Meloso de ternera

Se me ha ocurrido una poesía, jeje

De la carne roja no hay que abusar

pero cuando la prepares vas a alucinar

Y sí, según dicen la carne roja hemos de limitarnos a una vez por semana. Bueno, pues si hemos de limitarla, que mejor que el día que la comamos sea en una receta tan buena como esta con un producto como la carrillera (mejilla).

Hay que tener en cuenta que las carrilleras tienen una relación calidad precio impresionante. Hay que saber qué las carrilleras de ternera se compran – a muy buen precio – en las paradas de despojos de los mercados ya que en las carnicerías no suelen tener.

La carrillera es, junto con el rabo, la parte más melosa del animal, está muy entre vetada con gelatina y, prácticamente, sin grasa. Es una carne muy sabrosa y con una textura muy suave y  si la hacemos bien queda como mantequilla. El secreto para sacarle todo su potencial es una larga cocción. Pero si además, lo preparamos el día anterior, será aún más sabroso.

Guisaremos la carne preparadola con vino tinto y verduras, ingredientes que le aportan un agradable aroma y sabor. A su  fina salsa,  le he querido dar un toque de distinción, añadiéndole un poquito de chocolate.

INGREDIENTES (para 8, O para menos y que sobre)

  • 4 Carrilleras de ternera
  • 1 cabeza de ajos entera
  • 2 puerros
  • 3 cebolletas
  • tomillo
  • un par o tres de onzas de chocolate
  • pan seco
  • 15 avellanas tostadas
  • 15 almendras crudas
  • 1 diente de ajo
  • perejil fresco
  • 6 tomates
  • aceite virgen extra
  • sal
  • pimienta
  • 6 clavos de especia
  • 1l de vino tinto bueno
  • 1l de caldo de carne (A poder ser casero)

PREPARACIÓN

Os aconsejo que cuando compréis las carrilleras le pidáis a la carnicera que os las limpien y os las den sin hueso, y a ser posible, ya cortadas a tamaño ración.

Una vez en casa, podemos acabar de limpiarlas y quitarle la poca grasa que puedan tener por encima.

En una cacerola grande marcaremos las carrilleras por ambos lados dejándolas con la parte exterior crujiente. No es aconsejable que de momento las salemos ya que de esta manera garantizamos que mantengan todos los jugos dentro. Las iremos haciendo por partes para que se haga mejor y luego las iremos reservando aparte.

Cortaremos los puerros y las cebolletas en juliana pequeña y la cabeza de ajo la cortaremos en horizontal por la mitad.

En la misma cazuela que hemos hecho la carne, pondremos aceite y el puerro, la cebolleta, la cabeza de ajos cortada por medio Con los dientes hacia abajo. Lo dejaremos a fuego medio que vaya salteándose hasta que esté todo dorado.

Mientras tanto vamos rayando los tomates.

Una vez dorado, echamos la mitad del vino tinto, subiremos el fuego para evaporar el alcohol. Cuando se haya evaporado ponemos las carrilleras, el resto del vino tinto, los tomates rallados, una ramita de tomillo y el clavo y lo cubrimos de caldo (podéis poner agua). Lo dejamos hervir durante un mínimo de dos horas (aunque yo siempre lo dejo una hora más). Debemos vigilar que siempre esté cubierto de líquido hasta arriba, si baja el volumen podéis agregar un poco más de caldo o de agua.

Mientras se va haciendo la carne haremos la picada. Simplemente tendremos que poner las avellanas, las almendras, el pan seco cortado en pequeños trozos, las onzas de chocolate partidas, el ajo pelado y sin el germen interior y el perejil fresco en un mortero y machacarlo muy bien .

Cuando ha pasado el tiempo (cuanto más tiempo más tierno) sacamos las carrileras y pasamos el resto de la salsa que queda en la cazuela por el colador chino. Es conveniente que mientras colamos apretemos para que salga todo el jugo de las verduras.

Añadimos de nuevo la salsa colada a la cazuela e incorporamos la picada a la salsa removiendo para que se integre.

Tomaremos las carrilleras y las pondremos otra vez en la cazuela donde tenemos la salsa y cocinaremos durante unos 20 minutos más. Al remover tenemos que ir con mucho cuidado porque las carrilleras empiezan a estar muy tiernas.

Ahora ya tenemos el plato, podemos servirlo o guardarlo para el día siguiente (seguro que estará mejor) en el último momento antes de ponerlo en la mesa lo calentamos un poco en la misma cazuela y cuando esté caliente lo servimos. Tendremos que tener mucho cuidado al servir, pues las carrilleras están tan tiernas que se pueden deshacer.

Y ahora, como siempre… Ya sabéis, a disfrutar!!

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Conejo al ajillo

Aunque hay personas a la que no le gusta la carne de conejo, e incluso, hay culturas en las que directamente es un animal que no se utiliza para la alimentación. Pero a mí me encanta y, además, es una carne blanca con poca grasa, adecuada para dietas bajas en calorías. Destaca por su aporte de potasio, fósforo y calcio y encima es económica.

Hoy os pongo una receta tradicional. Se trata del conejo al ajillo. Aunque, el conejo se puede preparar de muchas maneras, esta es una de las más típicas. Además, es muy fácil y muy sabrosa

Veréis que necesitaremos muy pocos ingredientes y además, es muy fácil de hacer y, si a eso le añadimos que queda muy sabroso pues, ya tenemos una nueva receta para nuestra lista de recetas.

INGREDIENTES:

  • Un conejo troceado
  • Una cabeza de ajos
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen
  • Tomillo
  • Romero
  • Sal y Pimienta

PREPARACIÓN :

Cuando compremos el conejo podemos comprarlo, entero y que nos lo troceen pero, también podemos comprarlo ya troceado y elegir las partes que más nos gusten. A mí, concretamente me gustan más los muslos, pues tienen más carne y menos huesos y entonces, cuando compro conejo compró la parte de los muslos. Pero cada uno que lo haga a su elección.

Lavamos la carne bajo el grifo, la dejamos escurrir y después la salpimentamos. También la condimentaremos con tomillo y romero, a ser posible fresco.

Sacaremos los dientes de ajo de la cabeza pero no los pelaremos, solo los machacaremos. Para ello machacaremos cada diente con la mano o con la hoja del cuchillo. Esto lo hacemos porque de esta manera el ajo deja salir mejor los jugos. En principio contaremos una cabeza de ajo, pero si os gusta mucho el ajo podéis poner alguna más, porque al final quedan muy buenos y así no habrán peleas.

A continuación, en una cazuela de buen tamaño echaremos un chorreón de aceite de oliva virgen y la pondremos a calentar.

Cuando el aceite esté caliente, incorporaremos los ajos machacados. Iremos dorando los ajos a fuego suave removiendo de vez en cuando, ya que nos interesa que se cocinen lentamente y queden bien dorados, pero no que se nos quemen. Cuando estén listos los apartamos para más adelante.

En la misma cazuela echaremos el conejo troceado, y lo freiremos en el mismo aceite en el que habíamos dorado los ajos. Subiremos la intensidad del fuego para cocinarlo a fuego medio-alto, removiendo de vez en cuando para que el conejo se marque bien por todos lados.

Una vez tengamos la carne sellada, agregaremos el vino a la cazuela, y subimos el fuego para que el alcohol se evapore, tardará unos 5 minutos. Pasados esos minutos se habrá formado una salsa entre el aceite, el vino y los jugos que fue soltando el conejo.

Incorporaremos de nuevo los dientes de ajo que teníamos reservamos y podemos añadir alguna hierba aromática más y rectificar de sal.

Volveremos a bajar el fuego a fuego medio y en unos 20-25 minutos el conejo deberá estar ya listo para servir.

Ya solo nos quedará emplatar y… a disfrutar!!

Lubina al horno

Navidad, tiempo de excesos y comidas pantagruélicas. Por eso, hoy es voy a poner un plato super sencillo y sano para que toméis entre fiesta y fiesta.

Porque si bien hay que pasarse si no queda más remedio 😉 es conveniente que luego hagamos un poquito de bondad.

Para eso, nada mejor que un plato de lubina al horno. La lubina, con su sabor rico y mantecoso, cuando se cocina bien, tiene la cualidad de derretirse en la boca.

Como se trata de un plato libre de excesos, haremos una receta con pocos ingredientes, aunque, no por eso menos exquisita y, ademas, es extremadamente fácil de preparar.

INGREDIENTES (para dos)

  • Dos lubinas cortadas en filetes
  • Un par de ajos
  • perejil fresco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta blanca

PREPARACIÓN:

Empezaremos poniendo el horno a calentar a 200ºC.

Una vez tengamos los filetes cortados, desescamados y limpios los secaremos bien.

Chafaremos los ajos, les quitaremos la piel y los cortaremos pequeñito. También cortaremos pequeño el perejil fresco.

Pondremos en un mortero los ajos, el perejil, la sal, y el aceite de oliva. Machacaremos bien hasta tener una especie de salsa.

Cogeremos una bandeja de horno, y pondremos papel de hornear.

Pondremos los filetes de lubina encima del papel de hornear con la piel hacia abajo y los pintaremos con la salsa.

Ya solo tendremos que introducir la bandeja en el horno y hornear unos 10 minutos.

Y con estos sencillos pasos ya tendremos un plato sano y suave para contrarrestar los excesos de Navidad.

Ya solo nos queda emplatar y… A disfrutar!!

Recetas de Navidad

Hola a tod@s. Ya queda poquito para la Navidad y ya me empezáis a pedir recetas para estas fiestas.

Como ya llevamos más de 200 recetas, os he hecho un pequeño resumen con unos primeros, unos platos principales y unos postres de los que podéis elegir alguno y montaros así vuestro propio menú de Navidad, nochebuena, fin de año o cualquier fiesta que queráis disfrutar.

Espero que os sean útiles y que os ayuden a eliminar el estrés pre-fiestas en la que no sabemos que poner en la mesa.

Y bueno, ya me contaréis cómo os ha ido.

Primeros platos

Plato principal

Postres

Y como siempre, ya sabéis disfrutar cocinando y claro, comiendo, pues también…. a disfrutar!!

Solomillo con salsa de mostaza y miel

Se acercan las navidades y hay que ir pensando en algún plato para estas fechas. Como siempre, ha de ser un plato que sea fácil de hacer y sabroso. Concretamente, en este caso mezclaremos los sabores de la mostaza y la miel que combinan muy bien con la carne de cerdo.Ya os he puesto alguna otra receta de solomillo de cerdo, como por ejemplo el exitoso solomillo al Pedro Ximenez. Para Navidades, es importante hacer recetas que podamos dejar preparadas con antelación para cuando lleguen los invitados, y éstas lo son. En concreto, esta receta es muy fácil, no necesita mucho tiempo de preparación y el resultado está realmente bueno.INGREDIENTES: (para 4 personas)

  • 2 solomillos de cerdo de buena calidad.
  • Mostaza de Dijon,
  • Miel.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Unas gotas de limón.

PREPARACIÓN:

Hemos de intentar que el solomillo esté tierno y jugoso por lo que lo compraremos en nuestra carnicería de confianza y, además esta vez lo haremos al horno, pero antes lo sellaremos en una sartén para mantener los jugos dentro y que quede crujiente por fuera.Pues primero, empezaremos limpiando de grasa el solomillo.Ahora podemos ir haciendo la salsa, para ello pondremos en un bol unas 4 cucharadas de mostaza y otras tantas de miel, además de un buen chorreón de aceite y unas gotas de zumo de limón. Lo batiremos bien a mano hasta obtener una salsa homogénea.Cortaremos los solomillos a tamaño ración y los salpimentaremos.

Pondremos el horno a calentar a 180ºC

Ahora pondremos una sartén a fuego fuerte con un poco de aceite e iremos sellando los trozos de solomillo de uno en uno para que no baje la temperatura y ha de ser rápido porque sólo queremos que se selle, no que se haga.

Una vez sellados los pondremos en una bandeja de horno sobre una capa fina de aceite y los untaremos con abundante salsa.

Los meteremos en el horno unos 20 minutos a 180ºC

Cada cinco minutos aproximadamente, les damos la vuelta a los trozos de carne y los volvemos a untar con un poco más de salsa y vamos repitiendo.Pasados los 20 minutos de horneado, apagamos el horno y lo dejamos un rato guardando el calor.Y ya estaría, solo nos quedaría emplatar, en este caso yo lo he acompañado con un puré de boniato, pero que cada uno se invente el suyo.

Y como siempre, ya sabéis…a disfrutar!!

Bacallà a la llauna (bacalao a la lata)

El bacalao se puede hacer de mil maneras, de hecho en este blog os he puesto bastantes:

  • En forma de empedrat
  • En salsa con angulas
  • Al horno con crujiente de corteza de cerdo.
  • Y más…

El bacalao siempre  ha sido un pescado muy sufrido Gracias a su buena conservación, por lo que ha sido habitualmente el único pescado de las zonas de interior (por suerte esto ha cambiado) pero esta costumbre dio recetas fantásticas.

Hoy os pongo esta receta típica Catalana (con algún toque paleo)

El bacalao a la (llauna) “lata” es un plato típico de la cocina catalana. Algunos lo consideran una receta típica barcelonesa. En las tierras de Lleida es famosa una versión caracterizada por añadir judías

Se llama a la lata porque se hace encima de una bandeja de horno, en tiempos antiguos este tipo de bandejas tenían los laterales muy altos y daba una sensación de que fuera una lata. Aunque no os pongáis nerviosos porque también lo podéis hacer en una cazuela de barro o de cualquier otro tipo

INGREDIENTES (para 2)

400 g. de bacalao al punto de sal

  • Una cucharadita de pimentón de la Vera
  • 1 vaso de vino blanco (en este caso como me sobraba vino rosado usé ese)
  • 3 dientes de ajo
  • Harina de trigo sarraceno
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil fresco
  • Sal (opcional)
  • PREPARACIÓN:

Cortaremos el bacalao en trozos medianos, si están mojados, los secaremos, una vez secos los salpimentamos y los  enharinamos. He utilizado harina de trigo sarraceno (fajol) porque además de ser sana no tiene gluten y así esta receta puede ser ideal para celíacos. Pues así lo haremos, Los pasaremos por la harina de trigo sarraceno para que queden bien rebozados.

Añadiremos el aceite a la sartén y lo calentaremos. Cuando el aceite esté caliente incorporaremos los trozos de bacalao enharinados y los freímos a fuego medio.

Cuando estén fritos los sacamos y los colocamos en nuestra llauna o en el recipiente que decidáis, de barro o en la llauna si habéis optado por este recipiente.

Cortamos en láminas los dientes de ajo y los doramos en el mismo aceite donde hemos frito el bacalao.

Cuando empiecen a coger color añadimos el pimentón e inmediatamente después el vaso de vino. Se suele hacer con vino blanco pero yo, en esta ocasión, tenía vino rosado que me había sobrado de la comida anterior así que lo puse, la verdad que también queda muy bueno.

Una vez puesto el vino,  lo dejaremos hervir para que se evapore el alcohol. Una vez evaporado el alcohol vertemos el contenido de la sartén sobre los lomos de bacalao que tenemos en la llauna. 

Mientras tanto ponemos el horno a calentar a 180 °C

Picamos el perejil bien pequeñito y  y lo echamos por encima del bacalao.

Y por último lo hornearemos a 180° C durante unos 10-15 minutos.

Servimos bien caliente.

y ya sabeis, a disfrutar!!

Boniato asado con salsa de yogurt

Hola, os repongo esta receta que ya tuvo mucho éxito en su día y que ahora he vuelto a utilizar para una comida entre amigos y he cambiado un poco la presentación. Os dejo también la foto anterior para que veáis las diferencias.

Esta receta va dedicada. Normalmente no suelo dedicar la recetas pero el otro día hablaba con Carmen y me dijo que últimamente estaba  comiendo muchos boniatos y que le estaban yendo muy bien para la salud, por lo que he pensado que le puede ir muy bien a ella y a todos. Ya os he explicado en algún otro post como asar los Boniatos. Bien, pues ese es el primer paso.

INGREDIENTES

Por persona

  • 1 boniato mediano
  • Un yogur griego (sin azúcar)
  • 1/2 cebolleta.
  • Un poco de mantequilla
  • eneldo, cebollino, albahaca
  • Limón
  • Vinagre de manzana
  • sal & pimienta

PREPARACION

Asamos los boniatos en el horno como ya os he explicado (a 220º durante unos 40 mints)

Picamos la cebolleta muy pequeñita, no, de verdad!! muy pequeñita y la mezclamos con el yogur, a continuación  añadimos las hierbas. Si os falta alguna hierba nos preocupéis. Le ponemos unas gotitas de vinagre y unas gotitas de limón (ojo unas gotitas) una pizca de sal y pimienta y reservamos.

Una vez asados los boniatos, los sacamos del horno y los ponemos en el plato, los cortamos a lo largo y los abrimos un poco (haciendo unos cortes en varios sentidos para que sea más fácil de comer y la salsa se mezcle mejor. Añadimos un poco de  mantequilla cortada en finas lonchas para que se derrita. Cubrimos con la salsa. Si nos sobra salsa podemos ponerla aparte ( al final, aunque esté aparte ya veréis que no sobrará ).

Veréis que el sabor dulce del boniato combinado con el amargo del yogur crea una combinación espectacular, por lo que solo nos quedará servir y a disfrutar!!