Limonada húngara

De Hungría, podemos comentar muchas cosas buenas, entre ellas su gastronomía. Como habéis podido comprobar en el Blog cuando viajo, siempre intento traerme alguna receta. Concretamente, de Hungría entre otras cosas me traje el pollo a la Kalocsa. Pero otra gran receta que me traje fue la receta de la limonada. Si, ya se que el plato más famoso húngaro es el Gulash, un guiso enriquecido con verduras y basado en la ancestral tradición de preparar nutritivos platos en una sola cazuela.

Pero ese plato, ya lo dejaremos para más adelante ahora que ha empezado el verano creo que es más conveniente una limonada para refrescarnos.

En principio, una limonada parece ser una cosa muy fácil, y sí, lo es. Pero, hacer una buena limonada tiene su secreto.

Cuando estuve en Hungría hacía un calor asfixiante y pude observar, como los autóctonos soportaban ese calor a base de limonada. En las terrazas se acostumbraban a ver dos tipos de bebida, la cerveza y la limonada. De la cerveza hoy nos voy a hablar pero si de la limonada.

La limonada húngara es similar a muchas limonadas pero tiene algunos aspectos especiales que la hacen diferente. Podríamos decir que el secreto de la limonada está en la naranja, ¿curioso no ?

INGREDIENTES;

  • 1 taza y media de agua mineral
  • 1 taza de azúcar
  • 2 tazas de agua con gas
  • 1/2 taza de zumo de limón
  • 1/2 taza de zumo de lima (opcional)
  • 1/2 taza de zumo de naranja (todo recién exprimido)
  • Y más naranjas limas y limones para cortar
  • Hielo (mucho)

PREPARACIÓN

Lo primero que haremos, será disolver el azúcar en el agua. Lo mejor es poner el agua a hervir, verter el azúcar e ir removiendo. Si lo hacéis con agua fría os costará mucho más.

Disolver el azúcar en el agua es muy importante, ya que eso permitirá que cuando sirvamos la limonada no se quede el azúcar en el fondo de la jarra

Una vez disuelto el azúcar en el agua la dejaremos enfriar, mientras tanto nos dedicaremos a hacer los zumos

Os decía, que el zumo de lima es opcional. Con eso quiero decir que si por un casual no tenéis limas sustituir este por zumo de limón. Aunque mejor proveerse de limas antes de hacer la receta.

Mezclaremos el agua azucarada, los zumos y el agua con gas (a ser posible fría) esto lo podéis hacer en un recipiente grande o en la misma jarra, yo prefiero hacerlo en un recipiente y luego ir llenando las diferentes jarras.

Os aconsejo que cuando vertamos los zumos lo hagamos a través de un colador para que no tenga demasiada pulpa.

Haremos rodajas de las diferentes frutas que nos servirán para adornar la limonada. Cuando las tengamos las añadiremos a la mezcla.

Pondremos todo en la nevera hasta que lo vayamos a servir ya que es imprescindible que esté frío

A la hora de servir, probáis la mezcla y podéis poner un poquito más de agua con gas (o mineral) fría dependiendo de lo fuerte que haya quedado, luego rellenar las jarras con el hielo que quepa y … A disfrutar!!

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Gazpacho de calabacín

Empiezan los días de sol y empieza la temporada de los gazpachos. Aunque últimamente nos estamos volviendo un poco locos porque, de lo que era el típico gazpacho andaluz, hemos pasado a un montón de sopas frías que aunque se le sigue llamando gazpacho tienen poco que ver con el original.

De todas maneras, de alguna manera había que llamarlas. Pues vale, las llamaremos gazpacho ya tengan frutas u hortalizas, qué más da!!

Ya en este blog os he puesto varias recetas de gazpacho, desde el típico gazpacho pasando por el gazpacho de sandía o el gazpacho de fresas. Todos ellos muy buenos y refrescantes. Pero en esta ocasión, os pongo uno diferente, que por ser diferente, incluso es diferente en color, ya que los otros son más o menos rojos y este tiende más a verde.

Ingredientes para 4 personas

  • 4 calabacines medianos,
  • medio pimiento verde,
  • media cebolla,
  • medio pepino,
  • un diente de ajo,
  • tres rebanadas de pan sin la corteza,
  • 2 hojas de albahaca fresca,
  • Un vaso de agua fría y hielo
  • vinagre,
  • aceite de oliva virgen extra,
  • sal,

Para la guarnición :

  • dos huevos duros
  • tomates cherry

PREPARACIÓN:

primero, pondremos en remojo el pan con un poco de vinagre.

Ahora, lavaremos bien las verduras y las iremos troceando. Pondremos el calabacín, sin pelarlo en el vaso de la batidora junto con el pimiento, la cebolla, el pepino, el diente de ajo y las hojas de albahaca fresca.

Precisamente, vuelvo a recomendar, como ya he hecho en otras ocasiones, que tengáis un pequeño huerto urbano en el que poder cultivar vuestras plantas para cocinar. La albahaca estará mucho más buena si la recogemos de nuestra pequeña plantación.

Añadimos el pan y un poco de agua y batimos hasta tener una crema bien fina.

Ponemos un chorrito de aceite y un poco de sal, y seguimos triturando. Si vemos que queda muy espeso añadimos un poquito más de agua.

Probamos un poco y, de ser necesario, rectificaremos de sal, aceite o vinagre.

Si la intención es servirlo al momento podemos echar un poco de hielo y batirlo un poco más. Si por el contrario, es para luego, lo pondremos en la nevera a enfriar.

Mientras se estaba triturando, o posteriormente, haremos un par de huevos duros por el método que prefiráis. Cortaremos los tomatitos en rodajas y trocearemos los huevos duros, todo esto nos servirá de guarnición.

Serviremos el gazpacho con un poco de la guarnición por encima y acabaremos poniendo un chorreoncito de aceite.

Recordad que se ha de servir bien frío. Y ya solo nos queda coger una cuchara y….a disfrutar!!

Mongetes del ganxet “judias”

Este plato se puede hacer con cualquier tipo de judías pero utilizo la mongeta del ganxet porque es típica de mi tierra (El Vallés, Catalunya), Donde tienen Denominación de Origen Protegida. La mongeta del ganxet es una judía blanca de forma arriñonada, muy ganchuda y plana. Con una piel rugosa, pero una vez cocida es muy fina

Su principal característica alimentaria es la elevada proporción proteica, mientras que a nivel gastronómico destaca por su piel muy poco perceptible, cremosidad elevada y persistente, y sabor extremadamente suave y característico.

En esta receta, os explicaré la forma de cocerlas.Una vez aprendamos a cocerlas podremos hacerlas de 1000 maneras diferentes. Estás maneras ya os las iré mostrando en posteriores posts

Acompañando a unas salchichas

INGREDIENTES.

300 grs. de “judías”.

1 cabeza de ajos.

1 cebolla.

4 clavos de especie.

2 zanahorias.

1 hoja de laurel.

Sal.

PREPARACIÓN:

La noche anterior ponemos en remojo las “judías” en agua fría. Ponemos suficiente agua para que las cubra, pensar que las judías crecen el doble de su medida. También os digo, que cuanto mejor sea el agua más buenas estarán. De cualquier manera, si estamos seguros que mongetes del ganxet nuevas nos podríamos ahorrar el paso de dejarlas en agua por la noche. Pero ante la duda, mejor seguir este paso

Al día siguiente ponemos agua nueva en la cazuela, un puñado de sal y se ponen las judías al fuego hasta que hiervan. En el momento de hervir, las sacamos y las pasamos por agua muy fría (podemos añadir hielo) y las volvemos a poner a fuego bajo. El hecho de hervirlas y luego usar un fuego bajo y la sal, se hace para evitar que se separe la piel de la judía y queden más tiernas.

Añadimos la hoja de laurel, una cebolla entera donde habremos clavado 4 clavos de especie, 2 zanahorias troceadas y una cabeza de ajos (la cabeza de ajos, hay quien la pone entera para luego quitarla, pero como a mí me gustan esos ajos, los desengancho de la cabeza y los pongo sueltos porque luego los aprovecho)

Dejamos cocer durante 1 hora y media aproximadamente a fuego medio lento, intentando evitar que hiervan a fuego fuerte, para que no se rompan las judías.

Es importante no remover la cazuela, sino sacudirla, ya que las judías son frágiles y tenemos que intentar no romperlas..

Las podemos comer tal cual, Como salen de la olla, incluso, aprovechando el caldo de pollo escurridas En ese caso, acompañadas de un buen chorro de aceite, incluso, con unas gotitas de vinagre.

Ahora qué ya sabéis cocer las judías. Es importante que lo hagáis en cantidad, porque así las podréis conservar para otros platos. Si las envasáis podéis guardarlas en el congelador si es para más tarde o en la nevera si es para consumo próximo.

En cualquier caso, hacerlas porque vale la pena y después,… A disfrutar!!

Mazorcas de maíz con glaseado de limón y jengibre

En la receta anterior, la de pollo a la provenzal, os hablaba de un acompañamiento de mazorcas a la mantequilla de limón. La verdad, es que el limón le va muy bien a las mazorcas, pero aquí os dejo otra receta de mazorcas que también os irá perfecto como acompañamiento para cuando hagáis una barbacoa.

Esta receta, también es muy fácil y las mazorcas quedan perfectas y solo nos llevará cinco minutos de preparación y 10 de cocción.

Podéis utilizar mazorcas crudas o ya cocinadas. En este último caso es mucho más rápido, Aunque, perdemos la gràcia de servir las mazorcas con sus hojas anudadas

INGREDIENTES: (para 6):

  • 6 mazorcas de maíz cocidas o crudas con sus hojas

PARA EL GLASEADO AL JENGIBRE Y LIMÓN

  • 5 cucharadas de caldo de ave
  • 60 g de mantequilla pomada
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de corteza rallada de limón (a ser posible ecológica)
  • 1 cucharadita de sal gorda
  • 1 cucharadita de jengibre rallado

PREPARACIÓN:

Empezaremos encendiendo el fuego en la barbacoa para que vayan haciéndose las brasas. La mantendremos cerrada para que se vaya calentando.

Mientras se calienta iremos preparando el glaseado.

Para ello pondremos todos los ingredientes en un cazo y lo llevaremos a ebullición en el fuego, no es necesario que sea en el de la barbacoa.

Iremos removiendo todos los ingredientes para que se disuelvan en el caldo de ave.

Una vez llegue ebullición, lo dejaremos reducir de 5 a 7 minutos hasta que espese, lo resérvaremos caliente.

Si utilizamos mazorcas con hojas, ahora es el momento de atarlas. Para ello cortaremos un par de hojas de las más largas y las reservaremos. El resto de hojas las tiraremos hacia atrás, dándoles la vuelta, y cuando estén todas hacia atrás le haremos un nudo utilizando la hoja que habíamos descartado.

Con un pincel, pintaremos de glaseado las mazorcas. Es conveniente que las untemos bien por todas partes y nos guardemos el resto del glaseado

Bien, pues ahora vamos a hacerlas. Para ello, lo primero que tendremos que hacer es cepillar bien la parrilla de cocción.

Colocar las mazorcas a fuego medio directo, es decir con la parrilla a media altura y las mazorcas encima de las brasas. En el caso que utilicemos mazorcas con hojas, orientar estas de manera que queden lejos de las brasas para evitar que prendan.

Asaremos de 10 a 15 minutos, manteniendo tapado tanto como sea posible y dándoles la vuelta de vez en cuando volviendo a pintar con el glaseado. Manteniéndolas hasta que estén tiernas y asadas.

Para servirlas, las pondremos en una fuente y las untaremos con el resto del glaseado.

Ya solo nos quedará dar el pistoletazo de salida a nuestros amigos para que se lancen sobre ellas y, como siempre… A disfrutar!!

Compota de manzana con romero

Hola, hoy os paso esta receta de compota de manzana con romero que os va a encantar, tanto para acompañar platos, como para comerla sola.

Básicamente, sería la típica compota de manzana pero con un par de toques añadidos que la hacen más especial, concretamente el romero y el coñac la convierten en ideal para acompañar platos de carne.

INGREDIENTES (Para 6, o para menos y guardar)

  • 1 kg de Manzanas Golden
  • 140 g Azúcar moreno
  • 25 ml Zumo de limón (más o menos de un limón)
  • 25 ml Coñac
  • Una cucharadita de Romero seco
  • Tres ramitas de Romero fresco

PREPARACIÓN

Para hacer la compota de manzana con romero, empezaremos pelando y descorazonando las manzanas.

Os he puesto la receta para seis, porque podemos utilizarla como acompañamiento para la carne, pero si nos sobra también la podemos poner en un bote y conservar en la nevera para utilizarla, por ejemplo en el desayuno.

Cuando las tengamos peladas y sin corazón, las cortaremos de manera irregular en trocitos pequeños.

Pondremos una olla en el fuego y introduciremos la manzana cortada.

Rociaremos la manzana con el azúcar moreno y la cucharadita de romero seco. A continuación introduciremos el zumo de limón y el coñac. En lugar de coñac también podríamos utilizar agua, pero con el alcohol le damos un punto más bueno, ojo si es para niños!.

Cuando se haya evaporado un poco el alcohol, añadiremos el romero fresco. (Como ya he hecho alguna que otra vez, os recomiendo tener un pequeño rincón en casa para cultivar nuestras propias hierbas aromáticas para cocinar, ya verás como cambia el gusto).

Ahora bajaremos el fuego y cocinaremos a fuego medio durante aproximadamente media hora, hasta que veamos que la manzana empieza deshacerse.

Ahora, tendremos dos opciones. O dejamos los trocitos de manzana sin triturar o los trituramos y, en cualquiera de los dos casos, quedará muy bien. También podéis triturar solo un poco y que os quede como en la foto.

Lo podréis servir caliente o frío y nos permitirá acompañar casi cualquier tipo de carne de una manera esquisita. En la foto siguiente yo lo utilicé para acompañar un solomillo al Pedro Ximénez

Pero lo podéis utilizar para muchas cosas más, en cualquier caso, ya sabéis, a disfrutar!!

Boniato con azúcar

Bueno, pues aquí os dejo otra sencilla receta con Boniatos. Y cuando digo sencilla es sencilla.

Ya sabes que siempre que puedo utilizo frutas y verduras de temporada, y que es más de temporada de otoño que el Boniato o batata?

Pues aquí os dejo una receta que encantará, sobre todo a los más peques a los que podréis engañar para que coman verdura sin darse cuenta. La puedes utilizar como aperitivo, como postre o como acompañamiento.

INGREDIENTES:

  • Un Boniato
  • Un chorreoncillo de aceite de oliva virgen extra
  • Par de cucharadas de azúcar

PREPARACIÓN:

Pelamos y lavamos el Boniato. Una vez limpio utilizaremos una mandolina y lo cortaremos en rodajas bien finas tipo chips.

Cuando lo tengamos todo cortado, cogeremos una bandeja de horno y pondremos un papel encerado, encima del papel iremos poniendo las lonchas de Boniato una al lado de otra, intentando que no se solapen.

Pre calentaremos el horno a 180°.

Rociaremos el Boniato con un poquito de aceite, a ser posible, podemos pulverizar por encima, no nos interesa excesivo aceite.

Ahora, tiraremos un poco de azúcar por encima, no hace falta mucho puesto que luego ya le pondremos más.

Pasados unos 10 o 15 minutos ya debería estar. Como sabéis, cada horno va a su ritmo.

Una vez horneados, los emplataremos y pondremos el resto del azúcar por encima.

Y ya, solo nos queda degustarlos y, a disfrutar!!

Rovellons (Níscalos)

Este año está siendo bastante parco en setas, la falta de lluvia i el frío que ha llegado de golpe no han sido la mejor ayuda para que salgan.

Pero bueno, que sería de la cocina de otoño sin las setas

Las setas las podemos hacer de mil maneras pero a veces, menos es más.  Esta receta es tan sencilla que parece mentira que pueda estar tan rica.

Aunque los llamo níscalos en mi casa siempre se han llamado rovellons, que es el nombre en catalán.   El lactarius deliciosus cambia de nombre dependiendo de la  región además  de níscalo y rovellón, también se conoce como rebollón, reboñuelo, esne gorri, etc.

De cualquier manera, se llamen como se llamen están deliciosos. Lo mejor sería que aprovecharais y salieras a recolectarlos al bosque, y a ser posible con amigos. Pero si no queda mas remedio, siempre se pueden comprar.

Sobre todo si los recolectáis tenéis que saber perfectamente que, lo que estáis recogiendo es comestible, ante cualquier duda rechazar cualquier cosa por poco sospechosa que sea.

INGREDIENTES: (para 2)

  • Unos cuantos rovellons (unos 300gr, dependiendo de la suerte 😉)
  • 3 dientes de ajo
  • Un poco de perejil picado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

PREPARACIÓN.

rimeramente limpiaremos las setas, hay muchas “normas” no escritas de cómo limpiar las setas, hay quien dice que no hay que mojarlas en absoluto y quien dice que se pueden mojar un poco. De cualquier forma lo más importante es limpiarlas bien y vigilar que no tengan “inquilinos”.

Una vez limpias, las secaremos y si hubiera alguna un poco grande la trocearemos para que todas tengan un tamaño parecido.

Pondremos el aceite en una sartén y lo calentaremos. A continuación pondremos un ajo cortado en láminas y lo dejaremos un rato para que el aceite coja gusto. Ojo que no se nos queme que sino sabe mal.

Cuando el ajo está frito, lo sacamos de la sartén y echamos las setas. Las removeremos un poco, intentado que no se rompan.

Mientras tanto haremos una picada con el resto de los ajos esta vez cortados muy pequeños, el perejil, la sal y el aceite.

Cuando las setas prácticamente estén, las pintaremos con la picada haciendo que esta cubra sobre todo las láminas de las setas.

Una vez hecho esto, las dejaremos un poco más para que cojan el gusto y rectificaremos de sal.

Ahora solo nos quedará servir y ver cómo con poca cosa tendremos un manjar exquisito. Y como siempre, a disfrutar!!