pollo con bacon y salsa gorgonzola

Hola, hoy voy a poneros un plato que por un bajo coste nos proporciona una comida exquisita.

Parece ser, que el pollo, si hablamos de carne, es uno de los alimentos más consumidos, y eso también se refleja en este blog ya que, si de recetas de pollo se trata, podéis encontrar un montón y en diferentes formatos:

En brochetas , en rollos , al horno , en Wock, pegajoso, y muchos más. Cualquiera de ellos a parte de económico, delicioso.

Veremos, pues, como hacemos este pollo con bacon y salsa gorgonzola

INGREDIENTES (para 3)

  • 400g de pechuga de pollo fileteada
  • 12 lonchas de bacon
  • 15 cl de vino blanco
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • Perejil
  • Para la Salsa :
    • 20 cl de nata líquida
    • 150g de Gorgonzola
    • 1 cucharadita de maicena (opcional)

    PREPARACIÓN:

    Empezaremos cortando los filetes en tiras y salpimentándolos, luego, los enrollaremos sobre sí mismo y cuando tengamos la carne enrollada, enrollaremos el Bacon por encima. Con ello, conseguiremos un “paquete” de carne envuelta en Bacon. Para que no se deshaga, podemos atarlo con hilo de cocinar o, lo que es más fácil, con un palillo.

    Iremos precalentando el horno a 200°C..

    Pondremos a calentar una sartén con un poco de aceite, cuando el aceite esté caliente doraremos los “paquetes” de carne.

    A medida que estén dorados, los iremos poniendo en una bandeja de horno

    Cuando estén todos en la bandeja, añadiremos el vino blanco y hornearemos entre 10 y 15 minutos.

    Mientras se hornea la carne, iremos preparando la salsa.

    Para ello, colocaremos la nata y el queso en una cacerola y calentaremos a fuego lento mezclando con una espátula.

    Simplemente, dejando reducir un poco la nata y moviendo para deshacer el queso nos quedará una buena salsa, pero, si preferís, podéis espesarla añadiendo un poco de maicena. Para ello, disolveremos la maicena en una cuchara con agua fría y la incorporaremos a la salsa dejándola a fuego lento 2 minutos más.

    Serviremos la carne acompañada de la salsa con un poco de perejil fresco picado.

    Y, como siempre… A disfrutar!!

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    Tiras de pollo crujientes

    Otra vez pollo, pues sí, está demostrado que el pollo es una de las carnes que más nos gustan.

    Pero como ya os he dicho en alguna otra ocasión, lo último que queremos es que el pollo se vuelva aburrido. Para eso vamos a reinventarlo.

    Del pollo, podríamos decir que tiene un bajo contenido en grasas, que tiene un alto contenido en proteínas y aminoácidos, que es rico en minerales y vitaminas y bajo en colesterol, que es muy fácil de digerir y por encima de todo, que está riquísimo.

    Y si vamos cambiando las maneras de cocinarlo nos dará muchos beneficios y también alegrías.

    INGREDIENTES (para 4)

    • 500 grs. Pechuga de pollo en tiras
    • 1/2 cucharadita de pimentón
    • 50 gr. de queso rallado
    • 50 gr. de cereales
    • 1 dl. de aceite de oliva
    • 1 pastilla de caldo de pollo
    • Ajo en polvo
    • Perejil seco

    PREPARACIÓN

    Empezaremos cortando las pechugas de pollo en tiras. Las mojaremos en aceite haciéndole un pequeño masaje y cuando estén impregnadas en aceite las salpimentaremos.

    Pondremos en la trituradora los cereales, el queso rallado, el pimentón, la pastilla de caldo desmenuzada, el ajo y el perejil y trituraremos hasta hacer una mezcla para rebozar. Precalentaremos el horno a 220ºC

    Rebozaremos las tiras de pollo con la mezcla consiguiendo que queden bien impregnadas.

    En una bandeja de horno pondremos papel de hornear y distribuiremos las tiras de pollo.

    Hornearemos durante unos 10 minutos a 220ºC.

    Serviremos caliente y, ya sabéis…a disfrutar!!

    Pizza tartufo e funghi o pizza de setas y trufa

    Voy a poner una receta, que en principio no es paleo, a no ser que utilicéis algunas de las bases de pizza paleo que os he ido mostrando en el blog como la base de pizza de boniato o la de coliflor. Utilicéis alguna de estas masas o cualquier otra el resultado es espectacular.

    Veréis que la foto es de solo un trocito de pizza, pero es que cuando la hice tenía la casa llena de amigos y a la que me di cuenta había desaparecido el resto. Con esto quiero decir que sale buenísima. Ah! Y que mis amigos tiene la mano muy larga ja ja.

    La verdad, es que con los pocos ingredientes que lleva el resultado es sorprendente

    INGREDIENTES:

    • Una base de pizza (vosotros mismos, ya sabéis)
    • Unos cuantos champiñones cortados en láminas.
    • Una trufa negra.
    • Aceite de trufa.
    • Un ajo
    • Mozzarella fresca
    • Un trozo de Gorgonzola (O cualquier otro queso que os guste)

    PREPARACIÓN

    Extenderemos bien la base de la pizza para que quede muy delgadita.

    Cortaremos en laminas el diente de ajo y los champiñones. Pondremos una sartén a calentar con un poquito de aceite de trufa.

    Pondremos a confitar los champiñones y el ajo, digo a confitar porque interesa hacerlos a fuego lento para que vayan cogiendo el gusto del ajo y nos queden sabrosos.

    Cuando ya estén confitados, Quitaremos el ajo, salpimentaremos y reservaremos.

    Mientras los champiñones se confitan, cogeremos la masa de pizza e iremos poniendo trocitos de mozzarella en los bordes. Bordes que iremos doblando hacia dentro hasta envolver el queso.

    Ahora, pondremos un poco de aceite de trufa en la base de la pizza y añadiremos los champiñones.

    A continuación pondremos los diferentes tipos de queso que hayamos elegido. En esta ocasión yo he utilizado gorgonzola y mozzarella rayada y sin rayar, aunque podéis elegir algún otro tipo de queso, pero hay que tener en cuenta que sea un queso que funda bien.

    Pre calentaremos el horno a 220 °C

    Una vez extendido el queso, cogeremos la trufa y la rayaremos por encima de la pizza. Y por último volveremos a ponerle un chorrito de aceite de trufa.

    Hecho esto, la meteremos en el horno durante unos 12 minutos (comprobando que se dore pero que no se queme) y ya solo tendremos que sacarla del horno y poner un poco más de aceite de trufa por encima y servir. Y como siempre, a disfrutar!!

    Hojaldre con calabacín y bacon

    He visto que os encantan las recetas con hojaldre. Pues, para hacerlos felices voy a poneros otra que también está muy rica.

    INGREDIENTES:

    • 1 Base de masa hojaldre refrigerada (rectangular o redonda, según lo que vayáis a hacer, si la cogéis redonda podéis hacer una quiche)
    • 1/2 Sobre de queso rallado tipo para gratinar
    • 150 g de bacon cortado en trocitos
    • 125 ml de nata líquida
    • 2 calabacines grandes
    • 1 Pastilla de caldo de pollo concentrado
    • 1 Cebolla picada
    • 2 Huevos
    • Sal

    Comenzaremos lavando y cortando los calabacines en rodajas finas. Podéis dejar la piel o quitársela como más os guste.

    En una sartén, pondremos aceite y empezaremos a freír el calabacín junto con la cebolla que previamente habremos picado pequeña. Desmenuzaremos la pastilla de caldo y la añadiremos a freír junto al calabacín y la cebolla y añadiremos una pizca de sal.

    Cuando la cebolla y el calabacín estén casi fritos, añadiremos el bacon e iremos moviendo para que se sofría todo. Si durante este proceso nos quedáramos cortos de aceite podemos poner un poquito más.

    Mientras se acaba de hacer lo que hay en la sartén, precalentaremos el horno a 180°C.

    Cuando los calabacines estén bastante hechos, veréis que quedan muy blandos, entonces añadiremos el bacon en trocitos Y dejaremos freír un poco más.

    Cuando veamos que ya se han cocinado el calabacín y el bacon, lo sacaremos de la sartén y lo reservaremos.

    Si nos hubiéramos pasado de aceite, antes de reservar lo colaremos, puesto que no nos interesa nada que quede grasiento.

    Pondremos en una bandeja el hojaldre, si queréis lo podemos poner en un molde y hacer una quiché, pero también lo puedes poner directamente en la bandeja del horno con papel de hornear y tendremos un hojaldre rectangular. Lo hagamos como lo hagamos, estarás igual de bueno.

    Pondremos el hojaldre en el horno pero antes, pincharemos la masa para que no suba demasiado. Otra opción es poner legumbres secas tipo garbanzos para que hagan peso, pero pinchándolo bien hace el mismo efecto.

    Hornearemos la masa durante unos 10 minutos.

    En un bol, mezclaremos la nata, los huevos y el queso batiendo bien hasta tener una masa pastosa.

    Sacaremos la masa del horno y quitaremos las legumbres, si habíamos puesto, o acabaremos de pinchar un poco para que la parte central se deshinche.

    Colocaremos el calabacín y el bacon por encima de la masa ocupando todo el hojaldre exceptuando un poquito por los lados.

    Justo encima pondremos la mezcla de huevos, nata y queso extendiéndola bien para que cubra todo el calabacín.

    Volveremos a hornear durante 10 minutos a 180ºC.

    Cuando el hojaldre (o la quiche) esté doradita, ya está lista. 

    Ahora, solo nos quedará repartirla en raciones y… A disfrutar!!

    Ensalada de fresas, aguacate y vinagreta de miel

    Aunque parecia que no iba a llegar. Al final,ha llegado la primavera y con ella, el tiempo de las fresas.

    Los fresales florecen, según las variedades, desde finales del invierno hasta principios del verano, por lo que los frutos maduran durante toda la primavera y bien entrado el verano. Estas frutas desprenden un perfume inconfundible cuando se encuentran en su punto óptimo de consumo.

    Además, las fresas, son ricas en vitamina C y en minerales como el hierro y el yodo, seguidos del calcio, fósforo, magnesio y potasio. Y están indicadas en personas con hipertensión arterial.

    Si a eso añadimos que están buenísimas, poco faltará para que las incluyamos en nuestras recetas.

    Se acostumbran a comer de postre, pues bien, démosle la vuelta. Y encontraremos una forma sencilla y exquisita de utilizarlas, por ejemplo, en una ensalada.

    INGREDIENTES :

    • 200 Gramos de fresas.
    • 1 Aguacate.
    • Lechugas variadas tipo mezclum.
    • Queso de cabra
    • 100 Gramos de almendra cruda

    Para la vinagreta:

    • 3 Cucharadas de vinagre (si pudiera ser de fresa o de manzana),
    • 6 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra,
    • 2 Cucharadas de miel,
    • 1 Cucharada de mostaza de Dijon,
    • Pimienta negra molida y Sal.

    PREPARACIÓN :

    Lavaremos bien los diferentes ingredientes para la ensalada y lo escurriremos.

    Cortaremos: las lechugas variadas, las fresas y el aguacate.

    Para hacer la vinagreta pondremos en un bol la miel y le daremos unos segundos en el microondas para que esté más líquida y se manipule mejor.

    Cuando esté caliente, añadiremos la sal, la pimienta molida, el vinagre y la mostaza y batiremos bien hasta obtener una mezcla homogénea.

    Por último, añadiremos el aceite de oliva y volveremos a remover hasta que todo quede bien ligado.

    Cogeremos el queso de cabra, lo cortaremos en rodajas y en una sartén antiadherente le daremos vuelta y vuelta sin que llegue a deshacerse. En la misma sartén echaremos las almendras y las doraremos un poco. Intentemos que no se nos tuesten demasiado y se quemen. Simplemente, queremos que estén calentitas cuando las pongamos la ensalada

    Cuando ya tengamos todo, emplataremos la ensalada y para finalizar, la aliñaremos con la vinagreta

    Y ya estaría, y solo nos quedará servirla y… A disfrutar!!

    “Libritos” de presa ibérica con queso azul

    Os pongo una exquisita receta de libritos. Los llamamos libritos por que es la carne abierta como si fuera un libro, rellena y luego vuelta a cerrar.

    Los libritos, son el típico plato de toda la vida en casa, el que nos hacía hacia nuestra madre o nuestra abuela. Pero, aunque plato típico, también podemos realzarlo sin muchos problemas.

    Habitualmente los libritos se hacen de lomo, pero en esta ocasión, los haremos más sofisticados y utilizaremos presa ibérica.

    La presa ibérica es el corte del cerdo ibérico de más calidad, se encuentra entre la paleta y el cabecero del lomo y de cada cerdo se obtienen dos piezas de presa  de unos 500 gr aproximadamente. Se aprecia en ella un veteado debido a la infiltracion de grasas, lo que la hace muy jugosa y sabrosa.

    INGREDIENTES

    • 8 escalopes de presa ibérica que, previamente habremos pedido a nuestra carnicera que nos los abra por la mitad
    • 70 g de queso azul, tipo Roquefort o similar
    • 50 g de mozzarella de búfala
    • 60 g de virutas de jamón de bellota
    • sal y pimienta
    • 300 g de pan seco
    • 120 g de avellanas tostadas
    • 2 huevos
    • harina
    • aceite

    PREPARACIÓN

    Cortamos en láminas 50 g de mozzarella y desmenuzaremos 70 g de queso azul.

    Estiramos los escalopes de presa ibérica con el rodillo poniendo papel sulfurizado encima, esto es opcional, pero luego para cerrarlos va mejor.

    Salpimentamos, un poco, los escalopes y los rellenamos con 60 g de virutas de jamón de bellota y los quesos.

    cerramos los libritos. Si no se cierran bien, siempre podéis ayudaros de un palillo mondadientes. Pero acordaros de sacarlo antes de servir

    Cortamos 300 g de pan de barra seco en daditos y los freímos en una sartén con aceite. Cuando lo saquemos escurrimos el aceite.

    Ponemos en la picadora el pan frito y 120 g de avellanas. Lo trituramos (Tampoco hay que triturarlo excesivamente fino, porque nos interesa que quede algún trocito para que haga “crunch” ) y lo ponemos en un plato para rebozar.

    Ponemos a calentar una sartén con aceite.

    ahora montaremos “la parada” para rebozar.

    Batimos 2 huevos y los ponemos en un plato. Llenamos otro plato con harina.

    Pasamos los libritos por harina, luego por el huevo batido y, finalmente, por el pan con avellana.

    Pasarlo por harina, significa poner en harina pero justo para que quede seco, no nos interesa poner cantidades de harina. Cuando lo tengamos enharinado daremos unos golpecitos para quitar la sobrante.

    Los iremos friendo en pequeñas cantidades y los dejamos en una bandeja con papel absorbente para evitar el aceite sobrante.

    Ahora simplemente, tendremos que emplatar y servir. Podemos acompañarlos con una salsa tártara y un poco de ensalada. Pero eso ya va a gustos.

    En cualquier caso, ya sabéis… A disfrutar!!

    Berenjenas con tomate y parmesano

    Inicialmente, la berenjena fue un fruto considerado de muy mala reputación ya que se pensaba que era tóxica.

    Pensaban que su consumo producía locura, Y debe ser verdad, porque a mí me vuelven loco jeje.

    En realidad, todas las solanáceas, incluida la berenjena o la patata, contienen alcaloides que resultan tóxicos para la salud. Por este motivo, es necesario comer el fruto cocido y en ningún caso ingerir las hojas, que son tóxicas.

    Seguramente, por su mal uso,se produjeron intoxicaciones lo que le dio a esta planta su mala fama hasta el punto que se la llamó inicialmente manzana loca o manzana de la ira.

    Pero no nos asustemos, las berenjenas tienen muchos beneficios. Por ejemplo, a veces ennegrecen al cortarlas. Lo que indica que la planta es rica en ácido clorogénico, que es tan antioxidante como la vitamina C.

    Su consumo es muy útil para bajar el colesterol y ayuda a prevenir la arteriosclerosis, y ayuda a mejorar la circulación.

    Mejoran la digestión al estimular la producción de bilis, por lo que resulta muy adecuado comerlas cuando el hígado precisa una ayuda extra para disolver las grasas, tal como ocurre en casos de insuficiencia hepática, o personas con digestiones pesadas.

    A pesar de todos esos beneficios, la berenjena tiene un defecto, absorbe mucho aceite. Por eso, en esta receta procuraremos que esto no pase. Así tendremos unas berenjenas bajas en aceite y con todas sus propiedades.

    INGREDIENTES (para 2)

    • 1 berenjena grande

    • 2 o 3 cucharadas de aceite AOVE

    • Agua mineral
    • 250g de tomate triturado

    • Unas hojas de albahaca

    • Orégano

    • Queso parmesano rayado

    • Sal y pimienta

    PREPARACIÓN:

    Empezaremos lavando la berenjena, quitándole las hojas y cortándolas en rodajas de 1 cm aproximadamente de grosor

    Echaremos muy poco aceite, máximo dos cucharadas, en una sartén a fuego medio y añadiremos las berenjenas.

    Subiremos el fuego y doraremos un minuto por cada lado.

    Pasados los dos minutos, echaremos 3 cucharadas de agua, y volveremos a bajar a fuego medio, tapando la sartén para generar vapor y lo dejaremos así unos 3 o 4 minutos.

    Voltearemos las berenjenas y repetiremos el proceso: agua, fuego medio, tapar. Aquí podemos poner un poco de aceite y dejamos unos 3 minutos más.

    Cuando estén listas, añadiremos el tomate y ya sin tapa subiremos el fuego hasta evaporar el líquido.

    Salpimentaremos, añadiremos el queso y apagaremos el fuego dejándolas cocer un minuto más con el calor residual.

    A la hora de servir añadiremos el orégano y la albahaca y, podemos espolvorear un poco más de parmesano.

    Ya, solo nos quedará acompañarlo y,… A disfrutar!!