Licuado de naranja, kiwi y pera

Hola, habitualmente os suelo poner platos, aunque alguna vez os pongo zumos o batidos. Pues ahora en verano es cuando mejor sientan los zumos de frutas frescas, por lo que os voy a pasar algunos que, aparte de ser muy sanos, refrescarán y darán energía.

Alguno de los que ya os he puesto son:

El refresco de sandía o la limonada húngara.

Aunque, estos dos básicamente son refrescos. Sin embargo la receta de este licuado, por su consistencia, la podemos utilizar como desayuno o merienda. De momento os paso este, pero en breve os pasaré más

Además, la combinación de estas tres frutas, nos irá bien si tenemos algún problema de hipertensión.

INGREDIENTES

  • Una naranja
  • Un kiwi
  • Medio vaso de agua
  • Una pera mediana
  • Una hoja de menta (opcional)
  • PREPARACIÓN
  • Lo primero que haremos, será obtener el zumo de la naranja. Una vez lo tengamos lo introduciremos en la licuadora. Si no tenéis licuadora siempre podéis utilizar una batidora tipo americano, a ser posible con filtro, si no queréis demasiada pulpa.

    Añadiremos a la licuadora la pera cortada a trozos y sin el rabo ni las semillas. Pelaremos el kiwi y lo trocearemos y también lo meteremos en la batidora. Por último, añadiremos el agua fría. Y solo nos quedará batirlo bien. Si no tenéis filtro, servirlo a través de un colador. Añadimos las hojas de menta fresca y … A disfrutar!!

    Anuncios

    Tiras de pollo crujientes

    Otra vez pollo, pues sí, está demostrado que el pollo es una de las carnes que más nos gustan.

    Pero como ya os he dicho en alguna otra ocasión, lo último que queremos es que el pollo se vuelva aburrido. Para eso vamos a reinventarlo.

    Del pollo, podríamos decir que tiene un bajo contenido en grasas, que tiene un alto contenido en proteínas y aminoácidos, que es rico en minerales y vitaminas y bajo en colesterol, que es muy fácil de digerir y por encima de todo, que está riquísimo.

    Y si vamos cambiando las maneras de cocinarlo nos dará muchos beneficios y también alegrías.

    INGREDIENTES (para 4)

    • 500 grs. Pechuga de pollo en tiras
    • 1/2 cucharadita de pimentón
    • 50 gr. de queso rallado
    • 50 gr. de cereales
    • 1 dl. de aceite de oliva
    • 1 pastilla de caldo de pollo
    • Ajo en polvo
    • Perejil seco

    PREPARACIÓN

    Empezaremos cortando las pechugas de pollo en tiras. Las mojaremos en aceite haciéndole un pequeño masaje y cuando estén impregnadas en aceite las salpimentaremos.

    Pondremos en la trituradora los cereales, el queso rallado, el pimentón, la pastilla de caldo desmenuzada, el ajo y el perejil y trituraremos hasta hacer una mezcla para rebozar. Precalentaremos el horno a 220ºC

    Rebozaremos las tiras de pollo con la mezcla consiguiendo que queden bien impregnadas.

    En una bandeja de horno pondremos papel de hornear y distribuiremos las tiras de pollo.

    Hornearemos durante unos 10 minutos a 220ºC.

    Serviremos caliente y, ya sabéis…a disfrutar!!

    Limonada húngara

    De Hungría, podemos comentar muchas cosas buenas, entre ellas su gastronomía. Como habéis podido comprobar en el Blog cuando viajo, siempre intento traerme alguna receta. Concretamente, de Hungría entre otras cosas me traje el pollo a la Kalocsa. Pero otra gran receta que me traje fue la receta de la limonada. Si, ya se que el plato más famoso húngaro es el Gulash, un guiso enriquecido con verduras y basado en la ancestral tradición de preparar nutritivos platos en una sola cazuela.

    Pero ese plato, ya lo dejaremos para más adelante ahora que ha empezado el verano creo que es más conveniente una limonada para refrescarnos.

    En principio, una limonada parece ser una cosa muy fácil, y sí, lo es. Pero, hacer una buena limonada tiene su secreto.

    Cuando estuve en Hungría hacía un calor asfixiante y pude observar, como los autóctonos soportaban ese calor a base de limonada. En las terrazas se acostumbraban a ver dos tipos de bebida, la cerveza y la limonada. De la cerveza hoy nos voy a hablar pero si de la limonada.

    La limonada húngara es similar a muchas limonadas pero tiene algunos aspectos especiales que la hacen diferente. Podríamos decir que el secreto de la limonada está en la naranja, ¿curioso no ?

    INGREDIENTES;

    • 1 taza y media de agua mineral
    • 1 taza de azúcar
    • 2 tazas de agua con gas
    • 1/2 taza de zumo de limón
    • 1/2 taza de zumo de lima (opcional)
    • 1/2 taza de zumo de naranja (todo recién exprimido)
    • Y más naranjas limas y limones para cortar
    • Hielo (mucho)

    PREPARACIÓN

    Lo primero que haremos, será disolver el azúcar en el agua. Lo mejor es poner el agua a hervir, verter el azúcar e ir removiendo. Si lo hacéis con agua fría os costará mucho más.

    Disolver el azúcar en el agua es muy importante, ya que eso permitirá que cuando sirvamos la limonada no se quede el azúcar en el fondo de la jarra

    Una vez disuelto el azúcar en el agua la dejaremos enfriar, mientras tanto nos dedicaremos a hacer los zumos

    Os decía, que el zumo de lima es opcional. Con eso quiero decir que si por un casual no tenéis limas sustituir este por zumo de limón. Aunque mejor proveerse de limas antes de hacer la receta.

    Mezclaremos el agua azucarada, los zumos y el agua con gas (a ser posible fría) esto lo podéis hacer en un recipiente grande o en la misma jarra, yo prefiero hacerlo en un recipiente y luego ir llenando las diferentes jarras.

    Os aconsejo que cuando vertamos los zumos lo hagamos a través de un colador para que no tenga demasiada pulpa.

    Haremos rodajas de las diferentes frutas que nos servirán para adornar la limonada. Cuando las tengamos las añadiremos a la mezcla.

    Pondremos todo en la nevera hasta que lo vayamos a servir ya que es imprescindible que esté frío

    A la hora de servir, probáis la mezcla y podéis poner un poquito más de agua con gas (o mineral) fría dependiendo de lo fuerte que haya quedado, luego rellenar las jarras con el hielo que quepa y … A disfrutar!!

    Salsa de espárragos

    Hoy os voy a dar una receta super sencilla que os puede servir para acompañar la carne que tengáis que preparar rápidamente.

    Se trata de una receta fácil sana y sabrosa con la que además sorprendéis porque no es habitual

    INGREDIENTES

    • 10 yemas de espárragos blancos
    • 50 ml de leche
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Sal y pimienta

    PREPARACIÓN:

    Nada más fácil, ponemos los espárragos en el vaso de la trituradora, añadimos la leche y trituramos.

    Una vez triturada iremos añadiendo aceite mientras seguimos triturando hasta tener la consistencia deseada.

    Rectificamos de sal y pimienta y ya estaría.

    La podemos utilizar para muchos tipos de platos, ya os iré poniendo alguno, pero utilizar la imaginación.

    Se puede utilizar caliente, o fría dependiendo de lo que acompañemos y, si me apuráis, podéis utilizarla incluso como crema para un primer plato ya que está lo suficientemente buena para ello.

    En cualquier caso… A disfrutar!!

    Gazpacho de calabacín

    Empiezan los días de sol y empieza la temporada de los gazpachos. Aunque últimamente nos estamos volviendo un poco locos porque, de lo que era el típico gazpacho andaluz, hemos pasado a un montón de sopas frías que aunque se le sigue llamando gazpacho tienen poco que ver con el original.

    De todas maneras, de alguna manera había que llamarlas. Pues vale, las llamaremos gazpacho ya tengan frutas u hortalizas, qué más da!!

    Ya en este blog os he puesto varias recetas de gazpacho, desde el típico gazpacho pasando por el gazpacho de sandía o el gazpacho de fresas. Todos ellos muy buenos y refrescantes. Pero en esta ocasión, os pongo uno diferente, que por ser diferente, incluso es diferente en color, ya que los otros son más o menos rojos y este tiende más a verde.

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 calabacines medianos,
    • medio pimiento verde,
    • media cebolla,
    • medio pepino,
    • un diente de ajo,
    • tres rebanadas de pan sin la corteza,
    • 2 hojas de albahaca fresca,
    • Un vaso de agua fría y hielo
    • vinagre,
    • aceite de oliva virgen extra,
    • sal,

    Para la guarnición :

    • dos huevos duros
    • tomates cherry

    PREPARACIÓN:

    primero, pondremos en remojo el pan con un poco de vinagre.

    Ahora, lavaremos bien las verduras y las iremos troceando. Pondremos el calabacín, sin pelarlo en el vaso de la batidora junto con el pimiento, la cebolla, el pepino, el diente de ajo y las hojas de albahaca fresca.

    Precisamente, vuelvo a recomendar, como ya he hecho en otras ocasiones, que tengáis un pequeño huerto urbano en el que poder cultivar vuestras plantas para cocinar. La albahaca estará mucho más buena si la recogemos de nuestra pequeña plantación.

    Añadimos el pan y un poco de agua y batimos hasta tener una crema bien fina.

    Ponemos un chorrito de aceite y un poco de sal, y seguimos triturando. Si vemos que queda muy espeso añadimos un poquito más de agua.

    Probamos un poco y, de ser necesario, rectificaremos de sal, aceite o vinagre.

    Si la intención es servirlo al momento podemos echar un poco de hielo y batirlo un poco más. Si por el contrario, es para luego, lo pondremos en la nevera a enfriar.

    Mientras se estaba triturando, o posteriormente, haremos un par de huevos duros por el método que prefiráis. Cortaremos los tomatitos en rodajas y trocearemos los huevos duros, todo esto nos servirá de guarnición.

    Serviremos el gazpacho con un poco de la guarnición por encima y acabaremos poniendo un chorreoncito de aceite.

    Recordad que se ha de servir bien frío. Y ya solo nos queda coger una cuchara y….a disfrutar!!

    Ensalada de fresas, aguacate y vinagreta de miel

    Aunque parecia que no iba a llegar. Al final,ha llegado la primavera y con ella, el tiempo de las fresas.

    Los fresales florecen, según las variedades, desde finales del invierno hasta principios del verano, por lo que los frutos maduran durante toda la primavera y bien entrado el verano. Estas frutas desprenden un perfume inconfundible cuando se encuentran en su punto óptimo de consumo.

    Además, las fresas, son ricas en vitamina C y en minerales como el hierro y el yodo, seguidos del calcio, fósforo, magnesio y potasio. Y están indicadas en personas con hipertensión arterial.

    Si a eso añadimos que están buenísimas, poco faltará para que las incluyamos en nuestras recetas.

    Se acostumbran a comer de postre, pues bien, démosle la vuelta. Y encontraremos una forma sencilla y exquisita de utilizarlas, por ejemplo, en una ensalada.

    INGREDIENTES :

    • 200 Gramos de fresas.
    • 1 Aguacate.
    • Lechugas variadas tipo mezclum.
    • Queso de cabra
    • 100 Gramos de almendra cruda

    Para la vinagreta:

    • 3 Cucharadas de vinagre (si pudiera ser de fresa o de manzana),
    • 6 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra,
    • 2 Cucharadas de miel,
    • 1 Cucharada de mostaza de Dijon,
    • Pimienta negra molida y Sal.

    PREPARACIÓN :

    Lavaremos bien los diferentes ingredientes para la ensalada y lo escurriremos.

    Cortaremos: las lechugas variadas, las fresas y el aguacate.

    Para hacer la vinagreta pondremos en un bol la miel y le daremos unos segundos en el microondas para que esté más líquida y se manipule mejor.

    Cuando esté caliente, añadiremos la sal, la pimienta molida, el vinagre y la mostaza y batiremos bien hasta obtener una mezcla homogénea.

    Por último, añadiremos el aceite de oliva y volveremos a remover hasta que todo quede bien ligado.

    Cogeremos el queso de cabra, lo cortaremos en rodajas y en una sartén antiadherente le daremos vuelta y vuelta sin que llegue a deshacerse. En la misma sartén echaremos las almendras y las doraremos un poco. Intentemos que no se nos tuesten demasiado y se quemen. Simplemente, queremos que estén calentitas cuando las pongamos la ensalada

    Cuando ya tengamos todo, emplataremos la ensalada y para finalizar, la aliñaremos con la vinagreta

    Y ya estaría, y solo nos quedará servirla y… A disfrutar!!

    Mongetes del ganxet “judias”

    Este plato se puede hacer con cualquier tipo de judías pero utilizo la mongeta del ganxet porque es típica de mi tierra (El Vallés, Catalunya), Donde tienen Denominación de Origen Protegida. La mongeta del ganxet es una judía blanca de forma arriñonada, muy ganchuda y plana. Con una piel rugosa, pero una vez cocida es muy fina

    Su principal característica alimentaria es la elevada proporción proteica, mientras que a nivel gastronómico destaca por su piel muy poco perceptible, cremosidad elevada y persistente, y sabor extremadamente suave y característico.

    En esta receta, os explicaré la forma de cocerlas.Una vez aprendamos a cocerlas podremos hacerlas de 1000 maneras diferentes. Estás maneras ya os las iré mostrando en posteriores posts

    Acompañando a unas salchichas

    INGREDIENTES.

    300 grs. de “judías”.

    1 cabeza de ajos.

    1 cebolla.

    4 clavos de especie.

    2 zanahorias.

    1 hoja de laurel.

    Sal.

    PREPARACIÓN:

    La noche anterior ponemos en remojo las “judías” en agua fría. Ponemos suficiente agua para que las cubra, pensar que las judías crecen el doble de su medida. También os digo, que cuanto mejor sea el agua más buenas estarán. De cualquier manera, si estamos seguros que mongetes del ganxet nuevas nos podríamos ahorrar el paso de dejarlas en agua por la noche. Pero ante la duda, mejor seguir este paso

    Al día siguiente ponemos agua nueva en la cazuela, un puñado de sal y se ponen las judías al fuego hasta que hiervan. En el momento de hervir, las sacamos y las pasamos por agua muy fría (podemos añadir hielo) y las volvemos a poner a fuego bajo. El hecho de hervirlas y luego usar un fuego bajo y la sal, se hace para evitar que se separe la piel de la judía y queden más tiernas.

    Añadimos la hoja de laurel, una cebolla entera donde habremos clavado 4 clavos de especie, 2 zanahorias troceadas y una cabeza de ajos (la cabeza de ajos, hay quien la pone entera para luego quitarla, pero como a mí me gustan esos ajos, los desengancho de la cabeza y los pongo sueltos porque luego los aprovecho)

    Dejamos cocer durante 1 hora y media aproximadamente a fuego medio lento, intentando evitar que hiervan a fuego fuerte, para que no se rompan las judías.

    Es importante no remover la cazuela, sino sacudirla, ya que las judías son frágiles y tenemos que intentar no romperlas..

    Las podemos comer tal cual, Como salen de la olla, incluso, aprovechando el caldo de pollo escurridas En ese caso, acompañadas de un buen chorro de aceite, incluso, con unas gotitas de vinagre.

    Ahora qué ya sabéis cocer las judías. Es importante que lo hagáis en cantidad, porque así las podréis conservar para otros platos. Si las envasáis podéis guardarlas en el congelador si es para más tarde o en la nevera si es para consumo próximo.

    En cualquier caso, hacerlas porque vale la pena y después,… A disfrutar!!