlas..

Las podemos comer tal cual, Como salen de la olla, incluso, aprovechando el caldo de pollo escurridas En ese caso, acompañadas de un buen chorro de aceite, incluso, con unas gotitas de vinagre.

Ahora qué ya sabéis cocer las judías. Es importante que lo hagáis en cantidad, porque así las podréis conservar para otros platos. Si las envasáis podéis guardarlas en el congelador si es para más tarde o en la nevera si es para consumo próximo.

En cualquier caso, hacerlas porque vale la pena y después,… A disfrutar!!