Licuado de naranja, kiwi y pera

Hola, habitualmente os suelo poner platos, aunque alguna vez os pongo zumos o batidos. Pues ahora en verano es cuando mejor sientan los zumos de frutas frescas, por lo que os voy a pasar algunos que, aparte de ser muy sanos, refrescarán y darán energía.

Alguno de los que ya os he puesto son:

El refresco de sandía o la limonada húngara.

Aunque, estos dos básicamente son refrescos. Sin embargo la receta de este licuado, por su consistencia, la podemos utilizar como desayuno o merienda. De momento os paso este, pero en breve os pasaré más

Además, la combinación de estas tres frutas, nos irá bien si tenemos algún problema de hipertensión.

INGREDIENTES

  • Una naranja
  • Un kiwi
  • Medio vaso de agua
  • Una pera mediana
  • Una hoja de menta (opcional)
  • PREPARACIÓN
  • Lo primero que haremos, será obtener el zumo de la naranja. Una vez lo tengamos lo introduciremos en la licuadora. Si no tenéis licuadora siempre podéis utilizar una batidora tipo americano, a ser posible con filtro, si no queréis demasiada pulpa.

    Añadiremos a la licuadora la pera cortada a trozos y sin el rabo ni las semillas. Pelaremos el kiwi y lo trocearemos y también lo meteremos en la batidora. Por último, añadiremos el agua fría. Y solo nos quedará batirlo bien. Si no tenéis filtro, servirlo a través de un colador. Añadimos las hojas de menta fresca y … A disfrutar!!

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    Pizza tartufo e funghi o pizza de setas y trufa

    Voy a poner una receta, que en principio no es paleo, a no ser que utilicéis algunas de las bases de pizza paleo que os he ido mostrando en el blog como la base de pizza de boniato o la de coliflor. Utilicéis alguna de estas masas o cualquier otra el resultado es espectacular.

    Veréis que la foto es de solo un trocito de pizza, pero es que cuando la hice tenía la casa llena de amigos y a la que me di cuenta había desaparecido el resto. Con esto quiero decir que sale buenísima. Ah! Y que mis amigos tiene la mano muy larga ja ja.

    La verdad, es que con los pocos ingredientes que lleva el resultado es sorprendente

    INGREDIENTES:

    • Una base de pizza (vosotros mismos, ya sabéis)
    • Unos cuantos champiñones cortados en láminas.
    • Una trufa negra.
    • Aceite de trufa.
    • Un ajo
    • Mozzarella fresca
    • Un trozo de Gorgonzola (O cualquier otro queso que os guste)

    PREPARACIÓN

    Extenderemos bien la base de la pizza para que quede muy delgadita.

    Cortaremos en laminas el diente de ajo y los champiñones. Pondremos una sartén a calentar con un poquito de aceite de trufa.

    Pondremos a confitar los champiñones y el ajo, digo a confitar porque interesa hacerlos a fuego lento para que vayan cogiendo el gusto del ajo y nos queden sabrosos.

    Cuando ya estén confitados, Quitaremos el ajo, salpimentaremos y reservaremos.

    Mientras los champiñones se confitan, cogeremos la masa de pizza e iremos poniendo trocitos de mozzarella en los bordes. Bordes que iremos doblando hacia dentro hasta envolver el queso.

    Ahora, pondremos un poco de aceite de trufa en la base de la pizza y añadiremos los champiñones.

    A continuación pondremos los diferentes tipos de queso que hayamos elegido. En esta ocasión yo he utilizado gorgonzola y mozzarella rayada y sin rayar, aunque podéis elegir algún otro tipo de queso, pero hay que tener en cuenta que sea un queso que funda bien.

    Pre calentaremos el horno a 220 °C

    Una vez extendido el queso, cogeremos la trufa y la rayaremos por encima de la pizza. Y por último volveremos a ponerle un chorrito de aceite de trufa.

    Hecho esto, la meteremos en el horno durante unos 12 minutos (comprobando que se dore pero que no se queme) y ya solo tendremos que sacarla del horno y poner un poco más de aceite de trufa por encima y servir. Y como siempre, a disfrutar!!

    Salsa de espárragos

    Hoy os voy a dar una receta super sencilla que os puede servir para acompañar la carne que tengáis que preparar rápidamente.

    Se trata de una receta fácil sana y sabrosa con la que además sorprendéis porque no es habitual

    INGREDIENTES

    • 10 yemas de espárragos blancos
    • 50 ml de leche
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Sal y pimienta

    PREPARACIÓN:

    Nada más fácil, ponemos los espárragos en el vaso de la trituradora, añadimos la leche y trituramos.

    Una vez triturada iremos añadiendo aceite mientras seguimos triturando hasta tener la consistencia deseada.

    Rectificamos de sal y pimienta y ya estaría.

    La podemos utilizar para muchos tipos de platos, ya os iré poniendo alguno, pero utilizar la imaginación.

    Se puede utilizar caliente, o fría dependiendo de lo que acompañemos y, si me apuráis, podéis utilizarla incluso como crema para un primer plato ya que está lo suficientemente buena para ello.

    En cualquier caso… A disfrutar!!

    Gazpacho de calabacín

    Empiezan los días de sol y empieza la temporada de los gazpachos. Aunque últimamente nos estamos volviendo un poco locos porque, de lo que era el típico gazpacho andaluz, hemos pasado a un montón de sopas frías que aunque se le sigue llamando gazpacho tienen poco que ver con el original.

    De todas maneras, de alguna manera había que llamarlas. Pues vale, las llamaremos gazpacho ya tengan frutas u hortalizas, qué más da!!

    Ya en este blog os he puesto varias recetas de gazpacho, desde el típico gazpacho pasando por el gazpacho de sandía o el gazpacho de fresas. Todos ellos muy buenos y refrescantes. Pero en esta ocasión, os pongo uno diferente, que por ser diferente, incluso es diferente en color, ya que los otros son más o menos rojos y este tiende más a verde.

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 calabacines medianos,
    • medio pimiento verde,
    • media cebolla,
    • medio pepino,
    • un diente de ajo,
    • tres rebanadas de pan sin la corteza,
    • 2 hojas de albahaca fresca,
    • Un vaso de agua fría y hielo
    • vinagre,
    • aceite de oliva virgen extra,
    • sal,

    Para la guarnición :

    • dos huevos duros
    • tomates cherry

    PREPARACIÓN:

    primero, pondremos en remojo el pan con un poco de vinagre.

    Ahora, lavaremos bien las verduras y las iremos troceando. Pondremos el calabacín, sin pelarlo en el vaso de la batidora junto con el pimiento, la cebolla, el pepino, el diente de ajo y las hojas de albahaca fresca.

    Precisamente, vuelvo a recomendar, como ya he hecho en otras ocasiones, que tengáis un pequeño huerto urbano en el que poder cultivar vuestras plantas para cocinar. La albahaca estará mucho más buena si la recogemos de nuestra pequeña plantación.

    Añadimos el pan y un poco de agua y batimos hasta tener una crema bien fina.

    Ponemos un chorrito de aceite y un poco de sal, y seguimos triturando. Si vemos que queda muy espeso añadimos un poquito más de agua.

    Probamos un poco y, de ser necesario, rectificaremos de sal, aceite o vinagre.

    Si la intención es servirlo al momento podemos echar un poco de hielo y batirlo un poco más. Si por el contrario, es para luego, lo pondremos en la nevera a enfriar.

    Mientras se estaba triturando, o posteriormente, haremos un par de huevos duros por el método que prefiráis. Cortaremos los tomatitos en rodajas y trocearemos los huevos duros, todo esto nos servirá de guarnición.

    Serviremos el gazpacho con un poco de la guarnición por encima y acabaremos poniendo un chorreoncito de aceite.

    Recordad que se ha de servir bien frío. Y ya solo nos queda coger una cuchara y….a disfrutar!!

    Hojaldre con calabacín y bacon

    He visto que os encantan las recetas con hojaldre. Pues, para hacerlos felices voy a poneros otra que también está muy rica.

    INGREDIENTES:

    • 1 Base de masa hojaldre refrigerada (rectangular o redonda, según lo que vayáis a hacer, si la cogéis redonda podéis hacer una quiche)
    • 1/2 Sobre de queso rallado tipo para gratinar
    • 150 g de bacon cortado en trocitos
    • 125 ml de nata líquida
    • 2 calabacines grandes
    • 1 Pastilla de caldo de pollo concentrado
    • 1 Cebolla picada
    • 2 Huevos
    • Sal

    Comenzaremos lavando y cortando los calabacines en rodajas finas. Podéis dejar la piel o quitársela como más os guste.

    En una sartén, pondremos aceite y empezaremos a freír el calabacín junto con la cebolla que previamente habremos picado pequeña. Desmenuzaremos la pastilla de caldo y la añadiremos a freír junto al calabacín y la cebolla y añadiremos una pizca de sal.

    Cuando la cebolla y el calabacín estén casi fritos, añadiremos el bacon e iremos moviendo para que se sofría todo. Si durante este proceso nos quedáramos cortos de aceite podemos poner un poquito más.

    Mientras se acaba de hacer lo que hay en la sartén, precalentaremos el horno a 180°C.

    Cuando los calabacines estén bastante hechos, veréis que quedan muy blandos, entonces añadiremos el bacon en trocitos Y dejaremos freír un poco más.

    Cuando veamos que ya se han cocinado el calabacín y el bacon, lo sacaremos de la sartén y lo reservaremos.

    Si nos hubiéramos pasado de aceite, antes de reservar lo colaremos, puesto que no nos interesa nada que quede grasiento.

    Pondremos en una bandeja el hojaldre, si queréis lo podemos poner en un molde y hacer una quiché, pero también lo puedes poner directamente en la bandeja del horno con papel de hornear y tendremos un hojaldre rectangular. Lo hagamos como lo hagamos, estarás igual de bueno.

    Pondremos el hojaldre en el horno pero antes, pincharemos la masa para que no suba demasiado. Otra opción es poner legumbres secas tipo garbanzos para que hagan peso, pero pinchándolo bien hace el mismo efecto.

    Hornearemos la masa durante unos 10 minutos.

    En un bol, mezclaremos la nata, los huevos y el queso batiendo bien hasta tener una masa pastosa.

    Sacaremos la masa del horno y quitaremos las legumbres, si habíamos puesto, o acabaremos de pinchar un poco para que la parte central se deshinche.

    Colocaremos el calabacín y el bacon por encima de la masa ocupando todo el hojaldre exceptuando un poquito por los lados.

    Justo encima pondremos la mezcla de huevos, nata y queso extendiéndola bien para que cubra todo el calabacín.

    Volveremos a hornear durante 10 minutos a 180ºC.

    Cuando el hojaldre (o la quiche) esté doradita, ya está lista. 

    Ahora, solo nos quedará repartirla en raciones y… A disfrutar!!

    Mongetes del ganxet “judias”

    Este plato se puede hacer con cualquier tipo de judías pero utilizo la mongeta del ganxet porque es típica de mi tierra (El Vallés, Catalunya), Donde tienen Denominación de Origen Protegida. La mongeta del ganxet es una judía blanca de forma arriñonada, muy ganchuda y plana. Con una piel rugosa, pero una vez cocida es muy fina

    Su principal característica alimentaria es la elevada proporción proteica, mientras que a nivel gastronómico destaca por su piel muy poco perceptible, cremosidad elevada y persistente, y sabor extremadamente suave y característico.

    En esta receta, os explicaré la forma de cocerlas.Una vez aprendamos a cocerlas podremos hacerlas de 1000 maneras diferentes. Estás maneras ya os las iré mostrando en posteriores posts

    Acompañando a unas salchichas

    INGREDIENTES.

    300 grs. de “judías”.

    1 cabeza de ajos.

    1 cebolla.

    4 clavos de especie.

    2 zanahorias.

    1 hoja de laurel.

    Sal.

    PREPARACIÓN:

    La noche anterior ponemos en remojo las “judías” en agua fría. Ponemos suficiente agua para que las cubra, pensar que las judías crecen el doble de su medida. También os digo, que cuanto mejor sea el agua más buenas estarán. De cualquier manera, si estamos seguros que mongetes del ganxet nuevas nos podríamos ahorrar el paso de dejarlas en agua por la noche. Pero ante la duda, mejor seguir este paso

    Al día siguiente ponemos agua nueva en la cazuela, un puñado de sal y se ponen las judías al fuego hasta que hiervan. En el momento de hervir, las sacamos y las pasamos por agua muy fría (podemos añadir hielo) y las volvemos a poner a fuego bajo. El hecho de hervirlas y luego usar un fuego bajo y la sal, se hace para evitar que se separe la piel de la judía y queden más tiernas.

    Añadimos la hoja de laurel, una cebolla entera donde habremos clavado 4 clavos de especie, 2 zanahorias troceadas y una cabeza de ajos (la cabeza de ajos, hay quien la pone entera para luego quitarla, pero como a mí me gustan esos ajos, los desengancho de la cabeza y los pongo sueltos porque luego los aprovecho)

    Dejamos cocer durante 1 hora y media aproximadamente a fuego medio lento, intentando evitar que hiervan a fuego fuerte, para que no se rompan las judías.

    Es importante no remover la cazuela, sino sacudirla, ya que las judías son frágiles y tenemos que intentar no romperlas..

    Las podemos comer tal cual, Como salen de la olla, incluso, aprovechando el caldo de pollo escurridas En ese caso, acompañadas de un buen chorro de aceite, incluso, con unas gotitas de vinagre.

    Ahora qué ya sabéis cocer las judías. Es importante que lo hagáis en cantidad, porque así las podréis conservar para otros platos. Si las envasáis podéis guardarlas en el congelador si es para más tarde o en la nevera si es para consumo próximo.

    En cualquier caso, hacerlas porque vale la pena y después,… A disfrutar!!

    Berenjenas con tomate y parmesano

    Inicialmente, la berenjena fue un fruto considerado de muy mala reputación ya que se pensaba que era tóxica.

    Pensaban que su consumo producía locura, Y debe ser verdad, porque a mí me vuelven loco jeje.

    En realidad, todas las solanáceas, incluida la berenjena o la patata, contienen alcaloides que resultan tóxicos para la salud. Por este motivo, es necesario comer el fruto cocido y en ningún caso ingerir las hojas, que son tóxicas.

    Seguramente, por su mal uso,se produjeron intoxicaciones lo que le dio a esta planta su mala fama hasta el punto que se la llamó inicialmente manzana loca o manzana de la ira.

    Pero no nos asustemos, las berenjenas tienen muchos beneficios. Por ejemplo, a veces ennegrecen al cortarlas. Lo que indica que la planta es rica en ácido clorogénico, que es tan antioxidante como la vitamina C.

    Su consumo es muy útil para bajar el colesterol y ayuda a prevenir la arteriosclerosis, y ayuda a mejorar la circulación.

    Mejoran la digestión al estimular la producción de bilis, por lo que resulta muy adecuado comerlas cuando el hígado precisa una ayuda extra para disolver las grasas, tal como ocurre en casos de insuficiencia hepática, o personas con digestiones pesadas.

    A pesar de todos esos beneficios, la berenjena tiene un defecto, absorbe mucho aceite. Por eso, en esta receta procuraremos que esto no pase. Así tendremos unas berenjenas bajas en aceite y con todas sus propiedades.

    INGREDIENTES (para 2)

    • 1 berenjena grande

    • 2 o 3 cucharadas de aceite AOVE

    • Agua mineral
    • 250g de tomate triturado

    • Unas hojas de albahaca

    • Orégano

    • Queso parmesano rayado

    • Sal y pimienta

    PREPARACIÓN:

    Empezaremos lavando la berenjena, quitándole las hojas y cortándolas en rodajas de 1 cm aproximadamente de grosor

    Echaremos muy poco aceite, máximo dos cucharadas, en una sartén a fuego medio y añadiremos las berenjenas.

    Subiremos el fuego y doraremos un minuto por cada lado.

    Pasados los dos minutos, echaremos 3 cucharadas de agua, y volveremos a bajar a fuego medio, tapando la sartén para generar vapor y lo dejaremos así unos 3 o 4 minutos.

    Voltearemos las berenjenas y repetiremos el proceso: agua, fuego medio, tapar. Aquí podemos poner un poco de aceite y dejamos unos 3 minutos más.

    Cuando estén listas, añadiremos el tomate y ya sin tapa subiremos el fuego hasta evaporar el líquido.

    Salpimentaremos, añadiremos el queso y apagaremos el fuego dejándolas cocer un minuto más con el calor residual.

    A la hora de servir añadiremos el orégano y la albahaca y, podemos espolvorear un poco más de parmesano.

    Ya, solo nos quedará acompañarlo y,… A disfrutar!!