Bacalao al horno con crema de ajo


El bacalao es un pescado con el que siempre sueles quedar bien. Hacerlo al horno es muy sencillo, muy saludable y lleno de proteínas. Y si quieres que sea un plato exquisito nada más hay que darle un toque especial ( ya os enseñé el bacalao con alioli de ajo negro y el bacalao con salsa de ajo negro  y algún otro )  Como habréis observado, la combinación  bacalao y ajo  me gusta mucho ya que combinan perfectamente.  

El bacalao es un pescado blanco bajo en grasa y nos provee de vitaminas como la B y la A. Asimismo, es rico en fósforo, magnesio y potasio.

Esta receta que os pongo hoy, realmente es para los que no se quieren complicar pero quieren quedar bien cuando hagan pescado ya que es una manera súper fácil y sin apenas ensuciar la cocina.

INGREDIENTES  para 2 raciones:

  •  350 Gramos de Bacalao al punto de sal
  •  2 o 3 cabezas de Ajo
  •  Aceite de oliva
  •  Sal y de Pimienta negra molida

PREPARACIÓN. 

Pelamos un poco las cabezas de ajo y las ponemos enteras sobre un papel de aluminio. Les echamos un poco de aceite, cerramos el papel de aluminio haciendo  un paquete para cada cabeza por separado. 

Colocamos las cabezas de ajo  en una bandeja de horno y las metemos al horno a 175 ºC durante 1 hora más o menos. De este modo, los ajos se cocinarán a fuego medio y quedarán tiernos.

Una vez cocinados, pelamos los ajos uno a uno y los colocamos en un bol o si preferís en un vaso apto para la batidora. Es fácil si con un cuchillo cortamos la parte del culo del diente de ajo y con la parte roma del cuchillo vamos haciendo presión para que salga todo el jugo del ajo por detrás (como la pasta de dientes😉)

Mezclamos los ajos asados con un poco de aceite de oliva, sal y pimienta, y los machacamos o trituramos hasta conseguir una pasta 

Pondremos el bacalao en una bandeja de horno a 180 ºC durante unos 13 minutos. Luego, lo sacamos y cubrimos con la crema de ajos asados y volvemos a meter al horno con el gratinador para que se gratine durante otros 5 minutos.

Cuando esté gratinado ya podemos sacarlo del horno y servir. 

Y solo nos quedará saborearlo y a disfrutar !!

Bacalao gratinado al horno con alioli de ajo negro 


Hola, no queréis pescado, pues toma dos tazas!jeje.  Ya os dije en el anterior post que teníamos que comer pescado, bien pues os pongo otra receta de pescado, que por mí no quede. 

Que decir del bacalao que no sepáis. Desde un punto de vista nutricional, lo cierto es que el bacalao es un pescado blanco que destaca precisamente por su bajísimo contenido en grasas. De hecho, el bacalao tiende a reservar su grasa sobretodo en el hígado, el cual –de hecho- se utiliza para la fabricación y elaboración de aceite de pescado. 

El bacalao es especialmente rico en proteínas. Además, también aporta vitaminas (sobretodo vitaminas del grupo B, vitamina A, D y E), así como minerales (potasio, fósforo, zinc, magnesio y sodio).

INGREDIENTES: (para 2)

  • Dos trozos de lomo de bacalao al punto de sal
  • Alioli de ajo negro (se hace así)
  • Aceite

PREPARACIÓN. 

Como veréis, esta receta tiene pocos ingredientes y la preparación es mínima. Y si os ha sobrado alioli de alguna preparación anterior, mejor que mejor

Cortaremos los lomos de bacalao en trozos manejable, Y los aplastaremos con un cuchillo (dándoles unos golpes, sin pasarnos) 

A continuación pondremos aceite en una sartén y lo calentaremos. Cuando esté caliente iremos poniendo los trozos de bacalao en pocas cantidades cada vez y los freiremos un minuto por cada lado. 

Pasamos los trozos de bacalao a una bandeja de horno. Cubriremos cada porción con el alioli de ajo negro y gratinaremos durante 2-3 minutos (hasta que se dore). Es conveniente ponerlo en la parte baja del horno para que no se tueste demasiado. 

Ya os explicaba en otra ocasión como hacer alioli de ajo negro. Si no tenéis ajo negro podéis hacer la misma receta con ajo normal. 

Ahora, sólo queda servirlo y, como siempre, a disfrutar!!

Sabías que…

En mi búsqueda de soluciones para problemas que me van surgiendo en la cocina, voy encontrando trucos y cosas interesantes. Cada vez que tenga 10 os las iré poniendo para esparcir el conocimiento 

  1. El jarabe de arce es el producto de exportación más famoso de Canadá y tres cuartas partes de la producción mundial proceden de Quebec. Las tribus indígenas enseñaron a los europeos a elaborar el dulce néctar y en el siglo XIX se convirtió en una tradición local. 
  2. Para dar un toque de picante de ajo a tus comidas, frota un diente de ajo en el recipiente de servir, y luego este sabor se quedará impregnado en tu ensalada o guarnición.
  3. Para que la parte superior del bizcocho, pan o similar no se queme, pero quede bien dorada, esta se debe cubrir con papel aluminio. 
  4. Si quieres pelar una calabaza y no quieres que te cueste tanto. Ponla tres minutos y medio en el microondas y la pelearás mucho más fácil
  5. Si quieres pelar una cabeza de ajos sin que te huelan los dedos, coge un bote de cristal mete la cabeza de ajo dentro, ciérralo y agítalo un rato luego verás como la piel sale sola
  6. Si quieres caramelizar la cebolla mucho más rápido ponla en la sartén a calentar y cuando empiece a pochar echa una puntita de cucharada de bicarbonato y verás como se hace mucho más rápido. 
  7. Si lavas un limón y lo congelas luego podrás utilizarlo para rayarlo sobre cualquier plato al que le quieras dar un toque especial
  8. Si compras a granel semillas de Chía lino y sésamo y las pones en la trituradora con un poco de canela y las guardas en un bote en la nevera tendrás un producto buenísimo para hacer pudding o condimentar yogur a un precio ínfimo comparado con lo que valen los productos preparados. 
  9. Es muy fácil pelar los garbanzos. Con los garbanzos ya cocidos hay que enjuagarlos y escurrirlos bien con agua. Colocarlos en un recipiente apto para microondas y mezclarlos con una cucharadita de bicarbonato por cada 200 g de legumbre cocida. Calentar un poco en el microondas hasta que los garbanzos estén calientes, y remover. Llenar un recipiente de agua caliente y añadir los garbanzos. Usando las manos, remover bien las legumbres frotando unos con otros, con suavidad para no romperlos demasiado. Poco a poco irán apareciendo las pieles flotando en el agua. Escurrir sobre un colador, con cuidado, para desechar las pieles. Volver a llenar con agua y repetir el proceso una o dos veces, hasta que no salgan prácticamente más pieles y el agua quede limpia. 
  10. Hay un producto que solemos tirar por el desagüe y que tiene unas propiedades increíbles, se trata de la acuafaba, nombre común para el líquido de cocción de legumbres como los garbanzos. Es el líquido típicamente desechado encontrado en las latas, o el líquido sobrante de cocinar tus propias legumbres. Se puede utilizar para reemplazar las claras de huevo en muchas recetas dulces y sabrosas. Su mezcla única de almidones, proteínas y otros sólidos vegetales solubles que han migrado de las semillas al agua durante el proceso de cocción da al aquafaba un amplio espectro de propiedades emulsionantes, espumantes, ligantes, gelatinizantes y espesantes. 

Hummus de brócoli 

Otra vez, como ya pasó en la salsa de dippear, tenemos un problema con el nombre. En esta ocasión he puesto hummus y ya está! Aunque ya sabéis que el hummus es una crema de puré de garbanzos cocidos con zumo de limón, que incluye pasta de tahina y aceite de oliva. He decidido, sin embargo, que no me voy a romper la cabeza buscando nombres, a partir de ahora, todas las salsas que sirvan para untar o que lleven tahini, o parezcan un hummus las llamaré hummus  y nos ahorraremos problemas. 

Esta receta la he hecho porque me sobraba un poco de brócoli de una preparación anterior y no sabía cómo hacerlo. Así que utilizando algunas otras recetas que tengo de hummus y variando un poco los ingredientes me ha quedado así y la verdad, es que no está nada mal (Como mínimo ha quedado buena, fácil y curiosa)

INGREDIENTES  ( 4 Porciones)

  • 2 tazas de floretes de brócoli 
  • ¼ de taza de tahini
  • ¼ de taza de nueces 
  • 3 dientes de ajo enteros sin pelar
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • ¼ cdta de pimienta de Cayena
  • 1 ½ cucharada de jugo de limón
  • pimienta para decorar

PREPARACIÓN 

Lo primero que haremos será poner las nueces en remojo, a ser posible unas dos horas mínimo (pero si ha de ser menos, tampoco pasa nada). Cuando las saquemos las secaremos con un papel absorbente

Precalentamos el horno a 215ºC

Colocaremos los floretes de brócoli con los dientes de ajo en una bandeja de hornear, ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva y lo asaremos durante 15-20 minutos volteando a media cocción y cuidado que no se queme. 

Retiraremos del horno y pelaremos los dientes de ajo.

Colocaremos el brócoli  asado, el ajo pelado, las nueces, el tahini, el jugo de limón, la pimienta de cayena, unas dos cucharadas de aceite de oliva y 2 cucharadas de agua en una batidora y mezclaremos hasta que estén bien trituradas y queden con la textura del hummus.

Sazonaremos al gusto con sal, regaremos con aceite de oliva, espolvoreamos un poco de pimienta y ya podremos servir y disfrutar!!.

Salsa barbacoa


La salsa barbacoa, inventada en 1829, es una salsa empleada para dar sabor a un montón de platos sobretodo a base de carne o pescado. Aunque se puede utilizar en muchas otras combinaciones. 
Cada salsa barbacoa es diferente, si buscáis encontraréis un montón de recetas. Los ingredientes pueden variar desde la salsa de tomate, el vinagre, las especias, endulzantes, miel, etc… . Estas variaciones obedecen a recetas lugareñas y a especialidades locales.

Pero en casi todas se utilizan otras salsas o productos fabricados (como tomates fritos, kepchup, Tabasco, salsa de carne, soja y similares. La receta que yo es pongo aquí es totalmente natural.

INGREDIENTES:

  • 1 tomate natural( si son pequeños 3)
  • aceite de oliva virgen extra,
  • vino blanco,
  • Vinagre de manzana 
  • Una cebolla pequeña, 
  • 2 cdta de jarabe de arce o miel, 
  • 2 cdta mostaza, 
  • 2 dientes de ajo, 
  • pimienta, 
  • sal 
  • y agua.

PREPARACION

Lo primero será picar los ajos y la cebolla y trocear los tomates, todo en trozos pequeños. Doraremos primero los ajos y la cebolla con un poco de aceite en una sartén. Después añadiremos el tomate. 

Freiremos estos ingredientes hasta que empiecen a tomar  color . A continuación, agregaremos un chorreoncito de vino blanco y otro de vinagre, la mostaza y el jarabe de arce o la miel. 

Mientras que cocinamos todos estos ingredientes, es recomendable que estemos atentos por si se seca y si fuera necesario echemos un poco de agua caliente. 

Dejamos cocinar a fuego lento aproximadamente media hora.

Cuando la salsa haya cogido una textura espesa, apagaremos el fuego. 

A continuación sólo tendremos que pasarlo todo por la batidora hasta conseguir una salsa homogénea, agregaremos una pizca de sal y un poco de pimienta molida. Habremos conseguido la salsa perfecta y completamente natural.

Podemos conservar la salsa barbacoa en una salsera o en algún tarro de cristal. Una vez fría, deberemos meterla en la nevera.

Y ahora solo nos quedará utilizarla para acompañar algún plato y a disfrutar!

Costillas de cerdo en adobo de ajo

Adobos hay muchos, algunos son más complicados que otros. Pero el que os traigo aquí hoy es super sencillo. Es una manera de comer costillas que he copiado de cómo las hace mi suegro, con alguna pequeña variación. Hay algunos adobos que se complican con muchos ingredientes pero este, simplemente lleva sal, ajo y laurel y a pesar de tan pocos ingredientes el resultado es muy bueno. 

INGREDIENTES 

  • Medio kilo de costillas de cerdo
  • Unos cinco  dientes de ajo
  • Agua mineral
  • Sal
  • Un par de hojas de laurel
  • Aceite

PREPARACION

El día anterior pondremos las costillas de cerdo cortadas en un recipiente en el que pondremos sal, el laurel y el ajo cortado en láminas. Y luego lo cubriremos todo con agua buena. Si no puede ser el día anterior  por lo menos ponedlas una hora antes. 


Dejaremos que se vayan macerando hasta que queramos utilizarlas.  

Al momento que las queramos comer, solo tendremos que sacarlas del adobo y secarlas un poco con papel de cocina o con un paño seco y freírlas. Esto lo podéis hacer en sartén o en freidora (queda mejor)

Luego, solo tendréis que ponerles un poco de perejil fresco por encima y un poquito del ajo que utilizamos para adobarlas  y servirlas. Y al primer mordisco a disfrutar!!

Costillas de Cerdo con mostaza

He comprado un costillar de cerdo. A veces lo compro entero, pero esta vez le he pedido a mi carnicera que me lo cortaran en trozos pequeños porque lo quería utilizar para otra cosa, pero al final he decidido inspirarme en una receta de Marc Ribas. 

Se trata de hacer el costillar en una doble cocción, al horno y al vapor, utilizando una salsa para laquearlo. La verdad es que el resultado es bastante bueno y sabroso. Y la salsa que utilizamos para laquearlo al llevar a ajo en lugar de miel también le da un toque especial 

INGREDIENTES

  • 1 costillar de cerdo
  • 2 cabezas de ajo
  • 1 limón
  • romero
  • perejil
  • aceite de oliva virgen extra
  • mostaza de Dijon
  • mostaza antigua
  • cava (o vino blanco)
  • agua mineral
  • sal
  • rúcula o canónigos 
  • soja

PREPARACIÓN
Hacemos un baño de sal al costillar que le dará un punto genial, a tal efecto ponemos en un litro de agua mineral o hasta que lo cubra y añadimos  unos 100 g de sal y lo dejamos reposar 30 minutos mínimo. 

Aprovecharemos esa media hora para 
escalivar los ajos en la parte baja del horno con sal a una temperatura de 220º.


Mientras tanto preparamos una bandeja de horno a la que le “acoplamos”una parrilla.(algo así)

Ponemos un papel de horno en la bandeja para así ahorrarnos tener que limpiar tanto. 

Ahora prepararemos la mezcla para laquear la carne.  Hacemos una pasta de ajo con los ajos asados, para ello los sacáis del horno cortareis la punta de arriba con un cuchillo y luego con el mismo cuchillo pero por la parte que no corta (O directamente con las manos) vais apretando hasta que salga toda la pasta de ajo.  Esa pasta la pondremos en un bol que será en el que haremos la laca. 

En ese mismo bol pondremos junto con la pasta de aj,  un chorro de salsa de soja (Como una cucharada), el zumo de un limón, una cucharada de aceite de oliva virgen extra, romero picado muuuuy pequeño (que no moleste al comer) y una cucharadita de cada una de las dos mostazas. Removemos bien, haciendo una salsa y apretamos con la cuchara para deshacer la pasta de ajo y la mostaza

La verdad, es que en esta foto la salsa tiene muy mala pinta pero huele que alimenta. 

Si ha pasado la media hora sacamos la costilla del baño de sal y la secamos bien con papel de cocina. 

Ahora cogemos la pasta y pintamos el costillar. Debe quedar impregnado por las todos los lados.
Ponemos 2 vasos de cava (o vino blanco) y romero en un cazo al fuego y lo calentamos.(es importante que esté caliente porque sino en el horno no nos haría el efecto vapor) 
Una vez calentado, lo ponemos en la bandeja que lleva la parrilla. De este modo, la carne se cocerá con el vapor del cava y el aroma del romero.
Ponemos la bandeja en la parte baja del horno a 220 grados 15 minutos por cada lado y lo vamos mojando con el jugo del cava del fondo de la bandeja.
Lo servimos con hojas de menta picadas, o como en está ocasión con canónigos  y perejil o con rúcula. Y poniendo un poco de la salsa de la bandeja por encima

Hay otras formas de hacer las costillas (ya os pondré algunas) pero esta queda muy bien. 

Y ya sólo nos queda servirla y a disfrutar!!