Zuchinni al pesto con huevo y nueces

Ya os puse una receta de falsa pasta al pesto y otra de falsos espaguetis con pesto de aguacate, pero aquí os dejo una nueva opción sobre la misma base que queda muy rica.

INGREDIENTES

  • 1 calabacín mediano
  • 1 huevo
  • 1 puñado de nueces
  • Parmesano rayado

Para la salsa pesto

  • 50 g albahaca fresca (si es de vuestro huerto urbano mejor)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada sopera de piñones o nueces peladas
  • 2 cucharadas sopera de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de parmesano rallado
  • 1 pizca se sal

PREPARACIÓN

Para hacer tallarines de calabacín necesitaremos un utensilio con el que cortarlo en tiras. A saber, el clásico pelador; un pelador para cortar en juliana con dientes en zig zag, un spirelli (cortador de verduras cónico) o una máquina spirali.

En las recetas anteriores ya os enseñé cómo hacerlo sin maquinitas.

Una vez cortados los calabacines en tiras para obtener ‘espaguetis’ los reservaremos y haremos la salsa pesto

Preparar la salsa pesto es tan fácil como echar todos los ingredientes en la batidora. Colocaremos primero el ajo y un poco de aceite. Una vez machacado, añadiremos los piñones , la albahaca, y por último el parmesano, aderezando con sal.

Ya solo nos queda emplatar la “pasta” y regarla con la salsa.

Cuando la tengamos emplatada, freíremos el huevo y lo pondremos encima. Trituraremos unas cuantas nueces (podéis ponerlas en un papel y darles unos golpes) y acompañaremos con un poco más de parmesano y….A disfrutar !!

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Boniatos fritos

Vuelve el otoño y como cada año, el otoño nos ofrece un excelente ingrediente con el que brindaremos nuevos sabores a los paladares, se trata del Boniato o batata.

Ya os he puesto otras recetas de boniato, comoel boniato dulce ,o el boniato asado con salsa de yogurt, las brochetas de boniato con glaseado de mandarina y miel, la super receta de temporada crema de boniato, calabacín y granada y el popular boniato relleno .

(Aunque en esta ocasión os voy a poner uno todavía, si cabe, más fácil, aunque no por ello menos sabrosa.

INGREDIENTES

  • 1 o 2 boniatos
  • aceite de oliva
  • sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • pimentón picante.(Opcional)
  • una pizca de curry (opcional)

PREPARACIÓN

Si sabéis freír patatas ya está todo dicho, pero de todas maneras os explico.

El método sería el mismo aunque hemos de tener en cuenta que el boniato es más dulce, por lo que, a lo mejor, tendríamos que poner un poquito más de sal.

Bien, pues empezaremos pelando los Boniatos y cortándolos en forma de tiras largas.

Una vez pelados y cortados, los freíremos en abundante aceite.

Aconsejo freírlos primero a fuego medio y volverlos a freír a fuego fuerte. Con ello conseguiremos que la parte interior esté blanda y qué la parte exterior quede bien crujiente.

Es muy importante que después de freírlos, en las dos ocasiones, los pongamos en papel absorbente para que pierdan todo el aceite.

Aderezaremos con sal y el pimentón y el curry (estos dos últimos opcionales) y serviremos junto con la salsa alioli para ir mojando.

Pues ya lo tenemos, y ahora… A disfrutar!!

Pizza tartufo e funghi o pizza de setas y trufa

Voy a poner una receta, que en principio no es paleo, a no ser que utilicéis algunas de las bases de pizza paleo que os he ido mostrando en el blog como la base de pizza de boniato o la de coliflor. Utilicéis alguna de estas masas o cualquier otra el resultado es espectacular.

Veréis que la foto es de solo un trocito de pizza, pero es que cuando la hice tenía la casa llena de amigos y a la que me di cuenta había desaparecido el resto. Con esto quiero decir que sale buenísima. Ah! Y que mis amigos tiene la mano muy larga ja ja.

La verdad, es que con los pocos ingredientes que lleva el resultado es sorprendente

INGREDIENTES:

  • Una base de pizza (vosotros mismos, ya sabéis)
  • Unos cuantos champiñones cortados en láminas.
  • Una trufa negra.
  • Aceite de trufa.
  • Un ajo
  • Mozzarella fresca
  • Un trozo de Gorgonzola (O cualquier otro queso que os guste)

PREPARACIÓN

Extenderemos bien la base de la pizza para que quede muy delgadita.

Cortaremos en laminas el diente de ajo y los champiñones. Pondremos una sartén a calentar con un poquito de aceite de trufa.

Pondremos a confitar los champiñones y el ajo, digo a confitar porque interesa hacerlos a fuego lento para que vayan cogiendo el gusto del ajo y nos queden sabrosos.

Cuando ya estén confitados, Quitaremos el ajo, salpimentaremos y reservaremos.

Mientras los champiñones se confitan, cogeremos la masa de pizza e iremos poniendo trocitos de mozzarella en los bordes. Bordes que iremos doblando hacia dentro hasta envolver el queso.

Ahora, pondremos un poco de aceite de trufa en la base de la pizza y añadiremos los champiñones.

A continuación pondremos los diferentes tipos de queso que hayamos elegido. En esta ocasión yo he utilizado gorgonzola y mozzarella rayada y sin rayar, aunque podéis elegir algún otro tipo de queso, pero hay que tener en cuenta que sea un queso que funda bien.

Pre calentaremos el horno a 220 °C

Una vez extendido el queso, cogeremos la trufa y la rayaremos por encima de la pizza. Y por último volveremos a ponerle un chorrito de aceite de trufa.

Hecho esto, la meteremos en el horno durante unos 12 minutos (comprobando que se dore pero que no se queme) y ya solo tendremos que sacarla del horno y poner un poco más de aceite de trufa por encima y servir. Y como siempre, a disfrutar!!

Gazpacho de calabacín

Empiezan los días de sol y empieza la temporada de los gazpachos. Aunque últimamente nos estamos volviendo un poco locos porque, de lo que era el típico gazpacho andaluz, hemos pasado a un montón de sopas frías que aunque se le sigue llamando gazpacho tienen poco que ver con el original.

De todas maneras, de alguna manera había que llamarlas. Pues vale, las llamaremos gazpacho ya tengan frutas u hortalizas, qué más da!!

Ya en este blog os he puesto varias recetas de gazpacho, desde el típico gazpacho pasando por el gazpacho de sandía o el gazpacho de fresas. Todos ellos muy buenos y refrescantes. Pero en esta ocasión, os pongo uno diferente, que por ser diferente, incluso es diferente en color, ya que los otros son más o menos rojos y este tiende más a verde.

Ingredientes para 4 personas

  • 4 calabacines medianos,
  • medio pimiento verde,
  • media cebolla,
  • medio pepino,
  • un diente de ajo,
  • tres rebanadas de pan sin la corteza,
  • 2 hojas de albahaca fresca,
  • Un vaso de agua fría y hielo
  • vinagre,
  • aceite de oliva virgen extra,
  • sal,

Para la guarnición :

  • dos huevos duros
  • tomates cherry

PREPARACIÓN:

primero, pondremos en remojo el pan con un poco de vinagre.

Ahora, lavaremos bien las verduras y las iremos troceando. Pondremos el calabacín, sin pelarlo en el vaso de la batidora junto con el pimiento, la cebolla, el pepino, el diente de ajo y las hojas de albahaca fresca.

Precisamente, vuelvo a recomendar, como ya he hecho en otras ocasiones, que tengáis un pequeño huerto urbano en el que poder cultivar vuestras plantas para cocinar. La albahaca estará mucho más buena si la recogemos de nuestra pequeña plantación.

Añadimos el pan y un poco de agua y batimos hasta tener una crema bien fina.

Ponemos un chorrito de aceite y un poco de sal, y seguimos triturando. Si vemos que queda muy espeso añadimos un poquito más de agua.

Probamos un poco y, de ser necesario, rectificaremos de sal, aceite o vinagre.

Si la intención es servirlo al momento podemos echar un poco de hielo y batirlo un poco más. Si por el contrario, es para luego, lo pondremos en la nevera a enfriar.

Mientras se estaba triturando, o posteriormente, haremos un par de huevos duros por el método que prefiráis. Cortaremos los tomatitos en rodajas y trocearemos los huevos duros, todo esto nos servirá de guarnición.

Serviremos el gazpacho con un poco de la guarnición por encima y acabaremos poniendo un chorreoncito de aceite.

Recordad que se ha de servir bien frío. Y ya solo nos queda coger una cuchara y….a disfrutar!!

Berenjenas con tomate y parmesano

Inicialmente, la berenjena fue un fruto considerado de muy mala reputación ya que se pensaba que era tóxica.

Pensaban que su consumo producía locura, Y debe ser verdad, porque a mí me vuelven loco jeje.

En realidad, todas las solanáceas, incluida la berenjena o la patata, contienen alcaloides que resultan tóxicos para la salud. Por este motivo, es necesario comer el fruto cocido y en ningún caso ingerir las hojas, que son tóxicas.

Seguramente, por su mal uso,se produjeron intoxicaciones lo que le dio a esta planta su mala fama hasta el punto que se la llamó inicialmente manzana loca o manzana de la ira.

Pero no nos asustemos, las berenjenas tienen muchos beneficios. Por ejemplo, a veces ennegrecen al cortarlas. Lo que indica que la planta es rica en ácido clorogénico, que es tan antioxidante como la vitamina C.

Su consumo es muy útil para bajar el colesterol y ayuda a prevenir la arteriosclerosis, y ayuda a mejorar la circulación.

Mejoran la digestión al estimular la producción de bilis, por lo que resulta muy adecuado comerlas cuando el hígado precisa una ayuda extra para disolver las grasas, tal como ocurre en casos de insuficiencia hepática, o personas con digestiones pesadas.

A pesar de todos esos beneficios, la berenjena tiene un defecto, absorbe mucho aceite. Por eso, en esta receta procuraremos que esto no pase. Así tendremos unas berenjenas bajas en aceite y con todas sus propiedades.

INGREDIENTES (para 2)

  • 1 berenjena grande

  • 2 o 3 cucharadas de aceite AOVE

  • Agua mineral
  • 250g de tomate triturado

  • Unas hojas de albahaca

  • Orégano

  • Queso parmesano rayado

  • Sal y pimienta

PREPARACIÓN:

Empezaremos lavando la berenjena, quitándole las hojas y cortándolas en rodajas de 1 cm aproximadamente de grosor

Echaremos muy poco aceite, máximo dos cucharadas, en una sartén a fuego medio y añadiremos las berenjenas.

Subiremos el fuego y doraremos un minuto por cada lado.

Pasados los dos minutos, echaremos 3 cucharadas de agua, y volveremos a bajar a fuego medio, tapando la sartén para generar vapor y lo dejaremos así unos 3 o 4 minutos.

Voltearemos las berenjenas y repetiremos el proceso: agua, fuego medio, tapar. Aquí podemos poner un poco de aceite y dejamos unos 3 minutos más.

Cuando estén listas, añadiremos el tomate y ya sin tapa subiremos el fuego hasta evaporar el líquido.

Salpimentaremos, añadiremos el queso y apagaremos el fuego dejándolas cocer un minuto más con el calor residual.

A la hora de servir añadiremos el orégano y la albahaca y, podemos espolvorear un poco más de parmesano.

Ya, solo nos quedará acompañarlo y,… A disfrutar!!

Mazorcas de maíz con glaseado de limón y jengibre

En la receta anterior, la de pollo a la provenzal, os hablaba de un acompañamiento de mazorcas a la mantequilla de limón. La verdad, es que el limón le va muy bien a las mazorcas, pero aquí os dejo otra receta de mazorcas que también os irá perfecto como acompañamiento para cuando hagáis una barbacoa.

Esta receta, también es muy fácil y las mazorcas quedan perfectas y solo nos llevará cinco minutos de preparación y 10 de cocción.

Podéis utilizar mazorcas crudas o ya cocinadas. En este último caso es mucho más rápido, Aunque, perdemos la gràcia de servir las mazorcas con sus hojas anudadas

INGREDIENTES: (para 6):

  • 6 mazorcas de maíz cocidas o crudas con sus hojas

PARA EL GLASEADO AL JENGIBRE Y LIMÓN

  • 5 cucharadas de caldo de ave
  • 60 g de mantequilla pomada
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de corteza rallada de limón (a ser posible ecológica)
  • 1 cucharadita de sal gorda
  • 1 cucharadita de jengibre rallado

PREPARACIÓN:

Empezaremos encendiendo el fuego en la barbacoa para que vayan haciéndose las brasas. La mantendremos cerrada para que se vaya calentando.

Mientras se calienta iremos preparando el glaseado.

Para ello pondremos todos los ingredientes en un cazo y lo llevaremos a ebullición en el fuego, no es necesario que sea en el de la barbacoa.

Iremos removiendo todos los ingredientes para que se disuelvan en el caldo de ave.

Una vez llegue ebullición, lo dejaremos reducir de 5 a 7 minutos hasta que espese, lo resérvaremos caliente.

Si utilizamos mazorcas con hojas, ahora es el momento de atarlas. Para ello cortaremos un par de hojas de las más largas y las reservaremos. El resto de hojas las tiraremos hacia atrás, dándoles la vuelta, y cuando estén todas hacia atrás le haremos un nudo utilizando la hoja que habíamos descartado.

Con un pincel, pintaremos de glaseado las mazorcas. Es conveniente que las untemos bien por todas partes y nos guardemos el resto del glaseado

Bien, pues ahora vamos a hacerlas. Para ello, lo primero que tendremos que hacer es cepillar bien la parrilla de cocción.

Colocar las mazorcas a fuego medio directo, es decir con la parrilla a media altura y las mazorcas encima de las brasas. En el caso que utilicemos mazorcas con hojas, orientar estas de manera que queden lejos de las brasas para evitar que prendan.

Asaremos de 10 a 15 minutos, manteniendo tapado tanto como sea posible y dándoles la vuelta de vez en cuando volviendo a pintar con el glaseado. Manteniéndolas hasta que estén tiernas y asadas.

Para servirlas, las pondremos en una fuente y las untaremos con el resto del glaseado.

Ya solo nos quedará dar el pistoletazo de salida a nuestros amigos para que se lancen sobre ellas y, como siempre… A disfrutar!!

Tortilla de espárragos trigueros ( verdes)

En principio hacer una tortilla no tendría, prácticamente, ningún misterio. Pero eso no es así. Para que una tortilla salga perfecta es muy importante tener una sartén antiadherente en la que nada más hagamos tortillas. Parece un lujo, pero al final, solamente por el hecho de que no se nos pegue y nos salga la tortilla perfecta vale la pena.

Aparte, de estar muy buena,el espárrago le aporta a esta tortilla mucha fibra y la particularidad de ser diurética.

En el título os pongo espárragos trigueros o verdes, pero en realidad, hablamos de cosas distintas. Los espárragos verdes son en realidad los espárragos blancos que no les ha dado el sol, es decir son de la misma especie (Asparagus officinalis). Suelen ser más finos comparados con los blancos, su sabor también es más suave y el precio es similar. Pero, los espárragos trigueros son otra especie dentro de los espárragos ‘asparagus acutifolios’, son plantas que crecen de forma silvestre y suele darse más en primavera. Son los más finos de todos y al ser más escasos y de temporada su precio es mayor. Pero, nos preocupéis, para esta receta poder utilizar cualquiera de los dos tipos.

INGREDIENTES: para 2 personas

  • un manojo de espárragos trigueros,
  • 4 huevos,
  • sal y
  • aceite.

PREPARACION:

Realmente fácil, os explico como.

Lavaremos y trocearemos los espárragos trigueros. Una vez lavados los escurriremos y secaremos bien.

En nuestra sartén “especial para tortillas” 😉, pondremos un poco de aceite y cuando esté caliente bajaremos el fuego y añadiremos los espárragos. Los haremos a fuego medio durante unos 20 minutos, y nos han de quedar blandos. Iremos vigilando que no se quemen, añadiendo aceite si fuera necesario.

Mientras se van haciendo los espárragos, batiremos los huevos con un poco de sal.

Cuando los espárragos ya estén hechos, los sacaremos de la sartén y los mezclaremos en el mismo bol donde tenemos batidos los huevos.

Cuando tengamos mezclados los espárragos con el huevo batido, lo volveremos a pasar todo a la sartén y lo cuajaremos a fuego bajo por los dos lados.

Dejaremos que cuaje el huevo por una cara (unos dos o tres minutos), damos la vuelta a la tortilla ayudándonos de una plato y dejamos que cuaje un minuto más.

Y, así ya lo tendríamos, solo nos quedará emplatar y…A disfrutar!!