Croquetas de chipirones en su tinta

El otro dia unos compañeros me propusieron un «reto» hacer unas croquetas de chipirones. La verdad es que nunca me había puesto con ellas pero, ante un reto… «aguántame el cubata».

Así que me propuse que la próxima vez que quedáramos les llevaría unas croquetas gourmet a base de chipirones.

La verdad es que estas croquetas merecen el calificativo gourmet porque están cremosas y crujientes, están buenísimas y sorprenden al abrirlas y verlas tan negras al haberlas hecho en su tinta.

INGREDIENTES

  • 500 gr de chipirones
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 100 ml de vino blanco (o cava)
  • 2 sobres de tinta de calamar
  • 1/2 litro de leche entera
  • Agua
  • 60 gr de harina
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Nuez moscada
  • Pimienta negra molida
  • Sal

PREPARACIÓN

Empezaremos limpiando bien los chipirones y los cortaremos en trozos muy pequeños, incluso las patitas y sobretodo quitaremos la boca. De todas maneras también podemos comprarlos ya cortados y congelados.

Después de lavarlos los escurriremos bien.

Cortamos la cebolla muy pequeñito y los ajos también

Pondremos un poco de aceite en una sartén y rehogamos el ajo y la cebolla picados.

Cuando la cebolla esté bien pochada incorporaremos los chipirones.

Dejaremos unos cinco minutos a fuego medio y añadimos el vino blanco (o el cava) y la tinta de calamar (podemos añadirla congelada o diluirla en un poco de agua)

Dejaremos cocinar para que se reduzca durante unos diez minutos..

Añadiremos, la leche y la harina (esta os recomiendo que la vayais añadiendo poco a poco y con un colador para evitar grumos).

Removeremos hasta tener una masa con una textura que se despegue de la sartén. Es importante no pasarse en poner harina porque entonces se apelmazará y no interesa)

Rectificaremos de sal y añadiremos un poco de nuez moscada (a ser posible recién rallada)

Pondremos la masa en un recipiente plano y dejaremos enfriar. Cuando esté a temperatura ambiente, lo trasladaremos a la nevera tapándola a piel con papel film y la dejaremos hasta el día siguiente.

Al día siguiente ya podremos sacar la pasta de la nevera y hacer la forma de las croquetas de la manera que acostumbréis a hacerlas, yo utilizo dos cucharas.

Ahora simplemente las rebózanos con huevo y pan rallado y las freímos con aceite bien caliente y de poco en poco para que no se enfríe el aceite. Las ponemos en papel absorbente y ya solo nos quedará servirlas.

Por cierto, el reto no surtió efecto porque a la hora de llevarlas nos confinaron y nos las tuvimos que comer en casa. Aunque he prometido que cuando podamos salir de casa volveré a hacerlas para compartir.

Bien pues ya sabéis…A disfrutar!!

Croquetas de mi madre

Uno de los platos que más éxito tiene cuando vamos a comer a casa de mi madre son, sin duda, las croquetas de pescado.

Llevo mucho, mucho tiempo intentando que mi madre me da la receta. Ella siempre me dice que son muy fáciles de hacer pero nunca me la da y no puedo repetirlas ya que, como todo cocinero, tiene sus secretos.

El otro día, después de mucho rogar conseguí que me diera la receta. Y esa receta es la que os voy a poner aquí.

Antes de ponerla he hecho la prueba en casa y ha pasado todos los test de calidad de mi familia y sobre todo de mi hija. Si! son como las de la Iaia! Dijo, y para mí eso ya es garantía absoluta para ponerlas en el Blog. 

INGREDIENTES (Para Unas 30 croquetas)

  • 2 Pescadillas, o dos trozos grandes de merluza
  • 1 Vaso de leche
  • 1 vaso del agua de cocer el pescado
  • 1/2 pastilla de caldo de pollo
  • 3 tomates pera triturados
  • Harina
  • Sal
  • Pan rallado
  • Aceite

PREPARACIÓN

Pondremos agua a hervir y cuando esté hirviendo pondremos el pescado y la pastilla de caldo con un poco de sal, ojo que la pastilla ya sala.

Cuando el pescado esté cocido se reserva y se desmenuza quitando la piel y las espinas. Podéis comprar lomos de merluza que ya vienen limpios.

Reservamos el pescado desmenuzado. Es importante desmenuzarlo en trocitos muy pequeños.

Trituraremos el tomate, después de haberle quitado la piel y lo pondremos en una sartén con un poco de aceite y lo sofreíremos un poco.

Cuando el tomate haya perdido un poco de agua, añadiremos el pescado, la leche el agua y la harina (esta os recomiendo que la vayais añadiendo poco a poco y con un colador para evitar grumos).

Removeremos hasta tener una masa con una textura que se despegue de la sartén. Es importante no pasarse en poner harina porque entonces se apelmazará y no interesa)

Rectificaremos de sal

Pondremos la masa en un recipiente plano y dejaremos enfriar. Cuando esté a temperatura ambiente, lo trasladaremos a la nevera tapándola a piel con papel film y la dejaremos hasta el día siguiente.

Sacaremos de la nevera y pondremos pan rallado en un recipiente.

En esta ocasión las rebozaremos únicamente con pan, sin harina ni huevo. (¿Será ese el secreto?)

Haremos las croquetas, mi madre las hace haciendo una bola y luego dándole forma de croqueta. Aunque yo suelo ayudarme de dos cucharas para hacerlo. Elegid vostr@s.

Rebozaremos las croquetas en el pan rallado

Freiremos en abundante aceite muy caliente, no poniendo muchas a la vez para que no se enfríe.

Una vez fritas las pondremos sobre papel absorbente pero no mucho tiempo, de esa manera quedan más crujientes.

Pues ala! Ya tenemos todos la receta de mi madre.

A disfrutar!!

Torrijas

Hoy os presentó un plato típico de Semana Santa, las famosas torrijas. La verdad es que en cada casa se hacen de una manera diferente, pero os explicaré como las hago yo y la verdad es que salen riquísimas.

Yo no suelo hacerlas por cuestión de peso 😉 pero la verdad es que aunque sea en Semana Santa vale la pena darse un capricho.

INGREDIENTES

  • 4 rebanadas de pan de barra (es importante que sea un pan bastante apretado)
  • 250 g de leche
  • 100 g de nata
  • 3 huevos
  • 1 rama de canela
  • 1 anís estrellado
  • cáscara de limón, lima y naranja
  • una cucharada de semillas de anís o matalauva o de hinojo
  • harina de fuerza
  • canela en polvo
  • azúcar panela
  • anís de naranja

PREPARACIÓN

Pondremos al fuego un recipiente con 250 g de leche y 100 g de nata con una cáscara de lima, una de limón y otra de naranja, 1 cucharada de semillas de anís, 1 rama de canela y 1 flor de anís estrellado.

Cuando rompa a hervir, sacaremos la cazuela del fuego, la taparemos y la dejamos infusionar durante 30 min.

Tras este tiempo de infusión colaremos esta leche infusionada en un tupper ancho.

Cortamos 4 rebanadas gruesas de una barra de pan con la miga muy espesa (saber elegir el pan es una parte muy importante de la receta).

Tenemos dos opciones, hacer las torrijas, con o sin alcohol. Si las queremos hacer con alcohol, rociaremos con un poco de anís (a ser posible de naranja) y si las queremos hacer sin alcohol, pues no se lo ponemos.

Ahora las pondremos dentro del tupper de la leche, dejando que se empape durante unos 20 minutos, girándolas para que se empapen por ambos lados.

Después pondremos las rebanadas en el congelador y las dejaremos una media hora. Esto lo haremos para poder trabajar mejor con ellas, porque al estar mojadas en leche son frágiles y al congelarlas no se rompen y nos facilita el trabajo

Calentaremos aceite OVE en una sartén.

Mientras tanto, batiremos tres huevos en un plato

En otro plato pondremos unas 2 cucharadas de harina de fuerza. Normalmente no se utiliza harina, pero así el huevo para rebozar se engancha mejor.

Preparamos una bandeja con papel absorbente.

Mezclamos, en otra bandeja, cuatro cucharadas de azúcar panela y una cucharadita de canela en polvo.

Ahora que lo tenemos todo preparado para rebozar y freír, sacaremos las rebanadas del congelador.

Pasaremos las rebanadas por la harina, una vez enharinadas las sacudimos para quitar la harina sobrante pues nos interesa que haya la minima.

Continuaremos luego por el huevo batido y las freímos con el aceite bastante caliente, dándoles la vueltas necesarias para qué se hagan por todas partes con cuidado que no se quemen.

Dejamos las rebanadas fritas en la bandeja con papel absorbente para eliminar el aceite que sobra.

Después las rebozaremos en la bandeja de azúcar con canela. Y ya estaría.

Hay quien les pone miel por encima, pero en mi caso considero que ya están bastante dulces.

Ahora, ya sabéis…A disfrutar!!

Sepia rebozada

Hoy os pongo una receta, que así en principio por el nombre parecería poca cosa. Bien no deja de ser una sepia rebozada, pero el rebozado será una poco especial y además la acompañaremos con una salsa que harán que una simple sepia sea un plato de lujo.

INGREDIENTES, para 4

  • 4 pencas de sepia
  • 1 puñado de palitos de pan (a ser posible integrales)
  • harina
  • Aceite

 Para la masa

  • 250 g de harina
  • 7g de levadura fresca
  • 600 ml de cerveza negra (si no tenéis negra podéis substituirla por rubia)
  • sal
  • Pimentón ahumado dulce
  • pimienta negra

 

Para el alioli

  • 1 huevo
  • 1 diente de ajo escalivado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta
  • 1 sobre de tinta
  • 1 Melsa de la sepia *

La melsa (en catalán) o bazo de la sepia en castellano, o salsa de la sepia, es una parte que si no la conoces, lo normal es que la desechen, pero es un ingrediente fantástico para enriquecer enormemente tus recetas. En apariencia es una parte de las tripas y de algún modo lo es, ya que es el bazo o mejor dicho el hepatopancreas  pero, contiene un líquido viscoso, de color marrón claro, que es un golpe de sabor a pescado concentrado, a mar. Un secreto con el que mejoraras muchísimo tus resultados culinarios. La próxima vez, ya sabes, di en tu pescadería que te la den junto con la sepia.

PREPARACIÓN

Escalivaremos (asaremos) una cabeza de ajos en el horno a 220 grados durante 35 minutos, aunque una forma más fácil es poner la cabeza de ajos en un recipiente para microondas y taparla con papel film y cocinarla durante unos dos minutos, el resultado es muy similar y nos ahorramos mucho tiempo. Aunque solo necesitaremos un diente del ajo, el resto lo podemos guardar para otras recetas, como por ejemplo el Bacalao al horno con crema de ajo

Mientras el ajo se asa, si hemos decidido hacerlo al horno, haremos una especie de masa Orly:

Para ello pondremos en un bol 250 g de harina (que tamizaremos para evitar grumos), 7 g de levadura fresca, 600 ml de cerveza negra, una pizca de pimentón ahumado, un poco de pimienta negra. Removemos y cuando la levadura se haya activado pondremos la sal (si la ponemos antes costará más activar la levadura). Dejaremos reposar unos 20 minutos.

Mientras tanto iremos haciendo el alioli.

Coceremos en una sartén, con un poco de agua, un sobre de tinta y una cucharada de melsa a fuego lento durante 5 minutos. En un vaso de triturar ponemos un huevo, la mezcla de la melsa y la tinta, sal, pimienta, un diente de ajo asado y lo emulsionamos con aceite de oliva hasta conseguir la mayonesa, nos tiene que quedar un alioli negro, que también podemos utilizar en otros platos si sobrara. Por ejemplo el bacalao con alioli de ajo negro.

Tomamos las 4 pencas de sepia, reservaremos las patas para algún otro plato. Cortaremos con cortes al sesgo creando rombos sobre la sepia, sin llegar a cortar del todo, de esa manera el rebozado entrará mejor y se hará mejor. Las reservamos un momento.

Trituraremos los palitos de pan con un molinillo, os de alguna otra manera. El caso es que deberían quedar trozos pequeños de palitos, no debemos triturar del todo ya que queremos notar los trozos.

Tomaremos la sepia reservada, la enharinamos con poca harina y eliminando la sobrante y la pasamos por la salsa Orly empapándola muy bien. Os recomiendo que utilicéis una pinzas y finalmente las rebozamos con el pan rallado. Veremos que nos quedan de un grosor considerable, perfecto!

Calentaremos el aceite en una sartén o en una freidora y freímos la sepia. Una vez hecha, la ponemos en un bol con un papel de cocina que absorba el exceso de aceite.

Emplataremos la sepia y lo acompañamos con el alioli negro.

Veis que una simple sepia nos puede hacer un plato realmente espectacular y buenísimo, y ya sabéis…A disfrutar!!

Fish and Chips.(Pescado rebozado)

Este plato, popular de la cocina inglesa, es una manera rápida y rica de comer pescado. Quizás, debido al rebozado, no es la forma más sana, pero si una de las más sabrosas.

Esta manera de rebozar el pescado es diferente de la que habitualmente utilizamos en España, a base de harina y huevo, pero es uno de los rebozados que mejor resultado dan para freír pescados blancos, ya que quedan crujientes por fuera, jugosos por dentro y apenas absorben aceite

INGREDIENTES:

• 200g de Harina de trigo,

• Botellín de cerveza muy fría,

• 3 cucharaditas de Levadura

• 500 g de Pescado blanco en filetes (merluza o bacalao),

• 1 patata mediana por persona,

• Aceite

• Sal

PREPARACIÓN

Pondremos la cerveza bien fría en un bol. Aparte mezclaremos la levadura con la harina (reservando un poco para luego enharinar el pescado) y vamos tamizando la mezcla sobre la cerveza para que no haga grumos, a la vez que vamos batiendo hasta obtener una especie de crema.

Cortamos el pescado a tamaño bocado y lo secamos bien (pero bien) con papel absorbente y lo salamos al gusto ( ojo si el bacalao es al punto de sal) y los pasamos por harina sacudiendo el exceso, con esto conseguiremos que el rebozado se enganche.

Ahora podemos freírlo con una sartén o con una freidora. Si lo hacemos con una sartén tendrá que ser honda y poner bastante aceite a fuego medio alto. Si lo hacemos con una freidora tendremos que quitar la rejilla pues si no se engancharía la pasta del rebozado

Sabremos que el aceite está en su punto cuando tiremos un poquito de rebozado y haga burbujas.

Cuando el aceite esté listo, pasamos los trozos de pescado enharinados por el rebozado y, con cuidado, los vamos colocando en el aceite para evitar salpicaduras.

Los freímos durante unos 3 – 4 minutos por cada lado, dependiendo del grosor de los filetes, hasta que estén dorados.

Según estén, los vamos sacando del aceite y los dejamos escurrir, mejor sobre una rejilla que sobre papel, pues quedarían menos crujientes.

Ya tenemos hecho el pescado, pero la receta original, tal como su nombre indica, nos obliga a acompañarla con patatas fritas, pero esa opción os la dejo a vuestra valoración. También suele ser habitual junto a las patatas acompañarlo de guisantes cocidos y salsa holandesa it’s up to you!.

Y, lo acompañemos o no, ya sabéis…A disfrutar!!

Boniatos fritos

Vuelve el otoño y como cada año, el otoño nos ofrece un excelente ingrediente con el que brindaremos nuevos sabores a los paladares, se trata del Boniato o batata.

Ya os he puesto otras recetas de boniato, comoel boniato dulce ,o el boniato asado con salsa de yogurt, las brochetas de boniato con glaseado de mandarina y miel, la super receta de temporada crema de boniato, calabacín y granada y el popular boniato relleno .

(Aunque en esta ocasión os voy a poner uno todavía, si cabe, más fácil, aunque no por ello menos sabrosa.

INGREDIENTES

  • 1 o 2 boniatos
  • aceite de oliva
  • sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • pimentón picante.(Opcional)
  • una pizca de curry (opcional)

PREPARACIÓN

Si sabéis freír patatas ya está todo dicho, pero de todas maneras os explico.

El método sería el mismo aunque hemos de tener en cuenta que el boniato es más dulce, por lo que, a lo mejor, tendríamos que poner un poquito más de sal.

Bien, pues empezaremos pelando los Boniatos y cortándolos en forma de tiras largas.

Una vez pelados y cortados, los freíremos en abundante aceite.

Aconsejo freírlos primero a fuego medio y volverlos a freír a fuego fuerte. Con ello conseguiremos que la parte interior esté blanda y qué la parte exterior quede bien crujiente.

Es muy importante que después de freírlos, en las dos ocasiones, los pongamos en papel absorbente para que pierdan todo el aceite.

Aderezaremos con sal y el pimentón y el curry (estos dos últimos opcionales) y serviremos junto con la salsa alioli para ir mojando.

Pues ya lo tenemos, y ahora… A disfrutar!!

“Libritos” de presa ibérica con queso azul

Os pongo una exquisita receta de libritos. Los llamamos libritos por que es la carne abierta como si fuera un libro, rellena y luego vuelta a cerrar.

Los libritos, son el típico plato de toda la vida en casa, el que nos hacía hacia nuestra madre o nuestra abuela. Pero, aunque plato típico, también podemos realzarlo sin muchos problemas.

Habitualmente los libritos se hacen de lomo, pero en esta ocasión, los haremos más sofisticados y utilizaremos presa ibérica.

La presa ibérica es el corte del cerdo ibérico de más calidad, se encuentra entre la paleta y el cabecero del lomo y de cada cerdo se obtienen dos piezas de presa  de unos 500 gr aproximadamente. Se aprecia en ella un veteado debido a la infiltracion de grasas, lo que la hace muy jugosa y sabrosa.

INGREDIENTES

  • 8 escalopes de presa ibérica que, previamente habremos pedido a nuestra carnicera que nos los abra por la mitad
  • 70 g de queso azul, tipo Roquefort o similar
  • 50 g de mozzarella de búfala
  • 60 g de virutas de jamón de bellota
  • sal y pimienta
  • 300 g de pan seco
  • 120 g de avellanas tostadas
  • 2 huevos
  • harina
  • aceite

PREPARACIÓN

Cortamos en láminas 50 g de mozzarella y desmenuzaremos 70 g de queso azul.

Estiramos los escalopes de presa ibérica con el rodillo poniendo papel sulfurizado encima, esto es opcional, pero luego para cerrarlos va mejor.

Salpimentamos, un poco, los escalopes y los rellenamos con 60 g de virutas de jamón de bellota y los quesos.

cerramos los libritos. Si no se cierran bien, siempre podéis ayudaros de un palillo mondadientes. Pero acordaros de sacarlo antes de servir

Cortamos 300 g de pan de barra seco en daditos y los freímos en una sartén con aceite. Cuando lo saquemos escurrimos el aceite.

Ponemos en la picadora el pan frito y 120 g de avellanas. Lo trituramos (Tampoco hay que triturarlo excesivamente fino, porque nos interesa que quede algún trocito para que haga «crunch» ) y lo ponemos en un plato para rebozar.

Ponemos a calentar una sartén con aceite.

ahora montaremos «la parada» para rebozar.

Batimos 2 huevos y los ponemos en un plato. Llenamos otro plato con harina.

Pasamos los libritos por harina, luego por el huevo batido y, finalmente, por el pan con avellana.

Pasarlo por harina, significa poner en harina pero justo para que quede seco, no nos interesa poner cantidades de harina. Cuando lo tengamos enharinado daremos unos golpecitos para quitar la sobrante.

Los iremos friendo en pequeñas cantidades y los dejamos en una bandeja con papel absorbente para evitar el aceite sobrante.

Ahora simplemente, tendremos que emplatar y servir. Podemos acompañarlos con una salsa tártara y un poco de ensalada. Pero eso ya va a gustos.

En cualquier caso, ya sabéis… A disfrutar!!

«Buñuelos» de calabacín Paleo

Estos «buñuelos» son un  plato vegetariano que puede llegar a ser uno de tus favoritos. 

La clave para que queden perfectos es extraer la mayor cantidad de humedad posible, aunque eso tampoco es que sea muy difícil. Además con una buena trituradora de alimentos y un par de truquitos, todavía es mucho más fácil. 

INGREDIENTES: (para 4)

  • 2 calabacines medianos, 
  • 2 cucharadas de sal
  • ¼ de taza de harina de coco
  • 1 huevo grande batido
  • 1 cucharadita de pimienta negra
  • ¼ cucharadita de pimienta de cayena, (opcional)
  • Aceite (A ser posible de coco, y si no puede ser, de oliva) 

PREPARACIÓN 

Trituraremos el calabacín con la trituradora de alimentos hasta dejarlo prácticamente como una pasta. Pondremos el calabacín rallado en un tazón grande y lo espolvorearemos con la sal y mezclaremos bien y lo dejaremos reposar un rato para que vaya soltando el agua 

Ahora es el momento de exprimir toda la humedad del calabacín porque, a nadie le gustan los buñuelos empapados. Yo suelo poner un colador encima de un bol y voy echando el calabacín en el colador y con otro bol hago presión para que vaya soltando todo el agua

Cuando tengamos el calabacín escurrido añadiremos la harina de coco, el huevo y la pimienta, lo mezclaremos bien para que quede homogéneo. 

Cuando lo tengamos homogéneo, dividimos la masa en partes más o menos iguales dependiendo de cómo de grande queramos  hacer los buñuelos. 

Cogeremos cada parte e iremos haciendo bolas que luego aplastaremos hasta conseguir una especie de empanada. 

Esto lo haremos sobre un papel de hornear o de aluminio para que no se peguen. Son un poco frágiles, así que tened cuidado al voltearlos.

Calentaremos una sartén a fuego medio-bajo. Derretimos una cucharada grande de aceite de coco en la sartén (también podemos utilizar aceite de oliva, si no tenéis de coco) 

Poner unos cuantos buñuelos en la sartén con cuidado que son frágiles. Los cocinaremos por cada lado de 3 a 5 minutos o hasta que esté bien dorado. 

Repetiremos la fritura hasta que hayamos utilizado toda la mezcla de calabacín. 

Si no hubiera suficiente habrá qué agregar más aceite a la sartén cada vez que iniciemos una nueva tanda de freir. 

Cuando los vayamos sacando de la sartén,  los iremos dejando enfriar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite

Espolvorearemos con cebollino recién cortado o perejil. 
Ya solo nos queda servir y a disfrutar!!

Costillas de cerdo en adobo de ajo

Adobos hay muchos, algunos son más complicados que otros. Pero el que os traigo aquí hoy es super sencillo. Es una manera de comer costillas que he copiado de cómo las hace mi suegro, con alguna pequeña variación. Hay algunos adobos que se complican con muchos ingredientes pero este, simplemente lleva sal, ajo y laurel y a pesar de tan pocos ingredientes el resultado es muy bueno. 

INGREDIENTES 

  • Medio kilo de costillas de cerdo
  • Unos cinco  dientes de ajo
  • Agua mineral
  • Sal
  • Un par de hojas de laurel
  • Aceite

PREPARACION

El día anterior pondremos las costillas de cerdo cortadas en un recipiente en el que pondremos sal, el laurel y el ajo cortado en láminas. Y luego lo cubriremos todo con agua buena. Si no puede ser el día anterior  por lo menos ponedlas una hora antes. 


Dejaremos que se vayan macerando hasta que queramos utilizarlas.  

Al momento que las queramos comer, solo tendremos que sacarlas del adobo y secarlas un poco con papel de cocina o con un paño seco y freírlas. Esto lo podéis hacer en sartén o en freidora (queda mejor)

Luego, solo tendréis que ponerles un poco de perejil fresco por encima y un poquito del ajo que utilizamos para adobarlas  y servirlas. Y al primer mordisco a disfrutar!!

Croquetas de calabaza

Estas espectaculares croquetas de calabaza, se hacen con una receta facilísima. Ideales para picotear o como plato principal. Están muy buenas y quedan crujientes por fuera y cremosas por dentro. 

Hay quien las hace con huevo, pero yo no les pongo, porque quedan muy buenas así y además si alguien vegetariano quiere probarlas tendrá menos problemas. 

He utilizado harina de garbanzo. Una de las principales propiedades de la harina de garbanzo, es que es una harina que no tiene nada de gluten. 

Y entre los beneficios de la harina de garbanzos está  la gran cantidad de proteínas vegetales que tiene y la fibra, que nos ayuda al tránsito intestinal y a regular el organismo.

INGREDIENTES

  • Calabaza asada, 400 gr⠀
  • Queso rallado, 200 gr (podéis utilizar cualquier queso, yo suelo mezclar varios) ⠀
  • Harina de garbanzo
  • Aceite, 
  • Sal y pimienta
  • Perejil fresco

PREPARACION

Primeramente tendremos que tener la calabaza asada. Si no la tenemos, lo haremos muy fácil. Cogemos la calabaza, la envolvemos en papel aluminio y la ponemos en el horno durante unos 30 minutos. 

A continuación, la pelamos o simplemente la cortamos y con una cuchara sacamos la pulpa de dentro. Luego aplastamos la calabaza con un tenedor hasta hacerla puré (también puedes pasarla por la picadora), está tan blanda que no te va a costar mucho.

Agregamos 4 cucharadas de harina de garbanzo , los 200 gr de queso rallado, salpimentamos a gusto y mezclamos hasta que están integrados.

Hacemos bolitas del tamaño que nos parezca más apropiados (dependiendo de si las quieres poner como aperitivo, más pequeñas o como plato principal) y las pasamos por más harina de garbanzo para rebozarlas. 

Las freímos en sartén o freidora hasta que se vean doradas, las ponemos sobre un papel absorbente para eliminar el sobrante de aceite. Ahora les ponemos un poquito de perejil, servimos y ¡A disfrutar!⠀