“Libritos” de presa ibérica con queso azul

Os pongo una exquisita receta de libritos. Los llamamos libritos por que es la carne abierta como si fuera un libro, rellena y luego vuelta a cerrar.

Los libritos, son el típico plato de toda la vida en casa, el que nos hacía hacia nuestra madre o nuestra abuela. Pero, aunque plato típico, también podemos realzarlo sin muchos problemas.

Habitualmente los libritos se hacen de lomo, pero en esta ocasión, los haremos más sofisticados y utilizaremos presa ibérica.

La presa ibérica es el corte del cerdo ibérico de más calidad, se encuentra entre la paleta y el cabecero del lomo y de cada cerdo se obtienen dos piezas de presa  de unos 500 gr aproximadamente. Se aprecia en ella un veteado debido a la infiltracion de grasas, lo que la hace muy jugosa y sabrosa.

INGREDIENTES

  • 8 escalopes de presa ibérica que, previamente habremos pedido a nuestra carnicera que nos los abra por la mitad
  • 70 g de queso azul, tipo Roquefort o similar
  • 50 g de mozzarella de búfala
  • 60 g de virutas de jamón de bellota
  • sal y pimienta
  • 300 g de pan seco
  • 120 g de avellanas tostadas
  • 2 huevos
  • harina
  • aceite

PREPARACIÓN

Cortamos en láminas 50 g de mozzarella y desmenuzaremos 70 g de queso azul.

Estiramos los escalopes de presa ibérica con el rodillo poniendo papel sulfurizado encima, esto es opcional, pero luego para cerrarlos va mejor.

Salpimentamos, un poco, los escalopes y los rellenamos con 60 g de virutas de jamón de bellota y los quesos.

cerramos los libritos. Si no se cierran bien, siempre podéis ayudaros de un palillo mondadientes. Pero acordaros de sacarlo antes de servir

Cortamos 300 g de pan de barra seco en daditos y los freímos en una sartén con aceite. Cuando lo saquemos escurrimos el aceite.

Ponemos en la picadora el pan frito y 120 g de avellanas. Lo trituramos (Tampoco hay que triturarlo excesivamente fino, porque nos interesa que quede algún trocito para que haga “crunch” ) y lo ponemos en un plato para rebozar.

Ponemos a calentar una sartén con aceite.

ahora montaremos “la parada” para rebozar.

Batimos 2 huevos y los ponemos en un plato. Llenamos otro plato con harina.

Pasamos los libritos por harina, luego por el huevo batido y, finalmente, por el pan con avellana.

Pasarlo por harina, significa poner en harina pero justo para que quede seco, no nos interesa poner cantidades de harina. Cuando lo tengamos enharinado daremos unos golpecitos para quitar la sobrante.

Los iremos friendo en pequeñas cantidades y los dejamos en una bandeja con papel absorbente para evitar el aceite sobrante.

Ahora simplemente, tendremos que emplatar y servir. Podemos acompañarlos con una salsa tártara y un poco de ensalada. Pero eso ya va a gustos.

En cualquier caso, ya sabéis… A disfrutar!!

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Mongetes del ganxet “judias”

Este plato se puede hacer con cualquier tipo de judías pero utilizo la mongeta del ganxet porque es típica de mi tierra (El Vallés, Catalunya), Donde tienen Denominación de Origen Protegida. La mongeta del ganxet es una judía blanca de forma arriñonada, muy ganchuda y plana. Con una piel rugosa, pero una vez cocida es muy fina

Su principal característica alimentaria es la elevada proporción proteica, mientras que a nivel gastronómico destaca por su piel muy poco perceptible, cremosidad elevada y persistente, y sabor extremadamente suave y característico.

En esta receta, os explicaré la forma de cocerlas.Una vez aprendamos a cocerlas podremos hacerlas de 1000 maneras diferentes. Estás maneras ya os las iré mostrando en posteriores posts

Acompañando a unas salchichas

INGREDIENTES.

300 grs. de “judías”.

1 cabeza de ajos.

1 cebolla.

4 clavos de especie.

2 zanahorias.

1 hoja de laurel.

Sal.

PREPARACIÓN:

La noche anterior ponemos en remojo las “judías” en agua fría. Ponemos suficiente agua para que las cubra, pensar que las judías crecen el doble de su medida. También os digo, que cuanto mejor sea el agua más buenas estarán. De cualquier manera, si estamos seguros que mongetes del ganxet nuevas nos podríamos ahorrar el paso de dejarlas en agua por la noche. Pero ante la duda, mejor seguir este paso

Al día siguiente ponemos agua nueva en la cazuela, un puñado de sal y se ponen las judías al fuego hasta que hiervan. En el momento de hervir, las sacamos y las pasamos por agua muy fría (podemos añadir hielo) y las volvemos a poner a fuego bajo. El hecho de hervirlas y luego usar un fuego bajo y la sal, se hace para evitar que se separe la piel de la judía y queden más tiernas.

Añadimos la hoja de laurel, una cebolla entera donde habremos clavado 4 clavos de especie, 2 zanahorias troceadas y una cabeza de ajos (la cabeza de ajos, hay quien la pone entera para luego quitarla, pero como a mí me gustan esos ajos, los desengancho de la cabeza y los pongo sueltos porque luego los aprovecho)

Dejamos cocer durante 1 hora y media aproximadamente a fuego medio lento, intentando evitar que hiervan a fuego fuerte, para que no se rompan las judías.

Es importante no remover la cazuela, sino sacudirla, ya que las judías son frágiles y tenemos que intentar no romperlas..

Las podemos comer tal cual, Como salen de la olla, incluso, aprovechando el caldo de pollo escurridas En ese caso, acompañadas de un buen chorro de aceite, incluso, con unas gotitas de vinagre.

Ahora qué ya sabéis cocer las judías. Es importante que lo hagáis en cantidad, porque así las podréis conservar para otros platos. Si las envasáis podéis guardarlas en el congelador si es para más tarde o en la nevera si es para consumo próximo.

En cualquier caso, hacerlas porque vale la pena y después,… A disfrutar!!

Empanadillas de atún y huevo

Hoy os pongo otra de esas recetas super fáciles que están deliciosas y que os sacarán de algún apurillo.

Esta receta está inspirada en las deliciosas empanadillas de mi amiga Loli.

Los ingredientes son muy básicos pero siempre triunfo con ellas. Aunque si preferís cambiar de ingredientes, también podéis hacer las empanadillas de pera y queso azul.

INGREDIENTES (para 16 empanadillas)

PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos, será cocer los huevos. Aunque, en principio eso es una cosa fácil, os voy a dar algunos consejos para conseguir el huevo duro perfecto

Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que sean lo más frescos posible, ya que a mhedida que envejecen, se deshidratan y la cámara de aire que contienen en su interior aumenta de tamaño lo que provoca que floten en el agua de cocción, haciendo que el proceso no sea uniforme, y, además, la yema se reparte de forma desigual, quedando así descentrada. Esto, además de un inconveniente meramente estético, puede hacer que la yema se separe fácilmente de la clara al cortar el huevo una vez cocido.

Para estas empanadillas esto nos es igual ya que trocearemos el huevo, pero para otros platos es importante tenerlo en cuenta.

Pondremos los huevos en un cazo con agua, un poquito de sal y un chorreón de vinagre (opcional) durante unos nueve o 10 minutos hasta que estén duros. Una vez ha pasado ese tiempo lo sacaremos del agua hirbiendo y los pondremos en agua fría para que sea más fácil pelarlos.

Una vez pelados, trocearemos los huevos en trocitos pequeños y los pondremos en un bol.

De la misma manera, trocearemos las olivas y las pondremos en el mismo bol.

Vaciaremos el atún en el bol donde tenemos el huevo y las olivas.

A continuación salpimentaremos y tiraremos en el bol el tomate, mezclando todos los ingredientes.

Ahora, ayudándonos de una cucharilla, iremos rellenando las obleas, procurando que todas tengan aproximadamente la misma cantidad de relleno

Una vez repartido todo el relleno iremos cerrando las obleas, para ello, nos ayudaremos de un tenedor.

Ahora, tenemos dos opciones una de ellas es pintar o no pintar las empanadillas con el huevo que teníamos aparte. Si las pintamos quedarán más bonitas. Pero eso es opcional.

La otra opción es freírlas o hacerlas al horno. Yo últimamente las hago al horno puesto que son más sanas ya que necesitamos menos aceite.

Si preferimos freírlas, simplemente tendremos que calentar el aceite en una sartén o freidora e ir poniendo las empanadillas de poco a poco retirandolas cuando ya estén fritas.

Pero si preferís la otra opción, es decir, hacerlas al horno (cosa que recomiendo) simplemente tendréis que precalentar el horno a 200 °C y poner las empanadillas en una bandeja y, o una rejilla para hornear y espolvoreando un poquito de aceite por encima, dejarlas en el horno unos 15 minutos controlando hasta que estén en su punto.

Cualquiera de las opciones es muy buena o sea que utilizar la que queráis y ya sabéis… A disfrutar!!

Conejo al ajillo

Aunque hay personas a la que no le gusta la carne de conejo, e incluso, hay culturas en las que directamente es un animal que no se utiliza para la alimentación. Pero a mí me encanta y, además, es una carne blanca con poca grasa, adecuada para dietas bajas en calorías. Destaca por su aporte de potasio, fósforo y calcio y encima es económica.

Hoy os pongo una receta tradicional. Se trata del conejo al ajillo. Aunque, el conejo se puede preparar de muchas maneras, esta es una de las más típicas. Además, es muy fácil y muy sabrosa

Veréis que necesitaremos muy pocos ingredientes y además, es muy fácil de hacer y, si a eso le añadimos que queda muy sabroso pues, ya tenemos una nueva receta para nuestra lista de recetas.

INGREDIENTES:

  • Un conejo troceado
  • Una cabeza de ajos
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen
  • Tomillo
  • Romero
  • Sal y Pimienta

PREPARACIÓN :

Cuando compremos el conejo podemos comprarlo, entero y que nos lo troceen pero, también podemos comprarlo ya troceado y elegir las partes que más nos gusten. A mí, concretamente me gustan más los muslos, pues tienen más carne y menos huesos y entonces, cuando compro conejo compró la parte de los muslos. Pero cada uno que lo haga a su elección.

Lavamos la carne bajo el grifo, la dejamos escurrir y después la salpimentamos. También la condimentaremos con tomillo y romero, a ser posible fresco.

Sacaremos los dientes de ajo de la cabeza pero no los pelaremos, solo los machacaremos. Para ello machacaremos cada diente con la mano o con la hoja del cuchillo. Esto lo hacemos porque de esta manera el ajo deja salir mejor los jugos. En principio contaremos una cabeza de ajo, pero si os gusta mucho el ajo podéis poner alguna más, porque al final quedan muy buenos y así no habrán peleas.

A continuación, en una cazuela de buen tamaño echaremos un chorreón de aceite de oliva virgen y la pondremos a calentar.

Cuando el aceite esté caliente, incorporaremos los ajos machacados. Iremos dorando los ajos a fuego suave removiendo de vez en cuando, ya que nos interesa que se cocinen lentamente y queden bien dorados, pero no que se nos quemen. Cuando estén listos los apartamos para más adelante.

En la misma cazuela echaremos el conejo troceado, y lo freiremos en el mismo aceite en el que habíamos dorado los ajos. Subiremos la intensidad del fuego para cocinarlo a fuego medio-alto, removiendo de vez en cuando para que el conejo se marque bien por todos lados.

Una vez tengamos la carne sellada, agregaremos el vino a la cazuela, y subimos el fuego para que el alcohol se evapore, tardará unos 5 minutos. Pasados esos minutos se habrá formado una salsa entre el aceite, el vino y los jugos que fue soltando el conejo.

Incorporaremos de nuevo los dientes de ajo que teníamos reservamos y podemos añadir alguna hierba aromática más y rectificar de sal.

Volveremos a bajar el fuego a fuego medio y en unos 20-25 minutos el conejo deberá estar ya listo para servir.

Ya solo nos quedará emplatar y… a disfrutar!!

Turrón de coco y chocolate negro

Esta es una receta que os tendría que haber puesto unos días antes, pero se me han liado las fiestas no sabéis de qué manera.

Pero bueno, por si acaso, ya os puse otra de receta de turrón de chocolate las navidades pasadas.

Aquella era de chocolate, pero, si lo que os gusta es el coco este será vuestro turrón para las siguientes navidades o para cuando queráis.

INGREDIENTES:

  • 150g de coco rallado
  • 60g de aceite de coco
  • 4 o 5 dátiles sin hueso
  • 50g de chocolate negro
  • 5g de aceite de coco para la cobertura de chocolate

PREPARACIÓN

Pondremos el coco rallado, el aceite y los dátiles (que previamente habremos troceado) en la trituradora. Como es invierno, es probable que el aceite de coco este solidificado, por lo que antes de meterlo en la trituradora será conveniente ponerlo un poco, unos segundos, en el microondas.

Bueno, pues iremos triturando hasta tener una pasta homogénea.

Meteremos esa pasta en un molde, el cual podremos forrar previamente con papel film para poder desmoldarlo mejor. Una vez introducida la masa en el molde, deberemos apretarla bien intentando que nos quede un grosor uniforme.

Meteremos el molde unos 15 minutos en el congelador.

Mientras, pondremos el chocolate negro en un bol junto a los 5g de aceite de coco y lo introducimos en el microondas a intervalos de 30 segundos, e iremos removiendo hasta que quede derretido.

Dejaremos que el chocolate atempere un poco y sacaremos el molde del congelador.

Extenderemos el chocolate por encima de la capa de coco intentando que quede uniforme puesto que será la base de nuestro turrón.

Ahora lo pondremos en la nevera hasta que el chocolate endurezca.

Para servir, solamente tendremos que desmoldar dando la vuelta al molde y quitaremos el film. Hay que tener en cuenta que a temperatura ambiente se ablanda, por lo que será recomendable comerlo recién sacado de la nevera,

Como ya os dije con el de chocolate, que sea un turrón saludable no quiere decir que nos pongamos ciegos comiendo, porque siguen siendo una fuente muy potente de energía.

Y bueno, pues felices fiestas y… a disfrutar!!

Bacallà a la llauna (bacalao a la lata)

El bacalao se puede hacer de mil maneras, de hecho en este blog os he puesto bastantes:

  • En forma de empedrat
  • En salsa con angulas
  • Al horno con crujiente de corteza de cerdo.
  • Y más…

El bacalao siempre  ha sido un pescado muy sufrido Gracias a su buena conservación, por lo que ha sido habitualmente el único pescado de las zonas de interior (por suerte esto ha cambiado) pero esta costumbre dio recetas fantásticas.

Hoy os pongo esta receta típica Catalana (con algún toque paleo)

El bacalao a la (llauna) “lata” es un plato típico de la cocina catalana. Algunos lo consideran una receta típica barcelonesa. En las tierras de Lleida es famosa una versión caracterizada por añadir judías

Se llama a la lata porque se hace encima de una bandeja de horno, en tiempos antiguos este tipo de bandejas tenían los laterales muy altos y daba una sensación de que fuera una lata. Aunque no os pongáis nerviosos porque también lo podéis hacer en una cazuela de barro o de cualquier otro tipo

INGREDIENTES (para 2)

400 g. de bacalao al punto de sal

  • Una cucharadita de pimentón de la Vera
  • 1 vaso de vino blanco (en este caso como me sobraba vino rosado usé ese)
  • 3 dientes de ajo
  • Harina de trigo sarraceno
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil fresco
  • Sal (opcional)
  • PREPARACIÓN:

Cortaremos el bacalao en trozos medianos, si están mojados, los secaremos, una vez secos los salpimentamos y los  enharinamos. He utilizado harina de trigo sarraceno (fajol) porque además de ser sana no tiene gluten y así esta receta puede ser ideal para celíacos. Pues así lo haremos, Los pasaremos por la harina de trigo sarraceno para que queden bien rebozados.

Añadiremos el aceite a la sartén y lo calentaremos. Cuando el aceite esté caliente incorporaremos los trozos de bacalao enharinados y los freímos a fuego medio.

Cuando estén fritos los sacamos y los colocamos en nuestra llauna o en el recipiente que decidáis, de barro o en la llauna si habéis optado por este recipiente.

Cortamos en láminas los dientes de ajo y los doramos en el mismo aceite donde hemos frito el bacalao.

Cuando empiecen a coger color añadimos el pimentón e inmediatamente después el vaso de vino. Se suele hacer con vino blanco pero yo, en esta ocasión, tenía vino rosado que me había sobrado de la comida anterior así que lo puse, la verdad que también queda muy bueno.

Una vez puesto el vino,  lo dejaremos hervir para que se evapore el alcohol. Una vez evaporado el alcohol vertemos el contenido de la sartén sobre los lomos de bacalao que tenemos en la llauna. 

Mientras tanto ponemos el horno a calentar a 180 °C

Picamos el perejil bien pequeñito y  y lo echamos por encima del bacalao.

Y por último lo hornearemos a 180° C durante unos 10-15 minutos.

Servimos bien caliente.

y ya sabeis, a disfrutar!!

Rovellons (Níscalos)

Este año está siendo bastante parco en setas, la falta de lluvia i el frío que ha llegado de golpe no han sido la mejor ayuda para que salgan.

Pero bueno, que sería de la cocina de otoño sin las setas

Las setas las podemos hacer de mil maneras pero a veces, menos es más.  Esta receta es tan sencilla que parece mentira que pueda estar tan rica.

Aunque los llamo níscalos en mi casa siempre se han llamado rovellons, que es el nombre en catalán.   El lactarius deliciosus cambia de nombre dependiendo de la  región además  de níscalo y rovellón, también se conoce como rebollón, reboñuelo, esne gorri, etc.

De cualquier manera, se llamen como se llamen están deliciosos. Lo mejor sería que aprovecharais y salieras a recolectarlos al bosque, y a ser posible con amigos. Pero si no queda mas remedio, siempre se pueden comprar.

Sobre todo si los recolectáis tenéis que saber perfectamente que, lo que estáis recogiendo es comestible, ante cualquier duda rechazar cualquier cosa por poco sospechosa que sea.

INGREDIENTES: (para 2)

  • Unos cuantos rovellons (unos 300gr, dependiendo de la suerte 😉)
  • 3 dientes de ajo
  • Un poco de perejil picado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

PREPARACIÓN.

rimeramente limpiaremos las setas, hay muchas “normas” no escritas de cómo limpiar las setas, hay quien dice que no hay que mojarlas en absoluto y quien dice que se pueden mojar un poco. De cualquier forma lo más importante es limpiarlas bien y vigilar que no tengan “inquilinos”.

Una vez limpias, las secaremos y si hubiera alguna un poco grande la trocearemos para que todas tengan un tamaño parecido.

Pondremos el aceite en una sartén y lo calentaremos. A continuación pondremos un ajo cortado en láminas y lo dejaremos un rato para que el aceite coja gusto. Ojo que no se nos queme que sino sabe mal.

Cuando el ajo está frito, lo sacamos de la sartén y echamos las setas. Las removeremos un poco, intentado que no se rompan.

Mientras tanto haremos una picada con el resto de los ajos esta vez cortados muy pequeños, el perejil, la sal y el aceite.

Cuando las setas prácticamente estén, las pintaremos con la picada haciendo que esta cubra sobre todo las láminas de las setas.

Una vez hecho esto, las dejaremos un poco más para que cojan el gusto y rectificaremos de sal.

Ahora solo nos quedará servir y ver cómo con poca cosa tendremos un manjar exquisito. Y como siempre, a disfrutar!!