Licuado de naranja, kiwi y pera

Hola, habitualmente os suelo poner platos, aunque alguna vez os pongo zumos o batidos. Pues ahora en verano es cuando mejor sientan los zumos de frutas frescas, por lo que os voy a pasar algunos que, aparte de ser muy sanos, refrescarán y darán energía.

Alguno de los que ya os he puesto son:

El refresco de sandía o la limonada húngara.

Aunque, estos dos básicamente son refrescos. Sin embargo la receta de este licuado, por su consistencia, la podemos utilizar como desayuno o merienda. De momento os paso este, pero en breve os pasaré más

Además, la combinación de estas tres frutas, nos irá bien si tenemos algún problema de hipertensión.

INGREDIENTES

  • Una naranja
  • Un kiwi
  • Medio vaso de agua
  • Una pera mediana
  • Una hoja de menta (opcional)
  • PREPARACIÓN
  • Lo primero que haremos, será obtener el zumo de la naranja. Una vez lo tengamos lo introduciremos en la licuadora. Si no tenéis licuadora siempre podéis utilizar una batidora tipo americano, a ser posible con filtro, si no queréis demasiada pulpa.

    Añadiremos a la licuadora la pera cortada a trozos y sin el rabo ni las semillas. Pelaremos el kiwi y lo trocearemos y también lo meteremos en la batidora. Por último, añadiremos el agua fría. Y solo nos quedará batirlo bien. Si no tenéis filtro, servirlo a través de un colador. Añadimos las hojas de menta fresca y … A disfrutar!!

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    Coca de llardons (chicharrones)


    Llega la verbena de San Juan. En Cataluña es super típico comer coca y cava mientras ves las hogueras en llamas.

    Esta receta ya os la puse el año pasado, pero como me la estáis pidiendo, la vuelvo a poner por si alguien todavía no la ha hecho.

    Hay varios tipos de coca, pero en casa , la que triunfa, sin lugar a dudas, es la coca de llardons (chicharrones). Esta receta me la enseñó a hacer mi amiga Loli de marcha nórdica y desde entonces está en el top de aquellas cosas que te hacen llevar cuando vas a una fiesta con amigos.

    Además, es tan fácil que aunque esta receta tendría que haberla puesto algún día antes de la verbena  para que tuvierais tiempo de prepararla (lo siento me ha pillado el toro) Se puede salir a comprar los ingredientes en un momento y triunfar esta noche.

    Aunque, insisto, están buena y fácil que la podeis utilizar tantas veces como queráis sea día de verbena o no.

    El hojaldre lo podéis hacer vosotros mismos pero dado que no tenemos tiempo lo mejor es utilizar unas planchas de hojaldre ya hecho.

    INGREDIENTES: (para una coca) seguro que hacéis más de una

    • 1 paquetes de pasta de hojaldre
    • 125 g de chicharrones
    • 50 g de piñones
    • Azúcar
    • 1 yema de huevo (opcional)
    • moscatel (opcional)

    PREPARACIÓN:

    Nada más fácil, extendemos la masa de hojaldre hasta el tamaño de la bandeja del horno. Mientras tanto, habremos puesto el horno a calentar a 200°

    Pondremos los piñones en un bol con agua y un poquito de vino dulce, o moscatel (opcional) esto nos irá bien para que los piñones se hidraten y no se resequen

    Pincharemos la masa con un tenedor a lo largo de toda su superficie por qué no nos interesa que suba demasiado. Podemos batir una yema de huevo y pintar por encima, pero esto es opcional dependiendo si os gusta más doradita o menos

    Ahora, trituraremos (a mano, yo los meto en una bolsa y a golpe de rodillo jeje) los chicharrones pero, que no nos quede excesivamente pequeños, no queremos polvos de chicharrón, queremos trocitos pequeños.

    Esparciremos los chicharrones por encima de la masa de hojaldre que previamente habremos puesto sobre un papel de hornear en una bandeja para el horno. Es conveniente que toda la base quede cubierta.

    Hay otra opción que es dividir la placa de hojaldre en dos y integrar los chicharrones en el interior de las dos capas pero como ya os he dicho que esta es una receta fácil utilizaremosla primera opción.

    Una vez tengamos esparcidos los chicharrones, espolvorearemos abundantemente azúcar con la mano para que se integre con los chicharrones.

    Ahora, meteremos la bandeja en el horno, al cual le bajaremos un poco la temperatura, sobre unos 170° y lo dejaremos unos 15 minutos hasta que esté dorada.

    Pero un poquito antes, sacaremos la bandeja del horno y espolvorearemos los piñones por encima, ya que si los ponemos al principio es muy probable que se tuesten demasiado y se quemen.

    Ya os dije que no podríamos hacer solo una

    Y ahora ya está. Habéis visto que fácil. Ya podemos celebrar la verbena de St.Juan. Solo tendremos que añadir una buena copa de cava, y a disfrutar!!

    Limonada húngara

    De Hungría, podemos comentar muchas cosas buenas, entre ellas su gastronomía. Como habéis podido comprobar en el Blog cuando viajo, siempre intento traerme alguna receta. Concretamente, de Hungría entre otras cosas me traje el pollo a la Kalocsa. Pero otra gran receta que me traje fue la receta de la limonada. Si, ya se que el plato más famoso húngaro es el Gulash, un guiso enriquecido con verduras y basado en la ancestral tradición de preparar nutritivos platos en una sola cazuela.

    Pero ese plato, ya lo dejaremos para más adelante ahora que ha empezado el verano creo que es más conveniente una limonada para refrescarnos.

    En principio, una limonada parece ser una cosa muy fácil, y sí, lo es. Pero, hacer una buena limonada tiene su secreto.

    Cuando estuve en Hungría hacía un calor asfixiante y pude observar, como los autóctonos soportaban ese calor a base de limonada. En las terrazas se acostumbraban a ver dos tipos de bebida, la cerveza y la limonada. De la cerveza hoy nos voy a hablar pero si de la limonada.

    La limonada húngara es similar a muchas limonadas pero tiene algunos aspectos especiales que la hacen diferente. Podríamos decir que el secreto de la limonada está en la naranja, ¿curioso no ?

    INGREDIENTES;

    • 1 taza y media de agua mineral
    • 1 taza de azúcar
    • 2 tazas de agua con gas
    • 1/2 taza de zumo de limón
    • 1/2 taza de zumo de lima (opcional)
    • 1/2 taza de zumo de naranja (todo recién exprimido)
    • Y más naranjas limas y limones para cortar
    • Hielo (mucho)

    PREPARACIÓN

    Lo primero que haremos, será disolver el azúcar en el agua. Lo mejor es poner el agua a hervir, verter el azúcar e ir removiendo. Si lo hacéis con agua fría os costará mucho más.

    Disolver el azúcar en el agua es muy importante, ya que eso permitirá que cuando sirvamos la limonada no se quede el azúcar en el fondo de la jarra

    Una vez disuelto el azúcar en el agua la dejaremos enfriar, mientras tanto nos dedicaremos a hacer los zumos

    Os decía, que el zumo de lima es opcional. Con eso quiero decir que si por un casual no tenéis limas sustituir este por zumo de limón. Aunque mejor proveerse de limas antes de hacer la receta.

    Mezclaremos el agua azucarada, los zumos y el agua con gas (a ser posible fría) esto lo podéis hacer en un recipiente grande o en la misma jarra, yo prefiero hacerlo en un recipiente y luego ir llenando las diferentes jarras.

    Os aconsejo que cuando vertamos los zumos lo hagamos a través de un colador para que no tenga demasiada pulpa.

    Haremos rodajas de las diferentes frutas que nos servirán para adornar la limonada. Cuando las tengamos las añadiremos a la mezcla.

    Pondremos todo en la nevera hasta que lo vayamos a servir ya que es imprescindible que esté frío

    A la hora de servir, probáis la mezcla y podéis poner un poquito más de agua con gas (o mineral) fría dependiendo de lo fuerte que haya quedado, luego rellenar las jarras con el hielo que quepa y … A disfrutar!!

    Gazpacho de calabacín

    Empiezan los días de sol y empieza la temporada de los gazpachos. Aunque últimamente nos estamos volviendo un poco locos porque, de lo que era el típico gazpacho andaluz, hemos pasado a un montón de sopas frías que aunque se le sigue llamando gazpacho tienen poco que ver con el original.

    De todas maneras, de alguna manera había que llamarlas. Pues vale, las llamaremos gazpacho ya tengan frutas u hortalizas, qué más da!!

    Ya en este blog os he puesto varias recetas de gazpacho, desde el típico gazpacho pasando por el gazpacho de sandía o el gazpacho de fresas. Todos ellos muy buenos y refrescantes. Pero en esta ocasión, os pongo uno diferente, que por ser diferente, incluso es diferente en color, ya que los otros son más o menos rojos y este tiende más a verde.

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 calabacines medianos,
    • medio pimiento verde,
    • media cebolla,
    • medio pepino,
    • un diente de ajo,
    • tres rebanadas de pan sin la corteza,
    • 2 hojas de albahaca fresca,
    • Un vaso de agua fría y hielo
    • vinagre,
    • aceite de oliva virgen extra,
    • sal,

    Para la guarnición :

    • dos huevos duros
    • tomates cherry

    PREPARACIÓN:

    primero, pondremos en remojo el pan con un poco de vinagre.

    Ahora, lavaremos bien las verduras y las iremos troceando. Pondremos el calabacín, sin pelarlo en el vaso de la batidora junto con el pimiento, la cebolla, el pepino, el diente de ajo y las hojas de albahaca fresca.

    Precisamente, vuelvo a recomendar, como ya he hecho en otras ocasiones, que tengáis un pequeño huerto urbano en el que poder cultivar vuestras plantas para cocinar. La albahaca estará mucho más buena si la recogemos de nuestra pequeña plantación.

    Añadimos el pan y un poco de agua y batimos hasta tener una crema bien fina.

    Ponemos un chorrito de aceite y un poco de sal, y seguimos triturando. Si vemos que queda muy espeso añadimos un poquito más de agua.

    Probamos un poco y, de ser necesario, rectificaremos de sal, aceite o vinagre.

    Si la intención es servirlo al momento podemos echar un poco de hielo y batirlo un poco más. Si por el contrario, es para luego, lo pondremos en la nevera a enfriar.

    Mientras se estaba triturando, o posteriormente, haremos un par de huevos duros por el método que prefiráis. Cortaremos los tomatitos en rodajas y trocearemos los huevos duros, todo esto nos servirá de guarnición.

    Serviremos el gazpacho con un poco de la guarnición por encima y acabaremos poniendo un chorreoncito de aceite.

    Recordad que se ha de servir bien frío. Y ya solo nos queda coger una cuchara y….a disfrutar!!

    Ensalada de fresas, aguacate y vinagreta de miel

    Aunque parecia que no iba a llegar. Al final,ha llegado la primavera y con ella, el tiempo de las fresas.

    Los fresales florecen, según las variedades, desde finales del invierno hasta principios del verano, por lo que los frutos maduran durante toda la primavera y bien entrado el verano. Estas frutas desprenden un perfume inconfundible cuando se encuentran en su punto óptimo de consumo.

    Además, las fresas, son ricas en vitamina C y en minerales como el hierro y el yodo, seguidos del calcio, fósforo, magnesio y potasio. Y están indicadas en personas con hipertensión arterial.

    Si a eso añadimos que están buenísimas, poco faltará para que las incluyamos en nuestras recetas.

    Se acostumbran a comer de postre, pues bien, démosle la vuelta. Y encontraremos una forma sencilla y exquisita de utilizarlas, por ejemplo, en una ensalada.

    INGREDIENTES :

    • 200 Gramos de fresas.
    • 1 Aguacate.
    • Lechugas variadas tipo mezclum.
    • Queso de cabra
    • 100 Gramos de almendra cruda

    Para la vinagreta:

    • 3 Cucharadas de vinagre (si pudiera ser de fresa o de manzana),
    • 6 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra,
    • 2 Cucharadas de miel,
    • 1 Cucharada de mostaza de Dijon,
    • Pimienta negra molida y Sal.

    PREPARACIÓN :

    Lavaremos bien los diferentes ingredientes para la ensalada y lo escurriremos.

    Cortaremos: las lechugas variadas, las fresas y el aguacate.

    Para hacer la vinagreta pondremos en un bol la miel y le daremos unos segundos en el microondas para que esté más líquida y se manipule mejor.

    Cuando esté caliente, añadiremos la sal, la pimienta molida, el vinagre y la mostaza y batiremos bien hasta obtener una mezcla homogénea.

    Por último, añadiremos el aceite de oliva y volveremos a remover hasta que todo quede bien ligado.

    Cogeremos el queso de cabra, lo cortaremos en rodajas y en una sartén antiadherente le daremos vuelta y vuelta sin que llegue a deshacerse. En la misma sartén echaremos las almendras y las doraremos un poco. Intentemos que no se nos tuesten demasiado y se quemen. Simplemente, queremos que estén calentitas cuando las pongamos la ensalada

    Cuando ya tengamos todo, emplataremos la ensalada y para finalizar, la aliñaremos con la vinagreta

    Y ya estaría, y solo nos quedará servirla y… A disfrutar!!

    Mazorcas de maíz con glaseado de limón y jengibre

    En la receta anterior, la de pollo a la provenzal, os hablaba de un acompañamiento de mazorcas a la mantequilla de limón. La verdad, es que el limón le va muy bien a las mazorcas, pero aquí os dejo otra receta de mazorcas que también os irá perfecto como acompañamiento para cuando hagáis una barbacoa.

    Esta receta, también es muy fácil y las mazorcas quedan perfectas y solo nos llevará cinco minutos de preparación y 10 de cocción.

    Podéis utilizar mazorcas crudas o ya cocinadas. En este último caso es mucho más rápido, Aunque, perdemos la gràcia de servir las mazorcas con sus hojas anudadas

    INGREDIENTES: (para 6):

    • 6 mazorcas de maíz cocidas o crudas con sus hojas

    PARA EL GLASEADO AL JENGIBRE Y LIMÓN

    • 5 cucharadas de caldo de ave
    • 60 g de mantequilla pomada
    • 1 cucharada de azúcar moreno
    • 1 cucharadita de corteza rallada de limón (a ser posible ecológica)
    • 1 cucharadita de sal gorda
    • 1 cucharadita de jengibre rallado

    PREPARACIÓN:

    Empezaremos encendiendo el fuego en la barbacoa para que vayan haciéndose las brasas. La mantendremos cerrada para que se vaya calentando.

    Mientras se calienta iremos preparando el glaseado.

    Para ello pondremos todos los ingredientes en un cazo y lo llevaremos a ebullición en el fuego, no es necesario que sea en el de la barbacoa.

    Iremos removiendo todos los ingredientes para que se disuelvan en el caldo de ave.

    Una vez llegue ebullición, lo dejaremos reducir de 5 a 7 minutos hasta que espese, lo resérvaremos caliente.

    Si utilizamos mazorcas con hojas, ahora es el momento de atarlas. Para ello cortaremos un par de hojas de las más largas y las reservaremos. El resto de hojas las tiraremos hacia atrás, dándoles la vuelta, y cuando estén todas hacia atrás le haremos un nudo utilizando la hoja que habíamos descartado.

    Con un pincel, pintaremos de glaseado las mazorcas. Es conveniente que las untemos bien por todas partes y nos guardemos el resto del glaseado

    Bien, pues ahora vamos a hacerlas. Para ello, lo primero que tendremos que hacer es cepillar bien la parrilla de cocción.

    Colocar las mazorcas a fuego medio directo, es decir con la parrilla a media altura y las mazorcas encima de las brasas. En el caso que utilicemos mazorcas con hojas, orientar estas de manera que queden lejos de las brasas para evitar que prendan.

    Asaremos de 10 a 15 minutos, manteniendo tapado tanto como sea posible y dándoles la vuelta de vez en cuando volviendo a pintar con el glaseado. Manteniéndolas hasta que estén tiernas y asadas.

    Para servirlas, las pondremos en una fuente y las untaremos con el resto del glaseado.

    Ya solo nos quedará dar el pistoletazo de salida a nuestros amigos para que se lancen sobre ellas y, como siempre… A disfrutar!!

    Costillar de cordero con sirope de mandarina y granada

    Hoy os presento una receta, en el que el resultado es realmente espectacular y no exagero. En realidad no tiene complicaciones, el secreto es que la carne sea de primera categoría y que dispongamos de una barbacoa.

    Aprovechando que ya estamos en otoño, pero que todavía hace buen tiempo para hacer una barbacoa con los amigos, he planteado esta receta en la que aprovechamos que ya es temporada de mandarinas y granadas para darle un toque especial con la salsa. De hecho, si no le pusiéramos la salsa y solamente utilizáramos el marinado también quedaría una receta espectacular. Pero si le añadimos la salsa entonces ya sí que es literalmente, para chuparse los dedos.

    INGREDIENTES: (para 3)

    • 1 costillar de cordero.

    PARA EL MARINADO DE LA CARNE

    • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
    • l cucharada de ajo picado
    • 1 cucharada de paprika o pimentón
    • 2 cucharaditas de sal gorda
    • l cucharada de pimientas variadas recién molidas

    PARA EL SIROPE DE MANDARINA Y GRANADA

    • El zumo de unas 4 o 5 mandarinas
    • El zumo de media granada
    • 2 cucharadas de sirope de arce o en su defecto de miel líquida
    • l cucharada de vinagre balsámico de Módena
    • 1/2 cucharadita de sal gorda.

    PREPARACIÓN:

    Lo primero que tendremos que hacer, es decirle a nuestra carnicería de confianza (en mi caso Cal Bieló de la Cerdanya) que nos prepare el costillar de cordero. Tal y como se ve en la foto, es decir. las costillas limpias para que quede una parte de hueso al aire.

    Ahora prepararemos el marinado mezclando todos los ingredientes especificados en un cuenco. Nos quedará una “salsa‘ rugosa, con la que recubriremos el costillar por ambos lados refregando para que entre por todos los rincones.

    Dejaremos marinar de 20 a 30 minutos a temperatura ambiente.

    Mientras está marinando, prepararemos el sirope.

    Pondremos en una cacerola pequeña los zumos de mandarina y de la granada, el sirope de arce y el vinagre. Lo llevaremos a ebullición y cuando empiece a hervir bajaremos el fuego al mínimo manteniéndolo hirviendo así durante unos 15 o 20 minutos, teniendo en cuenta que hay que reducir el líquido a dos terceras partes de lo que originalmente pusimos pero, hay que cuidar que no se nos queme o se evapore demasiado. Al final de la cocción, rectificaremos de sal.

    Mientras cuece el sirope prepararemos una barbacoa. Aquí no os explico nada porque, supongo que el que más o el que menos ya sabrá preparar la barbacoa. Pero, si tenéis alguna duda me lo decís y os explico cómo hacerlo.

    Pues, como os decía, prepararemos la barbacoa para una cocción directa a fuego medio (Es decir, las brasas debajo de la carne pero a una distancia intermedia).

    Cuando ya tengamos las brasas a punto, pondremos el costillar (siempre hablo del costillar que sería para tres, Naturalmente, tendréis que multiplicarlo dependiendo del número de comensales)

    Primero lo pondremos del lado del hueso y aunque es difícil no caer en la tentación, no le deis vueltas, solamente hay que darle una vuelta a mitad de cocción (y este Consejo vale para toda la carne que hagáis en la barbacoa) primero del lado del hueso, y después, del otro lado

    (estarán al punto de 15 a 20 minutos), tened cuidado y en caso de llamas (porque cae grasa en las brasas) desplazar momentáneamente la carne al área de cocción indirecta (es decir, no encima de las brasas). Mantener la bbq tapada tanto como sea posible.

    Retirar los costillares de la parrilla cuando la temperatura interna alcance 52 °C ( esto, lo podéis comprobar con un termómetro de carne pero si no tenéis, pues a ojo pasado ese tiempo, casi seguro que ya está en el punto)

    Dejaremos reposar 5 minutos (la temperatura interna aumentará unos 2 a 3 °C), antes de separar las costillas para servir

    Serviremos las costillas, cubiertas de sirope caliente o con el sirope al lado para que cada uno haga lo que más le guste.

    En principio, como ya os he dicho, este costillar de cordero está bueno incluso sin la salsa y únicamente con el marinado, pero hagamos un homenaje al otoño ya que en otras temporadas no tendremos ni mandarinas ni granadas y aprovechémonos de que ahora son productos que apetecen.

    Y como siempre, y esta vez sí que sí, a disfrutar!!