Salsa César 


La salsa César es una de las más populares, para poner en ensaladas. Ya os puse la receta de la ensalada César pero os voy a poner la salsa sola por si os hace falta y así será mucho más fácil de localizar por si queréis ponerla de condimento en cualquier otro tipo de ensalada pues aunque su uso más habitual es para acompañar a la famosa ensalada, es ideal también para sandwichs y hamburguesas, sobre unas patatas asadas, y para picoteos varios.

La salsa César tiene mucha fama, pero, a la vez, tiene un montón de recetas diferentes. De hecho si me seguís ya empezaréis a conocerme y sabréis que, insisto en que cada cual puede hacer las variaciones que crea conveniente de cualquier receta puesto que eso da vida a La Cocina. 

Cualquiera que haga una salsa es probable que te diga que la suya es la auténtica o que la suya es la mejor. Ok, me lo creo, la mía no lo es, pero a mí y a mi familia nos gusta esta, ósea, que esta es la receta que os voy a poner. De hecho, la Salsa César fue registrada como propia en 1948 por su creador, el chef italiano César Cardini, con el nombre de “Cardini`s Original Caesar Dressing Mix”, pues esa será la buena, ¿no?😉

Cuando vayáis a utilizar esta salsa, recomiendo que la hagáis a principio de empezar a cocinar para que así la salsa vaya reposando y que no la sirváis hasta el último momento para que no reblandezca la ensalada. 

INGREDIENTES

  • 1 huevo.
  • 50 ml de aceite de oliva 
  • 4 anchoas en salazón.
  • 1 cucharadita de salsa Perrins.
  • 1/2 cucharadita de vinagre de manzana.
  • 1 cucharadita de mostaza antigua.
  • 1 cucharada sopera de zumo de limón.
  • 1/2 diente de ajo ( o menos si no queréis que pique(siempre quitando el germinado))
  • 50 gr de queso parmesano rallado.
  • Pimienta negra recién molida al gusto.

La elaboración, nada más fácil que introducir todos los ingredientes en la batidora y batir hasta que nos quede una textura de salsa. 

Aconsejo poner poco aceite al principio e ir incrementándolo a medida que batimos, puesto que si ponéis todo al principio es posible que os quede demasiado espesa y de esta manera podréis hacerla con la densidad que os guste más (si la queréis para hamburguesas o patatas o similares poned más aceite y quedará más espesa)

Una vez la tengamos hay que probar a ver si está en su punto y rectificar si fuera necesario. Bueno pues ya solo queda servirla y que nos sirva de acompañamiento para una ensalada César o para cualquier otra cosa

En cualquier caso, ya sabéis, a disfrutar!!

“SALSA” DE ARANDANOS Y MANGO

Concretamente esto que os explico a continuación no es una salsa propiamente dicha, quizás lo podríamos calificar como Topping más que como salsa, pero, bueno, lo pongo así porque en realidad lo utilizo para condimentar y por lo tanto se parece a una salsa

Está simple y deliciosa salsa se puede hacer más o menos picante, dependiento del gusto de cada uno. En cualquier caso la combinación del picante con el dulce del arandano y del mango hacen de esta un interesante mezcla.  

INGREDIENTES

  • 1/2 taza de mango pelado y cortado en trozos pequeños
  • 1/2 taza de arándanos (si son secos, rehidratar ) también cortados
  • 1/2 cebolla roja picada
  • 1/2 chile picado (opcional)
  • El jugo de 1 limón
  • Unas hojas de cilantro fresco, picado
  • Sal y pimienta

PREPARACIÓN 

Si hemos cortado todo lo suficientemente pequeñito lo pondremos en un bol, si por el contrario tenemos los trozos grandes y los queremos poner en una picadora y darle un toque (pequeño) para titulado para que quede todo pequeñito también lo podemos hacer, con cuidado. Ahora añadiremos el jugo de limón salpimentamos y ya lo tenemos preparado para utilizar. 

Hay que tener en cuenta dos cosas, primero el chile hay que comprobar si pica mucho y poner más o menos dependiendo de nuestro gusto (yo suelo poner muy poco) y por otra parte, el cilantro intentar no poner demasiado porque puede robar todo el gusto de la salsa 


Este topping es muy efectivo para poner sobre las ensaladas o sobre algún aguacate con gambas. En cualquier caso ya sabéis, a disfrutar!

Hummus de brócoli 

Otra vez, como ya pasó en la salsa de dippear, tenemos un problema con el nombre. En esta ocasión he puesto hummus y ya está! Aunque ya sabéis que el hummus es una crema de puré de garbanzos cocidos con zumo de limón, que incluye pasta de tahina y aceite de oliva. He decidido, sin embargo, que no me voy a romper la cabeza buscando nombres, a partir de ahora, todas las salsas que sirvan para untar o que lleven tahini, o parezcan un hummus las llamaré hummus  y nos ahorraremos problemas. 

Esta receta la he hecho porque me sobraba un poco de brócoli de una preparación anterior y no sabía cómo hacerlo. Así que utilizando algunas otras recetas que tengo de hummus y variando un poco los ingredientes me ha quedado así y la verdad, es que no está nada mal (Como mínimo ha quedado buena, fácil y curiosa)

INGREDIENTES  ( 4 Porciones)

  • 2 tazas de floretes de brócoli 
  • ¼ de taza de tahini
  • ¼ de taza de nueces 
  • 3 dientes de ajo enteros sin pelar
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • ¼ cdta de pimienta de Cayena
  • 1 ½ cucharada de jugo de limón
  • pimienta para decorar

PREPARACIÓN 

Lo primero que haremos será poner las nueces en remojo, a ser posible unas dos horas mínimo (pero si ha de ser menos, tampoco pasa nada). Cuando las saquemos las secaremos con un papel absorbente

Precalentamos el horno a 215ºC

Colocaremos los floretes de brócoli con los dientes de ajo en una bandeja de hornear, ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva y lo asaremos durante 15-20 minutos volteando a media cocción y cuidado que no se queme. 

Retiraremos del horno y pelaremos los dientes de ajo.

Colocaremos el brócoli  asado, el ajo pelado, las nueces, el tahini, el jugo de limón, la pimienta de cayena, unas dos cucharadas de aceite de oliva y 2 cucharadas de agua en una batidora y mezclaremos hasta que estén bien trituradas y queden con la textura del hummus.

Sazonaremos al gusto con sal, regaremos con aceite de oliva, espolvoreamos un poco de pimienta y ya podremos servir y disfrutar!!.

Pollo en salsa con champiñones

Esta receta siendo muy fácil tiene un magnífico resultado. Podremos transformar una simple pechuga de pollo en un fantastico manjar. En esta receta es utilizado whisky. La verdad es que queda muy bien tanto si pones whisky como vino blanco, lo que pasa es que yo no bebo y siempre acaba alguna botella de whisky por casa de algún lote de navidad o de algún regalo, y claro, siempre hay que aprovecharlo todo, y que mejor que utilizándolo en una receta. 

INGREDIENTES (para 4)

  • Unos 500g de pechuga de pollo troceada
  • Cuatro dientes de ajo
  • Una cebolla grande
  • Unos 300 g de champiñones. 
  • 200 ml de Whisky (o vino blanco) 
  • 500 ml de caldo de pollo (casero o uno de calidad)
  • Dos cucharadas de harina (mejor de garbanzo)
  • Sal y Pimienta negra 
  • Hierbas provenzales
  • Aceite de oliva virgen

PREPARACIÓN:

Empezaremos limpiando y troceando el pollo.  Una vez lo tenemos troceado lo salpimentamos al gusto. Los pasamos por un poco de harina de garbanzo, para que todos los trozos queden bien enharinados por todos lados y los freímos levemente en una sartén con aceite, de forma que queden bien marcados y sellados, pero sin cocinarse por dentro (también podemos usar la freidora)

 Los reservamos en un plato aparte con un papel de cocina para absorber el aceite sobrante. Mientras pierden el aceite, les añadiremos un poco de hierbas provenzales por encima

Picaremos pequeños los ajos y la cebolla. También lavaremos los champiñones y los laminaremos (podéis comprarlos laminados) de forma que no queden demasiado finos, ya que al cocinarlos perderán bastante volumen.

 
Ponemos a calentar en una sartén amplia (contar que tiene que caber todo y además el pollo ) con un chorreón de aceite de oliva, y sofreímos la cebolla y los ajos, añadiendo sal por encima para que se pochen bien. 

Cocinamos a fuego medio unos minutos y después, añadimos los champiñones y dejaremos que se rehoguen un poco. Añadimos el whisky (o el vino blanco) subimos el fuego y dejamos que se evapore el alcohol. 

Volvemos a bajar el fuego y agregamos el caldo de pollo. 

Removemos bien e incorporamos los trozos de pollo. Mantenemos a fuego suave una media horita más o menos. Controlaremos que no se seque, en caso de que fuera así añadir un poco más de caldo de pollo. 

Pasada la media hora ya sólo nos quedará emplatar y como siempre, a disfrutar!! 

Mermelada de bacon

Hoy os pongo una receta para alucinar. Si si, para alucinar, no solo por lo que es, sino por lo bueno que está. Sí, aunque os parezca que no habéis leido bien, existe una receta de mermelada de bacon. 

En realidad se llama mermelada pero podríamos decir que es una deliciosa salsa agridulce que os enamorará. Es una receta perfecta tanto para comer sola con unas tostadas, como para acompañar carnes, rellenar empanadas o endulzar hamburguesas. Además tiene la ventaja de que se conserva bien varias semanas en la nevera.

Es una receta muy sencilla de preparar. La única pega que podemos encontrarle es que requiere de más de una hora de cocción a fuego lento, pero os aseguro que la espera merecerá la pena.

Yo sé que muchos al ver esta receta dudareis mucho entre prepararla o no. Bien, parece lógico, pero os aseguro que cuando la tengáis preparada diréis que ha valido la pena. A todo el mundo que se la doy a probar queda alucinado

INGREDIENTES 

  • 250 gr. de bacon,
  •  1 cebolla grande, 
  • 4 dientes de ajo, 
  • 4 cucharadas de azúcar moreno, 
  • 4 cucharadas de vinagre de manzana, 
  • 4 cucharadas de sirope de arce, 
  • 1 taza de café, 
  • comino, 
  • pimienta 
  • un chorrito de bourbon o coñac.

PREPARACION

Cortamos en trozos pequeños el bacón. En una sartén con un poco de aceite ( o incluso sin él) lo doramos, cuando ya esté, lo sacamos y lo dejamos encima de papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Lo mejor es hacerlo a fuego no muy fuerte, para que no se queme, pero que se vaya dorando. Sí, asusta ver la cantidad de grasa que suelta no os preocupéis siempre se puede quitar luego. 

Salteamos en la misma sartén ( si ha quedado mucho aceite lo retirais)  la cebolla bien picada. Cuando empiece a transparentar, añadimos el ajo igualmente picado. Seguimos salteando un poco más, añadimos el vinagre de manzana (también vale cualquier otro vinagre) y dejamos que reduzca.
Volvemos a añadir el bacon en la sartén  junto con el azúcar moreno, el sirope de arce (se puede cambiar por miel), el café, un chorretón de bourbon o coñac, una pizca de comino y otra de pimienta. 

Removemos bien, bajamos el fuego y dejamos cocer a fuego lento durante unos 90 minutos, o hasta que veamos que la salsa se ha convertido en una especie de mermelada pegajosa.


Las mermeladas convencionales se sirven desde la nevera pero ésta está más rica tibia, así que no dejéis que se enfríe o la calentáis un poco antes de servir 

Podríais utilizarla directamente de la sartén, pero yo la trituro y la guardo en un bote de cristal. 

En la siguiente foto he puesto unas tostadas con queso brie y la mermelada de bacon y estaban espectaculares


Pero la podéis utilizar de muchas maneras. Como salsa para hamburguesas está genial. 

En cualquier caso animaros a hacerla y ya veréis que exitazo. Y ya sabéis, a disfrutar!!

Solomillo de cerdo al Pedro Ximenez


Muchos ya me lo estáis pidiendo, aunque probablemente ya me esté pillando el toro, habrá que ir preparando las recetas navideñas, aunque este plato puedes comerlo durante todo el año, ya que, aunque sólo sea por el olor que desprende esta salsa podemos hacerlo cualquier  domingo o festivo. 

Este es un plato que en cualquier fiesta o reunión familiar triunfareis, ya que por su presencia  seguro que os deja bien en cualquier ocasión especial en la que recibáis invitados.

Y, como siempre, nos preocupéis ya que la receta es fácilisima a pesar del resultado que nos dá!!!. 

El Pedro Ximénez es un vino generoso dulce propio de las regiones vinícolas andaluzas del Marco de Jerez, Montilla-Moriles y Málaga (España). El vino se realiza a partir de pasas de uvas Pedro Ximénez que han sido secadas al sol.

Puedes sustituirle por vino oporto dulce o por cualquier variedad de vino de pasas. 

INGREDIENTES (para 4 personas):

  • 2 solomillos de cerdo  (aproximadamente 250g por persona)
  • 1 cebolla grande 
  •  un vaso de caldo de pollo (A ser posible casero)
  • medio vaso de vino Pedro Ximénez
  • 5 cucharadas de pasas moscatel
  • 1 cucharada de harina 
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta negra

PREPARACION

Ponemos las pasas en remojo en un vaso con agua. 
Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana (pequeñita ) y la ponemos  a fuego medio con aceite en una cacerola o cacharro grande (deben caber después los solomillos y la salsa). Dejamos que se pochen a fuego lento con cuidado de que no se quemen 

Salpimentamos los solomillos de cerdo por los dos lados. 

En otra sartén ponemos aceite y hacemos los solomillos (ya cortados a tamaño ración ) a fuego fuerte para que se doren por todos los lados. (mejor hacerlos de uno en uno o máximo de dos en dos) Cuando estén dorados Los reservamos aparte y dejamos la sartén al fuego.

Cogemos el vino Pedro Ximénez y con mucho cuidado lo vertemos sobre la sartén donde hemos hecho los solomillos. Con una cuchara de palo removemos el vino por la sartén rebañando el fondo para que vaya recogiendo los restos de freír la carne. 

Apagamos el fuego y reservamos  la sartén con el vino. 

A estas alturas, la cebolla debe estar bien pochada. Añadimos a las cebollas una cucharada de harina de trigo y removemos bien (cuidado que no se pegue la harina al fondo) durante unos segundo para que la harina tome color (y no se quede cruda). A continuación volcamos sobre las cebollas el vino Pedro Ximénez de la sartén (habrá cogido toda la esencia de la carne doradita). 

Removemos durante un minuto, añadimos los solomillos y el caldo de pollo caliente. 

Escurrimos las pasas y las añadimos a la salsa. Dejamos a fuego fuerte que hierva la salsa hasta que espese a tu gusto. En una media hora habrá alcanzado una textura cremosa. 

Prueba la salsa y si hace falta rectifica de sal y pimienta. 

Y eso es todo, ya sólo nos queda emplatar y adornarlo con, por ejemplo, unas manzanas hechas al horno cubrirlo con su propia salsa y a disfrutar!! 

Costillas de Cerdo con mostaza

He comprado un costillar de cerdo. A veces lo compro entero, pero esta vez le he pedido a mi carnicera que me lo cortaran en trozos pequeños porque lo quería utilizar para otra cosa, pero al final he decidido inspirarme en una receta de Marc Ribas. 

Se trata de hacer el costillar en una doble cocción, al horno y al vapor, utilizando una salsa para laquearlo. La verdad es que el resultado es bastante bueno y sabroso. Y la salsa que utilizamos para laquearlo al llevar a ajo en lugar de miel también le da un toque especial 

INGREDIENTES

  • 1 costillar de cerdo
  • 2 cabezas de ajo
  • 1 limón
  • romero
  • perejil
  • aceite de oliva virgen extra
  • mostaza de Dijon
  • mostaza antigua
  • cava (o vino blanco)
  • agua mineral
  • sal
  • rúcula o canónigos 
  • soja

PREPARACIÓN
Hacemos un baño de sal al costillar que le dará un punto genial, a tal efecto ponemos en un litro de agua mineral o hasta que lo cubra y añadimos  unos 100 g de sal y lo dejamos reposar 30 minutos mínimo. 

Aprovecharemos esa media hora para 
escalivar los ajos en la parte baja del horno con sal a una temperatura de 220º.


Mientras tanto preparamos una bandeja de horno a la que le “acoplamos”una parrilla.(algo así)

Ponemos un papel de horno en la bandeja para así ahorrarnos tener que limpiar tanto. 

Ahora prepararemos la mezcla para laquear la carne.  Hacemos una pasta de ajo con los ajos asados, para ello los sacáis del horno cortareis la punta de arriba con un cuchillo y luego con el mismo cuchillo pero por la parte que no corta (O directamente con las manos) vais apretando hasta que salga toda la pasta de ajo.  Esa pasta la pondremos en un bol que será en el que haremos la laca. 

En ese mismo bol pondremos junto con la pasta de aj,  un chorro de salsa de soja (Como una cucharada), el zumo de un limón, una cucharada de aceite de oliva virgen extra, romero picado muuuuy pequeño (que no moleste al comer) y una cucharadita de cada una de las dos mostazas. Removemos bien, haciendo una salsa y apretamos con la cuchara para deshacer la pasta de ajo y la mostaza

La verdad, es que en esta foto la salsa tiene muy mala pinta pero huele que alimenta. 

Si ha pasado la media hora sacamos la costilla del baño de sal y la secamos bien con papel de cocina. 

Ahora cogemos la pasta y pintamos el costillar. Debe quedar impregnado por las todos los lados.
Ponemos 2 vasos de cava (o vino blanco) y romero en un cazo al fuego y lo calentamos.(es importante que esté caliente porque sino en el horno no nos haría el efecto vapor) 
Una vez calentado, lo ponemos en la bandeja que lleva la parrilla. De este modo, la carne se cocerá con el vapor del cava y el aroma del romero.
Ponemos la bandeja en la parte baja del horno a 220 grados 15 minutos por cada lado y lo vamos mojando con el jugo del cava del fondo de la bandeja.
Lo servimos con hojas de menta picadas, o como en está ocasión con canónigos  y perejil o con rúcula. Y poniendo un poco de la salsa de la bandeja por encima

Hay otras formas de hacer las costillas (ya os pondré algunas) pero esta queda muy bien. 

Y ya sólo nos queda servirla y a disfrutar!!