Gazpacho de calabacín

Empiezan los días de sol y empieza la temporada de los gazpachos. Aunque últimamente nos estamos volviendo un poco locos porque, de lo que era el típico gazpacho andaluz, hemos pasado a un montón de sopas frías que aunque se le sigue llamando gazpacho tienen poco que ver con el original.

De todas maneras, de alguna manera había que llamarlas. Pues vale, las llamaremos gazpacho ya tengan frutas u hortalizas, qué más da!!

Ya en este blog os he puesto varias recetas de gazpacho, desde el típico gazpacho pasando por el gazpacho de sandía o el gazpacho de fresas. Todos ellos muy buenos y refrescantes. Pero en esta ocasión, os pongo uno diferente, que por ser diferente, incluso es diferente en color, ya que los otros son más o menos rojos y este tiende más a verde.

Ingredientes para 4 personas

  • 4 calabacines medianos,
  • medio pimiento verde,
  • media cebolla,
  • medio pepino,
  • un diente de ajo,
  • tres rebanadas de pan sin la corteza,
  • 2 hojas de albahaca fresca,
  • Un vaso de agua fría y hielo
  • vinagre,
  • aceite de oliva virgen extra,
  • sal,

Para la guarnición :

  • dos huevos duros
  • tomates cherry

PREPARACIÓN:

primero, pondremos en remojo el pan con un poco de vinagre.

Ahora, lavaremos bien las verduras y las iremos troceando. Pondremos el calabacín, sin pelarlo en el vaso de la batidora junto con el pimiento, la cebolla, el pepino, el diente de ajo y las hojas de albahaca fresca.

Precisamente, vuelvo a recomendar, como ya he hecho en otras ocasiones, que tengáis un pequeño huerto urbano en el que poder cultivar vuestras plantas para cocinar. La albahaca estará mucho más buena si la recogemos de nuestra pequeña plantación.

Añadimos el pan y un poco de agua y batimos hasta tener una crema bien fina.

Ponemos un chorrito de aceite y un poco de sal, y seguimos triturando. Si vemos que queda muy espeso añadimos un poquito más de agua.

Probamos un poco y, de ser necesario, rectificaremos de sal, aceite o vinagre.

Si la intención es servirlo al momento podemos echar un poco de hielo y batirlo un poco más. Si por el contrario, es para luego, lo pondremos en la nevera a enfriar.

Mientras se estaba triturando, o posteriormente, haremos un par de huevos duros por el método que prefiráis. Cortaremos los tomatitos en rodajas y trocearemos los huevos duros, todo esto nos servirá de guarnición.

Serviremos el gazpacho con un poco de la guarnición por encima y acabaremos poniendo un chorreoncito de aceite.

Recordad que se ha de servir bien frío. Y ya solo nos queda coger una cuchara y….a disfrutar!!

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Ensalada de fresas, aguacate y vinagreta de miel

Aunque parecia que no iba a llegar. Al final,ha llegado la primavera y con ella, el tiempo de las fresas.

Los fresales florecen, según las variedades, desde finales del invierno hasta principios del verano, por lo que los frutos maduran durante toda la primavera y bien entrado el verano. Estas frutas desprenden un perfume inconfundible cuando se encuentran en su punto óptimo de consumo.

Además, las fresas, son ricas en vitamina C y en minerales como el hierro y el yodo, seguidos del calcio, fósforo, magnesio y potasio. Y están indicadas en personas con hipertensión arterial.

Si a eso añadimos que están buenísimas, poco faltará para que las incluyamos en nuestras recetas.

Se acostumbran a comer de postre, pues bien, démosle la vuelta. Y encontraremos una forma sencilla y exquisita de utilizarlas, por ejemplo, en una ensalada.

INGREDIENTES :

  • 200 Gramos de fresas.
  • 1 Aguacate.
  • Lechugas variadas tipo mezclum.
  • Queso de cabra
  • 100 Gramos de almendra cruda

Para la vinagreta:

  • 3 Cucharadas de vinagre (si pudiera ser de fresa o de manzana),
  • 6 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra,
  • 2 Cucharadas de miel,
  • 1 Cucharada de mostaza de Dijon,
  • Pimienta negra molida y Sal.

PREPARACIÓN :

Lavaremos bien los diferentes ingredientes para la ensalada y lo escurriremos.

Cortaremos: las lechugas variadas, las fresas y el aguacate.

Para hacer la vinagreta pondremos en un bol la miel y le daremos unos segundos en el microondas para que esté más líquida y se manipule mejor.

Cuando esté caliente, añadiremos la sal, la pimienta molida, el vinagre y la mostaza y batiremos bien hasta obtener una mezcla homogénea.

Por último, añadiremos el aceite de oliva y volveremos a remover hasta que todo quede bien ligado.

Cogeremos el queso de cabra, lo cortaremos en rodajas y en una sartén antiadherente le daremos vuelta y vuelta sin que llegue a deshacerse. En la misma sartén echaremos las almendras y las doraremos un poco. Intentemos que no se nos tuesten demasiado y se quemen. Simplemente, queremos que estén calentitas cuando las pongamos la ensalada

Cuando ya tengamos todo, emplataremos la ensalada y para finalizar, la aliñaremos con la vinagreta

Y ya estaría, y solo nos quedará servirla y… A disfrutar!!

Mongetes del ganxet “judias”

Este plato se puede hacer con cualquier tipo de judías pero utilizo la mongeta del ganxet porque es típica de mi tierra (El Vallés, Catalunya), Donde tienen Denominación de Origen Protegida. La mongeta del ganxet es una judía blanca de forma arriñonada, muy ganchuda y plana. Con una piel rugosa, pero una vez cocida es muy fina

Su principal característica alimentaria es la elevada proporción proteica, mientras que a nivel gastronómico destaca por su piel muy poco perceptible, cremosidad elevada y persistente, y sabor extremadamente suave y característico.

En esta receta, os explicaré la forma de cocerlas.Una vez aprendamos a cocerlas podremos hacerlas de 1000 maneras diferentes. Estás maneras ya os las iré mostrando en posteriores posts

Acompañando a unas salchichas

INGREDIENTES.

300 grs. de “judías”.

1 cabeza de ajos.

1 cebolla.

4 clavos de especie.

2 zanahorias.

1 hoja de laurel.

Sal.

PREPARACIÓN:

La noche anterior ponemos en remojo las “judías” en agua fría. Ponemos suficiente agua para que las cubra, pensar que las judías crecen el doble de su medida. También os digo, que cuanto mejor sea el agua más buenas estarán. De cualquier manera, si estamos seguros que mongetes del ganxet nuevas nos podríamos ahorrar el paso de dejarlas en agua por la noche. Pero ante la duda, mejor seguir este paso

Al día siguiente ponemos agua nueva en la cazuela, un puñado de sal y se ponen las judías al fuego hasta que hiervan. En el momento de hervir, las sacamos y las pasamos por agua muy fría (podemos añadir hielo) y las volvemos a poner a fuego bajo. El hecho de hervirlas y luego usar un fuego bajo y la sal, se hace para evitar que se separe la piel de la judía y queden más tiernas.

Añadimos la hoja de laurel, una cebolla entera donde habremos clavado 4 clavos de especie, 2 zanahorias troceadas y una cabeza de ajos (la cabeza de ajos, hay quien la pone entera para luego quitarla, pero como a mí me gustan esos ajos, los desengancho de la cabeza y los pongo sueltos porque luego los aprovecho)

Dejamos cocer durante 1 hora y media aproximadamente a fuego medio lento, intentando evitar que hiervan a fuego fuerte, para que no se rompan las judías.

Es importante no remover la cazuela, sino sacudirla, ya que las judías son frágiles y tenemos que intentar no romperlas..

Las podemos comer tal cual, Como salen de la olla, incluso, aprovechando el caldo de pollo escurridas En ese caso, acompañadas de un buen chorro de aceite, incluso, con unas gotitas de vinagre.

Ahora qué ya sabéis cocer las judías. Es importante que lo hagáis en cantidad, porque así las podréis conservar para otros platos. Si las envasáis podéis guardarlas en el congelador si es para más tarde o en la nevera si es para consumo próximo.

En cualquier caso, hacerlas porque vale la pena y después,… A disfrutar!!

Gambas a la plancha

Pocas comidas hay que tengan el éxito de unas gambas y sean tan fáciles de preparar.

Las gambas, gustan a casi todo el mundo y, desde luego, son paleo. Pero, por otra parte, tienen muchos beneficios. Además de tener muy pocas calorías, son ricas en proteínas y tienen pocas grasas e hidratos de carbono.

Además de nutritivas tienen un alto porcentaje de minerales saludables, en especial el yodo.

De todas maneras, si tenéis gota, el colesterol alto, o hipertensión comerlas con moderación.

INGREDIENTES:

  • Gambas o langostinos (a elegir)
  • Sal gorda
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Ajo
  • Perejil fresco

PREPARACIÓN:

Indico en los ingredientes que hay diferentes opciones a la hora de elegir el producto principal. , Gambas hay de muchos tipos. También hay diferencias de precio según temporada así que, eligiremos la que mejor se nos adapte. Es conveniente que sea grande.

Yo en esta preparación he utilizado gambon, aunque El nombre de gambon no es correcto es simplemente el nombre con el que se comercializa, habitualmente el langostino argentino

Lo primero que haremos será poner un poco de aceite a calentar y haremos una “cama” en la sartén con la sal gorda. Aquí está uno de los trucos de la receta. Esta cama de sal nos permitirá que no se enganchen las gambas a la sartén. Además, aunque pongamos mucha sal, la gamba cogerá la cantidad que precise.

Mientras se calienta el aceite, iremos picando muy pequeñitos los ajos y el perejil.

Una vez que el aceite esté caliente, ojo, sin que llegue a humear, iremos poniendo las gambas en la sartén o plancha.

Cuando veamos que empiezan a cambiar de color por un lado (Unos dos minutos) les daremos una vuelta y las pondremos por el otro durante un minuto.

Ahora, tiraremos por encima el ajo y el perejil para que vayan tomando sabor.

Como veis, una receta super fácil y además super sana.

Ya solo nos quedará servirlas y… A disfrutar!!

Berenjenas con tomate y parmesano

Inicialmente, la berenjena fue un fruto considerado de muy mala reputación ya que se pensaba que era tóxica.

Pensaban que su consumo producía locura, Y debe ser verdad, porque a mí me vuelven loco jeje.

En realidad, todas las solanáceas, incluida la berenjena o la patata, contienen alcaloides que resultan tóxicos para la salud. Por este motivo, es necesario comer el fruto cocido y en ningún caso ingerir las hojas, que son tóxicas.

Seguramente, por su mal uso,se produjeron intoxicaciones lo que le dio a esta planta su mala fama hasta el punto que se la llamó inicialmente manzana loca o manzana de la ira.

Pero no nos asustemos, las berenjenas tienen muchos beneficios. Por ejemplo, a veces ennegrecen al cortarlas. Lo que indica que la planta es rica en ácido clorogénico, que es tan antioxidante como la vitamina C.

Su consumo es muy útil para bajar el colesterol y ayuda a prevenir la arteriosclerosis, y ayuda a mejorar la circulación.

Mejoran la digestión al estimular la producción de bilis, por lo que resulta muy adecuado comerlas cuando el hígado precisa una ayuda extra para disolver las grasas, tal como ocurre en casos de insuficiencia hepática, o personas con digestiones pesadas.

A pesar de todos esos beneficios, la berenjena tiene un defecto, absorbe mucho aceite. Por eso, en esta receta procuraremos que esto no pase. Así tendremos unas berenjenas bajas en aceite y con todas sus propiedades.

INGREDIENTES (para 2)

  • 1 berenjena grande

  • 2 o 3 cucharadas de aceite AOVE

  • Agua mineral
  • 250g de tomate triturado

  • Unas hojas de albahaca

  • Orégano

  • Queso parmesano rayado

  • Sal y pimienta

PREPARACIÓN:

Empezaremos lavando la berenjena, quitándole las hojas y cortándolas en rodajas de 1 cm aproximadamente de grosor

Echaremos muy poco aceite, máximo dos cucharadas, en una sartén a fuego medio y añadiremos las berenjenas.

Subiremos el fuego y doraremos un minuto por cada lado.

Pasados los dos minutos, echaremos 3 cucharadas de agua, y volveremos a bajar a fuego medio, tapando la sartén para generar vapor y lo dejaremos así unos 3 o 4 minutos.

Voltearemos las berenjenas y repetiremos el proceso: agua, fuego medio, tapar. Aquí podemos poner un poco de aceite y dejamos unos 3 minutos más.

Cuando estén listas, añadiremos el tomate y ya sin tapa subiremos el fuego hasta evaporar el líquido.

Salpimentaremos, añadiremos el queso y apagaremos el fuego dejándolas cocer un minuto más con el calor residual.

A la hora de servir añadiremos el orégano y la albahaca y, podemos espolvorear un poco más de parmesano.

Ya, solo nos quedará acompañarlo y,… A disfrutar!!

Mazorcas de maíz con glaseado de limón y jengibre

En la receta anterior, la de pollo a la provenzal, os hablaba de un acompañamiento de mazorcas a la mantequilla de limón. La verdad, es que el limón le va muy bien a las mazorcas, pero aquí os dejo otra receta de mazorcas que también os irá perfecto como acompañamiento para cuando hagáis una barbacoa.

Esta receta, también es muy fácil y las mazorcas quedan perfectas y solo nos llevará cinco minutos de preparación y 10 de cocción.

Podéis utilizar mazorcas crudas o ya cocinadas. En este último caso es mucho más rápido, Aunque, perdemos la gràcia de servir las mazorcas con sus hojas anudadas

INGREDIENTES: (para 6):

  • 6 mazorcas de maíz cocidas o crudas con sus hojas

PARA EL GLASEADO AL JENGIBRE Y LIMÓN

  • 5 cucharadas de caldo de ave
  • 60 g de mantequilla pomada
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de corteza rallada de limón (a ser posible ecológica)
  • 1 cucharadita de sal gorda
  • 1 cucharadita de jengibre rallado

PREPARACIÓN:

Empezaremos encendiendo el fuego en la barbacoa para que vayan haciéndose las brasas. La mantendremos cerrada para que se vaya calentando.

Mientras se calienta iremos preparando el glaseado.

Para ello pondremos todos los ingredientes en un cazo y lo llevaremos a ebullición en el fuego, no es necesario que sea en el de la barbacoa.

Iremos removiendo todos los ingredientes para que se disuelvan en el caldo de ave.

Una vez llegue ebullición, lo dejaremos reducir de 5 a 7 minutos hasta que espese, lo resérvaremos caliente.

Si utilizamos mazorcas con hojas, ahora es el momento de atarlas. Para ello cortaremos un par de hojas de las más largas y las reservaremos. El resto de hojas las tiraremos hacia atrás, dándoles la vuelta, y cuando estén todas hacia atrás le haremos un nudo utilizando la hoja que habíamos descartado.

Con un pincel, pintaremos de glaseado las mazorcas. Es conveniente que las untemos bien por todas partes y nos guardemos el resto del glaseado

Bien, pues ahora vamos a hacerlas. Para ello, lo primero que tendremos que hacer es cepillar bien la parrilla de cocción.

Colocar las mazorcas a fuego medio directo, es decir con la parrilla a media altura y las mazorcas encima de las brasas. En el caso que utilicemos mazorcas con hojas, orientar estas de manera que queden lejos de las brasas para evitar que prendan.

Asaremos de 10 a 15 minutos, manteniendo tapado tanto como sea posible y dándoles la vuelta de vez en cuando volviendo a pintar con el glaseado. Manteniéndolas hasta que estén tiernas y asadas.

Para servirlas, las pondremos en una fuente y las untaremos con el resto del glaseado.

Ya solo nos quedará dar el pistoletazo de salida a nuestros amigos para que se lancen sobre ellas y, como siempre… A disfrutar!!

Muslos de pollo a la provenzal en BBQ

Parece que empieza el buen tiempo, y con él la temporada de barbacoas. Por lo que después de una buena limpieza, ha tocado poner en marcha de nuevo la barbacoa.

Como ha caído un poco de sorpresa después de tantas nevadas y días de mal tiempo, los ingredientes que teníamos a mano para hacer la inauguración, no eran muy espectaculares.

Pero así y todo, creo que el resultado ha quedado perfecto y muy digno.

Hemos hecho unos muslos de pollo a la provenzal, pero al hacerlos en bbq el resultado ha sido mucho mejor de lo esperado, por lo que os recomiendo fervientemente que os pongáis manos a la obra.

INGREDIENTES:

  • 6 muslos enteros de pollo (a ser posible de calidad contrastada)

PARA LA MARINADA

  • Un vaso de vino blanco seco
  • 6 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Una cucharada de mostaza a la antigua
  • 3 cucharadas de vinagre de vino blanco
  • 2 cucharadas de hierbas provenzales
  • 3 dientes de ajo picados
  • 2 cucharaditas de sal gorda
  • 1/2 cucharaditas de cayena molida

PREPARACIÓN:

Comenzaremos preparando la marinada. Para ello, mezclaremos todos los ingredientes en un bol grande.

A continuación, cogeremos los muslos de pollo e iremos haciendo unos cortes por ambas caras con un cuchillo afilado.

Colocaremos los muslos de pollo,
en una bandeja grande y verteremos la marinada por encima.

Remojaremos bien el pollo por ambas caras, podemos utilizar un pincel para llegar a todos los rincones. Dejaremos marinar en un sitio fresco, como la nevera, de 4 a 8 horas para que coja el gusto, si no tenéis tanto tiempo, podéis dejarlo un poco menos, pero tener en cuenta que cuanto más tiempo esté, más gusto a marinado cogerá. Sería conveniente también ir girando los muslos para que cojan sabor por ambos lados.

Lo ideal es ponerlo a marinar cuando nos vayamos a dormir, o levantarnos pronto y que lo primero que hagamos sea eso.

Cuando pase ese tiempo, sacaremos los muslos de pollo de la fuente y tiraremos la marinada.

Para cocinar, recomiendo la bbq aunque si no tenéis, también podéis utilizar una plancha, aunque…

Pondremos el carbón a arder hasta que tengamos las brasas y cocinaremos el pollo durante l hora, a fuego medio indirecto, es decir, con la parrilla a media altura y con la carne NO encima de las brasas, sino a un lado y, sobre todo, manteniendo cerrada la tapa de la bbq.

En la imagen hay más de seis muslos. Pero es que cuando hacemos barbacoa se apunta todo el mundo!!

Y ahora, os explico otro de los secretos de la barbacoa. Solo hay que dar la vuelta a la carne una vez. En este caso también. Hay muchos que se vuelven locos dándole vueltas a la carne, eso no la beneficia en nada.

Cuando ya veamos que están, cambiaremos la carne de sitio y los pondremos encima de las brasas a fuego directo durante cinco minutos dándole la vuelta también una sola vez para que así se doren por fuera y estén más crujientes.

Después, los sacaremos de la bbq y los dejaremos reposar unos minutos para que se acaben de atemperar.

Y ya solo nos quedará servirlos con algún acompañamiento como, por ejemplo la patatas tornado. O las mazorcas de maíz con mantequilla de limón

Como veréis, en esta receta hay poco trabajo ya que, trabaja por un lado la marinada, y por el otro la barbacoa. De todas maneras, quien quedaréis como reyes en la barbacoa seréis vosotros.

Ahora, repartir y, con todos nuestros amigos,…A disfrutar!!